Camino de la sangre hacia la luz
El nombre divino del amor
Te escribo mi dolor y te lo dejo
Hasta que vuelva a gritar que te he olvidado y sea mentira
Te amé después de un perdón y necesitas mi perdón después de amarte
El cielo irrepetible
Con mi cóndor de sol hacharé tu tiniebla
Pájaro de espacio que late la sombra
Nave para todos los diluvios
Ave de música latida en luna
Flores que sonríe la noche
Inventario de soledad para mi culpa (ODAS Y ELEGÍAS)
Te acorralaré hasta matarte
Vale más vivirnos que pensarnos y hasta equivocarnos que saber
Para iluminar el ciego labriego de tu telar savia adentro
Barcos azules huecos de sangre
La fe que nos viene después de habernos desconfiado nos vive mucho más
Un día que le agregué tu rostro al tú que florecí en silencio
Seré un verso amordazado entre tus páginas
Eras, eres, fuiste y eres y serás eternamente
Empuñarte como un puñal y clavarte a mi lado
Soy tu capitán. Voy a navegarte
En las ramas del viento te dejo mi flor de luna
Subo a mi corazón y desato el oleaje de un campanario
Hasta poblarte los ojos que tantean la música
Diccionario de quererte
El largo miedo hasta el silencio
Mis sueños se arrodillarán a tu paso en la ciudad de mi sangre
Las sombras fantásticas de la felicidad
Los mástiles del corazón
Una niebla para mí solo (*)
Entre el amor que no aprieta los puños ni muerde la mirada
Con sonoridad de bronce el día se abre
Anchas comarcas de silencio nombran tu lejanía
Las abejas reman un telar para el canto de miel que te proclama
Me faltan cinco teclas para trizar de música el silencio
Quien me amputa de mi soledad desierta ésa eres tú
Latirás como la primera paloma que te vi
Sonarán tus ojos vasos de cielo a silencio
Sólo importa llorar
El amor tiene una casa azul para guardarte sangre afuera
Tengo la esperanza sin cuenta del mañana vacío
Mi alma está llena del vacío del amor
Con el canto de mis manos te iba haciendo estelas en el silencio de tu piel como la tarde
Poemas de amor
No podrás llegarme al alma como ahora que me subes por el canto azul tendido
Caracol de luna en el vientre de la noche
Palomas azules como manos de música
Yegua de alto oro marino
Violines que la savia diluye como una sombra pesada
Latido el pájaro del medio palpitando luna como un caracol
En la sien azul tiritarán grillos de nieve
No hay sueño más largo que la noche
Me creció de la garganta un potro azul con ala de corazón
Cortaré de alguna rama un pájaro con olor a silencio
Para que el cielo no te falte nunca
Bajan relámpagos por mis venas a beber el día
En el techo de la noche eres la estrella que estoy mirando
Tenemos la voz cerrada entre las palabras y el alma
Lejanos barcos de bruma de las tardes azules
Incendiada de sangre (Colección) DEMASIADO MUERTO
Si llevas la cuenta de un pájaro en tu sien
Pétalos de nada
Apenas latidos (Selección)
Un telar de miel y luna en el pecho te florece
Son los pianos que completan la tristeza
Los cisnes de la savia
El infinito blanco del silencio
Pájaro remado en el latido de la ola que temblamos
Qué maravillosa tristeza me invade desde quererte
Como una iglesia vacía te regalo el alma
Un día mi hombro será tuyo sobre el sendero de los dos
Sobre la noche echa a volar las mariposas de tu sangre
Subiré por la sien de tus días como un cóndor ciego
Largas esperas a la orilla del silencio
Tierra abierta en el grito de fuego
Una brújula girando desesperadamente
Los grillos de tu sangre silbaron luces de sombra caliente
La mitad de mi vida que me falta
Tus manos de miga me han dejado un gusto seco en el silencio
Túnicas y bramido
Si te pasé la boca por el beso
Lavaré un pájaro de miedo entre tus dedos
Quedarás lamiendo mi sombra como una gata ciega
Necesito un jirón de tu voz para amordazar la noche
Tú no sabes cómo sólo tengo la luz
Gaviotas que salpican mi escalofrío