Las abejas reman un telar para el canto de miel que te proclama

JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
Primer Premio Nacional de Poesía
"Luis Federico Leloir"
Nicanor Otamendi
Buenos Aires



Las abejas reman un telar para el canto de miel que te proclama

A Mónica Graciela Paladino

 

(POEMAS)

 

1

Hoy voy a regalarte mi rodilla
que no ha sido nunca
amor,
porque no voy a esperarte más
mientras te espere toda la vida
verdad,
verdad
desde siempre
te soy, porque tú nunca
porque tú nunca pero ahora
porque tú nunca y siempre,
te soy, amor,
y toda la verdad del mundo
me desborda,
tengo a Dios clavado
con tu nombre
y te llamo con la voz descalza
Tú, por fin tú,
mi alma te recuerda
sin que hayas sido historia
Tú, de verdad
y la sangre se me cae por los
ojos la sangre desnuda
aunque a pesar de ser no
seas nunca
te tiendo todo mi canto sin
cerrojos
Ahora sí, amor, amor
y porque no me dueles,
puedo ayudarte a partir,
si tú lo quieres
y puedo labrarte el vientre
si yo soy tu vigilia.
No vuelvas la cabeza
aunque te espere
si nadie sale a despedirte
es que no habrás partido,
por eso, para hacer dulce
y sencillo un
muelle,
tú seguirás y yo te habré
perdido
tu espalda será mi olvido
aunque mi frente arrodillada
te recuerde

 

2

Hoy mi garganta mastica el mar. Mi voz
ojos abiertos es un estuario sin memoria
y el barco que me crece, de tanto
naufragio olvidado busca las
alas en un arco azul para hacer flecha
una paloma, que tal vez hoy aprenda
el rumbo.
Ya se cierra la frente de la espalda
sólo mañana tiene sueño
aunque en el oficio de guardarle el
peregrino ensimismado vuelva
el rostro al rastro. Ya puedo ser
de sol si no hay olvido. Ya logré
el miedo de morir como las
golondrinas que se atrasan al
verano y no pueden remar sobre
la noche Es cierto que el telar del
canto se ha secado. Ya el sediento
caminante no beberá de mis
manos.
Pero igual, no habrá olvido
en mi vertiente. Nadie logró
la sombra con mi voz de palo
Si te sirve de bastón, tal vez
puedas subsistir tu zozobra
Pero cuando la última tarde
te haya dado la espalda,
tal vez mi tallo seco de garganta
te ayude a nombrar con una
cruz, un muerto.
Yo aún alucino la luna, en
las noches sin espera
logro flores mis manos de
cactus y de hastío, y para
tocar tu corazón de pan
enciendo un pájaro sin vela
que me ayuda al canto.
Pero no! tanta luna sin
historia tanta noche de
espejismo...
Sólo un último esfuerzo
por poder el sol!

y aunque
se agache la rodilla
de mi paso cansado, mi
paloma te lleva el sueño que
no derrota el camino.

 

3

Para lo vivido habrá sólo sospecha
Cómo será el cielo de la tierra
desde la tierra del cielo
ya viene a buscarme un vientre
voy a nacer a la muerte
Una madre para morir y una
para nacer.
dos madres para nacer.
mañana qué temor de la vida
he de tener

 

4

El viento pareciera deshilacharse desde los árboles
como un río que tuviera una boca a su lenguaje
en las piedras de la costa.

 

5

asomarme a tus
sótanos
empalma el eco tartamudo

 

6

el rumor
de un temblor

 

7

nunca puedo saber toda
mi realidad presente
porque me falta una
conciencia para saberme
pensante.

 

8

El guardia me dijo
que te olvidaste
llorando le dije
prefiero la cárcel.

Salí de la cárcel
después de diez años
me fui para el valle
contando los pasos

El mismo camino
ya más caminado
mis últimos trancos
antes de diez años

Fui reconociendo
la curva las piedras
como en los mil sueños
que tuve entre rejas

Como en esos sueños
llegué hasta el árbol.
Algo faltaba
Faltaba mi rancho.

Mi china el caballo
el perro el gurí
para qué la tierra
para qué salí.

Sobre la montaña
mirando hacia el valle
el cielo la mira
la mira esperarme

La habían echado
del rancho y del valle
y ella hizo otra casa
con el hijo grande.

Mi china me espera
diez años fueron
el guardia no entiende
a la cárcel vuelvo

 

9

Las flores abren desesperadamente
sus mandíbulas.
como manos asombradas que laten
mis ojos caen enrollándose en el remanso
de las flores. Arden
las flores como velas sin
que yo las sepa desistidas muchas
veces.

 

10

Porque la sombra es una veleta del
sol
y la hiedra del rastro me trepa hasta
la espalda, porque si nadie nos
despide, tal vez no hemos partido
este cansancio de ruta sin testigo
este sendero sin árboles donde llevar
la cuenta
crucifica mi timón desorientado
porque puedo perder la vida, empeñada
en un rumbo sin destino
y morir sentado con la duda
sin brújula y sin donde.

 

11

Hoy quiero cantar
y surgen pájaros de sangre suicidados.

 

12

Tú logras mi voz.
Tú puedes tejer en mi garganta
la savia me empuja desde adentro
y la flor se asoma a la mañana
Tú obligas un telar sin rito
la profecía de un canto se cumple sin
palabras
y un embrión sin sueño, demorado
desclava desde un cuello el agua
Quién mitiga un topo equivocado
¡...si tanta tierra sin ventana,
si tanto acoso soñado por la nuca
no tuvo testigo sin espalda!
Tal vez nadie pueda tiempo atrás
una llave una palabra o una lámpara,
pero tú estás, donde el camino se vuelve sueño
sin demora y sin espera sin tardanza
Cuando dimite la
vela del viajero
cuando el remo se desmaya
más acá de la locura
más allá del abandono antes del alba
Por eso, aunque no haya ventanas hacia
atrás
aunque el sueño nunca tenga espalda
se me inflama un sótano de sol
porque tú pudiste la ventana.

 

13

Hoy te puedo de sol
Las abejas reman un telar
para el canto de miel que te proclama
Toco tu hondo corazón de rueca
y te muerdo el sueño por la boca
Tu sangre de colmena me acompaña
cuando en las noches también logro estrellas
y grillos se atreven al silencio
tanteando los espacios como ciegos.
Ya te puedo,
la carne de manzano
las manos de paloma
y los lagos ojo adentro sin
naufragios
donde el cisne del sueño te retrae
Tu lentitud azul
y la estampida de mar que te acomete
tu actitud de lugar cuando la espera
y tu tallo de cadena en la garganta
todo vuelve
Las viajadas golondrinas se retrasan al
verano
y logro trigo a trigo tu pan que perdió oficio
cuando todo un campanario
se ahuecó de invierno.

 

14

Tus largos ojos, una dulce actitud de infinito.

 

15

Para tu recuerdo azul mi voz se vuelve
cisne
y en el ámbito silvestre
pájaro fresco

 

16

Entre los ladrillos de mi alma sin
espalda
un pasto que no importa testigo
lleva la cuenta sin memoria de las
horas.
Los rostros se vuelven luna poco a poco
las veces pierden el minuto del ahora
y los nombres oxidados sin respuesta
pierden sitio en el costado de las
lápidas
todo ha pasado a la hora de sólo el talón
el sendero lo hacen mis pies,
ya no queda camino,
y en este testimonio solitario
de la historia adonde vuelve la
cabeza
sólo cabe tu nombre sin palabra.

 

17

Hoy te busca, te pregunta y te imagina
el telar del sueño

 

18

El corazón es como una trompeta
de sol que alumbra un canto de
rayos de sangre.
Es un empeño de pájaro como un
herrero eterno como un fogonero
remero inevitable
Galeote de puño equivocando mariposas.
Es un eco carnecido
que deletrea arietes para la sangre
es un reloj de arena roja
y yo un puñado de laberintos de horas de
sangre.

 

19

El cielo
como un compañero de diálogo
confidente
con el pecho amedallado de luna
como un corazón crucificado
en una cruz de silencio.
Ya no me responde.
Debe estar hablando contigo
Un día era como un beso para
dos bocas
hoy es como un río
para dos costas.

 

20

todo su pelo hacía orejas,
un caracol de pelo le caía
su pelo rompía lleno de espuma
como un racimo de guitarras.

 

21

Tu boca rompe ola atrás del espanto.
(la boca de tus ojos titubea una
mariposa)
Un pasillo infinito asoma
desclava un vientre

 

22

Presiento
Es como un umbral anticipado
como una sospecha de hogar y techo
Porque estoy helado.

Presiento, es decir quiero
sueño llamo ruego y sigo fuera
riego y miro la tierra, espero
Pido un corazón desde una mano
y un alma desde una Mirada.

Imploro
Pedir es lo más importante del
ruego
no importa esperar recibir
todo es poco
Soñar es lo más importante del
sueño
Necesito, si no necesitara habría muerto
Si hubiese necesitado nunca
no habría nacido
Nunca, Nadie puede decirlo
sólo podrá decirse ahora, cuando algo
sea.
Hasta que no llegue el quizás próximo instante
no sabré si agoto el último de vida
Muerto, Siempre la vida me sorprende

 

23

Esta noche puedo morir de luz
Puedo huir despavorido de una vela
¿Qué decir?
Me hace falta una palabra nueva.
Es como si la sangre
se hubiese hinchado en el corazón.
Es como si esa hache de empañamiento
de los ojos bajo el agua
estuviese emburbujando
el alma.
O que si me hiriera
comprobaría mi sangre de madera.

 

24

Si puedo nombrar algo de un día que no ha sido
podré decir que eso me ocurrió en un sueño
Si puedo nombrar algo de un día que he vivido
podré decir tan sólo que eso es un recuerdo.
Mas si puedo decir algo de un día no existido
una hora o nada más que un instante completado
y perfecto
Como, con esa certeza insegura o anticipo sin motivo
que presiento algo, más aún. Lo siento.
Digo ayer y pienso que he vivido un día que no
tiene
ayer
Digo soñar y pienso ¿qué serán las horas
de antes del presente soñado?
y pienso y pienso
también el cielo ha de tener
como todo techo un cielo con noches no importa
si azulado
que también tenga cielo con sol antes de un cielo.
Ayer.
todos los días han sido hoy y ahora
los instantes.
¿Cuándo?
(Para no creer que la eternidad es un instante
tan pequeño
que no puede formar parte del tiempo
Porque está agregado a él pero no puede
demorarlo)
Existe un día sin ayer la hora
consecutiva de la nada.
Digo recordar, y no recuerdo
Digo soñar e imagino sin poder
comparar con algo
que no sé verdadero.
Y me quedo callado un momento
y Siento Presiento y rezo.
y Digo y Nombro y se me escapa
una imagen una palabra puntual,
La sola sílaba del instante
Y comprendo cuando acabo de decir
Dios.

 

25

Como voces despellejadas detenidas de otras vidas
Como himnos de brazos de un instante
de brazos perdurado.
Como catedrales antiguas los bosques.
Quién puede decir el gesto de los árboles

 

26

Música de agua.

 

27

La niebla es una tristeza obligada
las cosas se ablandan como tras el
humo
Miradas desde la espalda de las
lágrimas.

 

28

Porque tú nunca
Te soy,
como un hacia desde siempre
y eres hoy un puerto recogido en la sorpresa
y la historia inaugurada a media senda
Arena y flor untada de guitarra
tu mano corazón y ala de piano

 

29

arena y flor untada de guitarra

ruta meridiana
anillo sendero de tu corazón
un día

 

30

(Porque las veces sólo pueden compro-
barse cuando ocurren, porque no se
sabrá de las cosas en las horas
si llegarán o no, hasta que lleguen)
Voy clausurando veces

 

31

Porque el viento conoce el pulso de los
pájaros
corazones con hojas.
puños con remotas ventanas
caracoles Desempedrecidos
(que no eran otra cosa que pájaros helados)
Porque el viento tiene muescas como
rastros, de los talones de los pájaros
Porque las trompetas de luz derriten
la nota constante del oro
envidriecido.
Porque Dios Siempre es anterior
a todo camino desandado
Y estrenaré instantes inaugurados hace
mucho
siempre siempre y no conseguiré las
vísceras del vértice
y habrá siempre un instante contiguo
del último
Porque las lágrimas pueden apagar un
alma
y encender una mano
porque la sangre puede amordazar una
lágrima y un beso sustituye siglos
y clausura idiomas.
porque no comprendo lo que puede comprenderme
porque siempre hay algo que no sé por qué
porque hay altares
y dogmas incompletos
y la fe arbitraria
es un temor de no esperar.
Porque para la sed no hay agua
definitiva
y puedo subsistir a todo el mar
porque nunca podrán resolverse todos
los itinerarios entre las estrellas.
Porque un pájaro se para en mi ventana
como un caracol sustituido
o como un barquito lejano
que no recuperó su tamaño en las distancias
o porque tengo que decir que los
violines se derriten como silbidos
antes del hijo
La poesía fracasa
y sé que no he ganado la paz
pero la tengo.
y debo clausurar los versos frustrados
y nacer desde el pie de una mujer
lleno de sentimientos
y sin certezas.
atragantado de luces y empeño
pero ciego.
y sustituir mi mente por Dios
y rodar a los pies de una mujer
y decirle que se parece a Dios.

 

32

La voz de las páginas
tiene una mordaza para su silencio
en nuestros ojos
Estrenamos palabras viejas
simultáneas de sí mismas y enreda
das en todos los instantes desde ellas
hasta nuestros ojos y las comprobamos
viejas.

 

33

el rumbo obstinado de
un anillo

 

34

Hay un puente puntual
como un instersticio entre instantes
consecutivos sobre un río que es
lo único que existe.

 

35

Nadie puede llegar a este
instante
a salvarme.

 

36

Mi tristeza
amamantada de silencio

 

37

vientres de la noche

 

38

las puertas entornadas
de tus manos

 

39

escollos vagones
estertores
escolta

 

40

El eco despavorido
amainar
espeso
catarro del alud.

 

41

Las arpas del fuego
bracean sus almenas de agua
Iglesia.
Aspas.
astas
Arietes contra la noche
Bandera
Cabellera
Mástiles derretidos
Pasto
Fuego
Paz
Pájaro de música engrillado
El templo se debate
como las luces se charcan y desesperan
Mirados detrás de las lágrimas
con los ojos indecisos
a media asta.
Las alas se marchitan
hemos perdido la fe
plumas
pelusas
escombros
con la sangre fresca demorada
como el último emigrante de la
herida
Quinas y perfumes rojos
Solos
ya no nos queda ni Dios

 

42

bodegas de silencio

escudo.

 

43

suprimir la letra de una
mesa apostrofándonos de
manos.

 

44

las campanas como
pezones de silencio

 

45

Ya las cuevas se han quedado sin
montañas
pero el abrazo abrigado de los cántaros
perdura
como el vientre de una mano
tácito
y regado de horas
como esas cosas que tienen dos
maneras de
morir.
La hospitalidad de las grutas,
ha quedado como una vocación
de guarida
Y la mano tendida
mutilada
no me puede salvar.
¡Qué más da!
el agua tiene un instante del vientre
del cántaro como el amor
ceñido por el alma
luego el mango se derrama
cuando ya no la cintura la
mano
Pero alguien murió con la mano
en la bandera o en la
espada.
Qué importa que el viento disgregue
las cenizas.
La bocanada de amor de las grietas
se sospecha
aunque ya no tengan la montaña
que las nombre.
Como esas cosas que tienen dos maneras
de morir.
Un vientre puede haber sido dado vuelta
o mordido su cráter por
un candado
inimposible
pero Dios y una mujer podrán
contar los hijos.

 

46

Dos páginas y un cepo al margen
y un asta predestinada,
y un aljibe en un rincón y cenizas

 

47

La música es un baile de fantasmas
derretidos
es el alma del agua disuelta en las
almas
es el humo derramado por itinerarios
de perfiles de rostros y de
cosas
Es como escribir palabras con
hebras del alma
y dejar entrar por ella una brisa
de estrellas
es como liberar banderas en la
sangre
y dejar que el carro del corazón
las arrastre
es como hacer flamear una
mirada
o dejar evaporar una mano,
o peinar con los dedos del corazón
la cabellera de Dios.

 

48

las palabras islan cercadas por
mares de silencio
tan sólo como otra cosa que mar

 

49

porque los siglos, relatados
duran un instante

 

50

Me preguntaron si tenía
suerte,... y... y yo
le contesté que rezaba...
¿no?

 

51

Más atrás de tu recodo ciego
Más acá de tu pasillo

pero mucho más aún tu sueño

 

52

Yo no puedo cantar

todo el sueño que le agrego a tu verdad
me cuesta la tristeza de esta noche

 

53

Salgo de mi torre de altura
a ventilarte el silencio que te oficio
con dos palomas despavoridas de sol
para untarte las manos en el sueño
con mucha más ternura que en los dedos

y todo el telar de canto te arrodilla
la garganta sin flecha, más acá de los
hombres

 

JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
Primer Premio Nacional de Poesía
"Luis Federico Leloir"
Nicanor Otamendi
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