A Jorge Serebrinsky y a Pedro Leguizamón
(POEMAS)
1
Compañera, querida compañera, no sabe
cuánto me cuesta veces sobrellevar
este silencio que sé que a usted tam-
bién le ha de extrañar. Ahora
quiero asumir la franqueza que
omití este corto, larguísimo tiempo.
siempre rodeo una idea apenas
comprensible, una casi sensación
de que hoy nunca es del todo trascenden-
te, dado mañana. y he llegado a la
angustiante conclusión de esos días
que no reservan mañana, de esas
cosas impostergables, de esa necesidad
de retroceder el lento, cotidiano, irreme-
dible (?) suicidio de no reconocer la
evidencia, de no asumir la realidad.
Siempre, desde el no obstante encarnar
una triste realidad de ni.
Ahora estoy al margen de mí mismo
tanteando por mi tal vez afuera como
creyendo al fin, que tal vez existo de
verdad
Diariamente compañera se encarnan
los días, la gente, las cosas, y somos
de ellas, nos son.
Aquí, un impulso de inexorable franqueza
desde este remotísimo exilio que no sé desde
qué puerta cerrada remonto como buscando
la entrada del laberinto que hace
siglos olvidé; desde yo, esta horrible
piltrafa que ejercita el orgullo y la vanidad,
de este incansable sitio que inventa la
hipocresía, la cotidiana manera hacia
la gente, el lenguaje innumerable de
todos que nos topamos la frente con
fetiches que sólo cada uno profesa desde
aquí compañera acudido por la apenas
mutua existencia de la gente irremediable
gente y no yo, encuentro como en una
alucinación un rastro, un camino hacia
mí una puerta una vez que está
más atrás del infinito, entre el tiempo y el
día.
Me he dicho la egolatría me he enroscado
los ojos alrededor, me he visto la nuca
y los ojos y me miré mirarme como
existiendo en el rumbo de todo
los hacia, siempre, importante, yo.
He tramado el odio de amar por amarme y
aquí sólo me queda un derecho. acudir
a mi suicidio y alegar por existirme otro.
ahora usted está el asombro de mis
raíces. la ceguera de existirme loco. la
locura de ignorarme ciego. Pero aquí,
en verdad compañera, sin poder decirlo con
un segundo lenguaje necesario que no existe
sin la certeza de la reciprocidad pero en
verdad hemos ido a la idea con los mismos
símbolos se parecían también por adentro
nuestras palabras, y qué triste no poder ni
siquiera saberlo. qué triste apenas decirlo
Yo. pero mucho compañera. Yo por todas partes
y tantos. y aquí sentir la inteligencia
ese círculo de istmos de tiempo sucedido
de punto y de nunca infinito: Aquí
inteligir la inteligencia. Qué
pobreza de verdad y el raciocinio qué irreme-
diable atraso de historia. La verdad.
Todo. simultáneo. El sofocante pasillo
del cada de la vez, del suceso. del instante
de la cadena de la idea. apenas obstancia
de un ciego remediable en un punto de
veneno finalmente. muralla infinita
y una sola ¡existencia por fin! ventana.
y muro más allá. Postergar el ciego. Dios.
qué hombría más absurda mi pobreza de
tener de hormiguez, de loco. Qué locura.
inteligente. Desvarío de no ser infinito
cinco veces que cinco es infinito y más me
limita. inteligente.
¡Es cierto! ...palabras... ¿Y la verdad?...
verdad.
Un día los hombres convergerán de cabeza
sobre la idea. perderán la cabeza. y el
lenguaje habrá sido completado y Dios.
Perderán el ritmo y ya no contarán. Será
Eternidad que el tiempo no compone apenas un
instante para el siempre un punto para el
todo la verdad y la idea. Infinito número
uno. Aleph. Recta del punto sin etcétera.
2
Me golpea el rostro un tiempo
me animo (voy teniendo alma)
como un instrumento
inaugura la música
3
Aquí me emprendo como en un trasbordo
el ahora traspone ayer mañana hoy
pero es más que despoblarme tiempo y venirme
a soy
aquí, el silencio no
siempre es estar sordo
aquí me encuentro me desbordo
me existo mucho más de lo que estoy
una luz devela un ciego. yo ya
voy
tripulándome el ciego pero a bordo.
a y hacia es un sentido
yo es un vértice,
y yo soy el que me existe, me he asumido
todo es el medio, también seré partido
que en la circunferencia todo es la mitad
Y que aceptar en fin la realidad
es empezar a existir, ya de verdad
4
a ciego y vigilia hacia el asombro
la espera intemporal no
hará locura
y el asombro infinito en una
mano
que el improviso de un ojo sido
en un instante
y el tiempo en tres
pero la eternidad
y la muerte numerada en luz
5
Vivirte la mano de pan raíz en pájaro
como un náufrago que tu costado sobrevive
agregarme al ciego mientras los hombres
postergados los ojos al otro lado de las cosas.
Cooperar con tu soledad para hacer un barco
Llegar. haber no sido. Y lejanía
Pero ya el ciego asumido
ciego a ciego, lámpara a lámpara
ya la raíz mano de sed, ya
asida en la mano de la sed mutuamente
Vivirte la mano de pan.
Soledad sin principio aprendida en tu costado.
6
Cooperar con tu costado para el beso
beberte la mano
raíz en sed como la tierra
y haber sido
sobre el asombro del afuera
poblando espejos. en testigo.
...y serás el sitio de los días
existida de rostros y de ciegos,
pero tu mano latirá a veces
como la primera paloma que te vi.
¿cómo olvidar entonces tu vigilia que no me tuvo
campanas:
cuando hayas acomodado tu
alma sobre mis palabras
tu mano temblará otra vez
como los grillos
¿cómo vaciar de mi silencio
tu costado que tendrá mi lejanía?
y los días nos transpondrán la frente.
¿cómo recordar sin un ancla en la piedra?
y sin embargo tu mano de paloma aunque nunca o el olvido
7
Paloma de raíz
tu mano late
como un pájaro de pan
Sobre tu tristeza o tu costado en vino
temblará la golondrina en rito
8
El mar afirmativo
9
gaviota frutal mano de pan
10
a la orilla de tu sueño. esperarán durante
hombres las raíces sin día. Llegará la mano
raíz de saciedad, y la tierra en hambre se
romperá por la arena. las raíces, manos
de sed entonces sostendrán el hombre
11
sonarán tus ojos
vasos de cielo a silencio
como
caracoles
y el mar
infinito para siempre
pero el huso de música
telar innumerable
no habrá
dicho toda tu alma.
12
Cada vez que aparece algo se desmiente
una no existencia; no formulada
13
Donde vaya siempre dirá aquí,
y aquí siempre hay gente
cuando el número de gente sea menor al de
presencias. Váyase, ya habrá empezado a
fallar uno mismo
14
campanadas de sangre
15
Golpear en el hombre...
morirán
campanas de madera
Golpeados por el hambre
retroceden
a la guerra
y ¿cómo ganar lo que no tiene gloria?
...con los ojos a nunca
sin saber que han muerto...
...Golpearon en los hombres
Vendrá el azul sobre los ciegos
vendrá la sombra abierta
cancelados cerrojos
llegará la rueda al atavismo
la larga sangre a llegar.
los que golpearon sobre los hombres;
...y los verán partir.
Será la hora
la luz será afuera de los ciegos
ya no será la luz
abiertos por adentro partirán.
¡Qué necedad!
golpear sobre los hombres
el derecho del odio mide dolor
el amor es el último egoísmo
existido de existencias
partirá, uno solo tantas veces,
Vendrá el azul
y cerrará a los que tuvieron
la medida de los ciegos
vendrá
al fin los ciegos
partidos hacia dentro
16
Compañera, querida compañera, el silen-
cio es universal, incluye a todos; pero
siempre tiene un rumbo, es de palabras
hacia alguien. Por eso el propio silencio
no es un derecho, en cuanto existe alguien
que pierde sin apelación algunas palabras
que a veces no conoce (por lo menos en una
circunstancia una vez y una persona deter-
minada). Hoy, aquí yo, desde mi
arrepentimiento; gracias, por favor y
perdón. ¿Era posible callar?
El tal vez no es el albedrío que me corres-
ponde, ya sólo haber sido o estado,
y hasta antes sobrellevar el impulso con
una casi al menos franqueza.
17
Hoy la tristeza se te parece, como estarte
triste
18
un potro cerrado
19
Doleremos con olor a sol donde nos hagan nido
las manos del silencio
nuestras venas gritarán clavos de sombra
tus guaridas y mis asesinos serán una sola ceniza
pero más allá del espacio que nos reclama el tiempo
pero más allá del espacio que nos reclama el aire
más a nosotros que la pobreza de los ojos
más a verdad que el testimonio vacío
entre el humo humano que levantan las guerras
entre los dedos últimos del grito más dolido
entre el polen de muertos que levanta el tiempo
como el candado de un pescado
como el ciego largo que llevan las manos solitarias
como un hombre que habita como un niño que hombre
como un hombre que guerras
"como un niño que niño"
nosotros que música
evaporados como el ahora de los locos
20
Que yo me baje de un ómnibus hace ciudad.
entro en una casa de camisas. ciudad.
21
Libertad de pájaro en la nada
22
PRINCIPIO
Me sorprendí en la eterna expectativa de
la nada, luego pensé que me espera-
ba. que había estado esperando.
23
Entonces asumí el silencio
me despeñé en tus nunca como un
grito en un túnel
todo lo.
me subió el dolor de tus precipicios
todo lo tú
como una mano en un ciego
Después nos regresé del insomnio
no podía suicidarme las
manos.
Te grité, te estuve, te silencio
Te pájaros las manos el pelo de
musgo
Pero después todo había sido recorrer.
me el tiempo.
poblar de ahora mi historia
como un rastro sin caminante.
24
...Y tu rueca
donde florecen cinco cuerdas
tendrá la tierra
y el pájaro total
que te estará
a cada cuerda
el embrión traspondrá
los cerrojos en sombras
la paloma derretida
remará corazón
y el cordón de cada día será una sola
historia
el diluvio congregado en el águila
medida
agua
la luna de pan te latirá el mar
pájaro de infinito diciendo la tierra
y los cinco pájaros que te dan las cuerdas
la mano infinita florecida
que amamantó el telar
y el mar eterno caracol adentro
agua cinco dedos y sangre
boca abajo de la sombra
tanteándote
un caracol en la garganta.
25
También el asco
la vena despoblada como el silencio
seco
bajará a la vertiente
a cómo giran los duraznos
en la tierra
tiene un lugar
a la hora de existir palabras,
estaré amanecer
en el adentro
de la
desmordaza.
26
Tu ojo descalzo va existiendo
las cosas
y en la sombra vacía
y en la quemada
luna
Te estoy como la verdad sin
testimonio
...y en el pelo del fuego
en la melena vegetal
en la guitarra de un ciego
el día largo
la historia que se vuelca
por los pies
alzarás la lámpara
y buzo derramado
para tejer
27
El tiempo sin tiempo
que estoy idea
tanto llevo dentro de mi
cabeza.
28
el ojo marchó con el invento
no todo fue visto
no todo fue existido
pero fue vista cada
cosa
todo es haber muerto
antes que mañana
la nada que ha de
sucederme
y el todo incom-
pleto que se muere
conmigo.
29
Vine la tierra
extranjero y remoto
donde sea y cuando sea
moriré la vida
en cualquier muerte
30
Te abrirás
retrocediendo el tiempo del árbol
serás ayer
y la raíz puesta fuera de la tierra
para caer y entrar por la raíz.
Ah! la fruta en tiempo
ningún olvido tendrá rumbo
mañana infinito
y el siempre por la frente.
31
Habré dicho
y moriré con la boca vacía
...pero habré callado tantas veces...
Tu música me traspone
como un potro de agua azul que mueve
un barco.
Errarán tiempo adelante
en la sangre de la madre
como el albedrío de los locos.
Sacarán los días de la eternidad que no será
más corta.
pero los días vendrán de entre los números
poniendo más allá
y la cuenta se pierde con el súbito ciego
Los días, ya no. La quietud
siempre que equivocada eternidad
La espera infinita hacia el centro
y hacia afuera
y la verdad
el ciego infinito que no destapamos
...sólo lo que vimos...
la vez ni siquiera
y todo innumerable
en la idea y el instante.
32
Y el caballo de tu savia
regular y anillo
poblará la tierra en cruz
hasta haber sido tantas cosas
y lo mismo
tantas veces desde el clavo doble
desde el sol en dos sangres laterales
desde la tierra toda en un segundo
nuca adentro de dos lápidas en ciego.
33
A ciego y murciélago a silencio
a ciego cinco veces cinco nuncas y una sola nada
andaré la muerte sin saberme sobre nada.
34
A ciego y vigilia hacia el asombro, la espera
intemporal no hará locura
y la sorpresa infinita en una mano
y el improviso de un ojo sido en un instante
y el tiempo en tres
pero la eternidad
y la muerte numerada en luz.
35
se cernirá el siempre sin costados
36
El tiempo horizontal en un instante
pasa por la eternidad vertical.
El simultáneo de la verdad sin vez
por vez, eternidad sin hombre, hombre
ya sin hombre cuando el ojo en un punto
total.
37
Esta isla que me pasa
este candado de silencio
esta ciénaga en sed
pero la mano en orgullo
38
La tristeza de compartir solo
la distancia la incomunicación y el olvido
es tal vez el veneno más sano de que se pueda
estar enfermo
39
Tu pelo de vino en fuego.
pero de sangre para
enjugar mis manos
lávame el viento que me sangra de los
ojos
nómbrame un domingo con campanas
40
El amor es un día en cualquier parte
el amor es los dos sobre nosotros
que la paz
que puedo darte
sino el tal vez perdido entre los otros
y un siempre también jamás.
41
y tu pubis de espuma
y grillos de carbón entre mis dedos.
y el aleteo de las hojas en tu sien
de pájaro a locura.
42
y las hojas que aletean como sienes
43
Y tu pelo, mano infinita
hasta tu nuca de caballo de pan.
Ah! esa música para morir por la boca
y los ojos boquiabiertos
como peces ciegos
por (en) el silencio que se envenenan.
Ah! sí, tu ojo es un remanso de pájaros
candado de leche y risco
pasillo en la uva
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Y tus ojos como peces que acuden a la cita
45
pelo de hebras de vino duro
46
Y tus ojos como cráteres de volcanes
nunca.
47
Tus manos,
sí sí cisnes
remontándome la locura
48
chocarte me historia
49
Te quiero porque tristeza
porque carne a medias
porque chocaste me historia
de ojos y caminarte
por eso porque soledad
vaciada a dos costados
de llegarnos en un día cualquiera
sin banderas
sin hombres destejiendo la sangre
por las palabras llenadas.
amiga llenadas
como tu soledad de todo el mundo
perdida en una sola mano
amiga
porque verdad nosotros
que nos hemos inventado
o encontrado
tratando de no llenarnos el silencio
con las cosas que reconocemos
y que ahora somos venidos.
50
Hoy abriré mis raíces y me vendré
ya no empezado o sucedido
vientres atrás hacia la eternidad.
51
Pero ya la luna
un dolor de cerrojo boquiabierto
cae
52
desierto
un pasillo acudido pero tú
en mirarme
existir al otro dos lados de un espejo
Quiero desquiciado del acceso en luz
53
La rosa y el pan
pero la espada
algo me sobra para no
existir
54
Yo he sido la razón
anduve un ciego por mis días
partí la sombra en dos
como inventando la lámpara que al fin no pude
Yo he sido la razón
y aquí me
No volverán los símbolos sobre mí a decirme
basta conmigo
Aunque busque durante mí,
ser otra historia que la mía
He partido la sombra, es cierto
pero tal vez el día me suceda
aunque busque durante el hombre
la lámpara sin sombra y no la pueda.
55
LA POESÍA DE LOS OTROS
Sombra dulce que me paz
el odio infinito de ser hombre
para volverme sombra y dulce por los hombres
56
a veces perdón a veces gracias
a veces simplemente tú,
amiga mía.
57
porque en ti descansa mi locura, su
fatiga de corazas.
58
lávame el silencio con el tuyo caliente
como las casas vacías antes del regreso.
59
Aquí yo
como tu lejanía
JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
Premios Jämför y Hämtar de la Orden de Onsladen
Administración Pública de Suecia