El amor tiene una casa azul para guardarte sangre afuera

A Marcela Predieri

 

 

(POEMAS)

 

1

Aprendo tu ausencia cuando tanteo
buscándote en el vacío.
El silencio se ajusta
cernido como el agua
emana de cualquier garganta
que no tiene tus palabras
y crece como un nido
dulce o doloroso
en las ramas del fragor de la ciudad
Tú no te pareces a nadie
pero tu ausencia se parece a cualquier
ausencia
tal vez como una actitud de mi tristeza
como un rictus mío que te elige cada día
para poner un rostro a la melancolía
Voy comiéndome la tierra que giramos
aprendiendo la nueva soledad de los
itinerarios
amor,
ay amor me voy
dejándome yo mismo atrás
empezando el nunca o el siempre
como un pájaro que cambia la raza desde un día
Aquí te busqué,
mañana diré allí, cuando ya no esté
y ahora me voy
susurrando ojos atrás
el olvido que empiezo
porque ya te confundo un poco
como una casa en abandono
que la tierra asume por las hiedras
en voz baja
ahora que el olvido empieza
y el alma
ya no te precisa
ahora que tú no eres tú misma.

 

2

A veces buceando en tus peligros sin señales
cavo en la tierra o en el mar que han alcanzado
el siempre
sin miedo de no poder volver
de tu naufragio dulce, de tu pozo sucesivo
donde hago mis hogueras
y dejo mi lámpara encendida
como si te hubiese descubierto las estrellas.

 

2

Por el mundo andan nombrando los
caminos con forma de hombre
el otro lado de tus cosas
los espacios de tus huecas soledades
Pero yo que tengo el camino corto
que tengo el rastro nuevo
y la frente completa por delante
voy también poblando los días
con la soledad que va clavada
como el otro lado de mis cosas
como un caracol o una tumba prefijada
en el rito circular de los que andan
por el mundo con forma de mujer
chocándose de frente en el asombro
diario del encuentro con los hombres.
Y los dos, amiga, los dos que nos andamos
por el fragor de los días donde nos
parecemos y nos multiplicamos
nos chocamos de frente
nombrándonos mejor por un camino
clausurando el mundo al otro lado
de las cosas
o mejor avistando el rostro de nuestras soledades.
Nosotros amiga
que nos ocupamos y nos guarecemos
que tenemos echadas las raíces
descifrado el íntimo telar del barro
Que vencemos juntos el delirio de ser en
cualquier parte
Nosotros, valientes o fuertes amor,
recuperados
tenemos todo el rastro por delante
para irnos por los días nombrándonos la
historia.

 

3

estrenando la indiferencia por los muertos

 

4

Siempre diré que hasta aquí he girado la tierra
Hoy es aquí
y hasta aquí el camino ha brotado de mis pies
Ahora voy a poner los pies sobre el camino
y seguiré girando la tierra.

 

5

Siempre cualquiera será la última vez
¡qué importa mañana que las vuelve antes!

 

6

Mi hiedra inexorable que te invade
trazándote el itinerario del beso

 

7

el trajín de lunes que te enciende la fiebre
poblándote el insomnio con delirio y
con locura
chocándote la esquina vertical
y la navaja
y el metal cementerio y las bocinas.

 

8

A veces miro tus manos
los ríos que atraviesan subterráneos
tórridos parajes
la miga de la fruta vuelta ave
Pájaros de guerra
mansos peces que nunca se sublevan
Y pienso que han pulsado batallas
que han muerto tanto embravecidas en las sábanas
que han naufragado en el túnel a la entraña
que han doblegado la furia de la luna bajo el agua
Pienso que guardan historias sin lenguaje
absurdos barcos clausurando soledades

 

9

Hoy el viento me lava tus horas
la lluvia alarga sus dedos sobre mi cara
descalza
trigo de plata uncido
al camino del otoño
así me voy
alargando la espalda
y no importa el rastro por delante que será

 

10

Óyeme amiga, tú vas conmigo
Es decir llevo tu ausencia
como el hambre más dulce
y volveré a buscarte
para que subamos el invierno
trepando la savia de las aves
hasta el viento
todo será con nosotros
y la ternura brutal en que nos dolemos
madurará en las manos
para ungirte el beso.

 

11

Todas las estrellas que te anduve
en el camino dulce de la siembra
en la miel que te ha quedado
cantan todavía
y giran en tu sangre
con el beso nómada
hasta hacerte la garganta
en la cintura.

 

12

Háblame doblado el día
que toda mi tierra te reclama
vendrás a cantarme
con tu estrella hueca
con la íntima guitarra de
la entraña
y a untarme en las manos un
sabor de lejanía.

 

13

Si tu pecho es una proa
cuando el mundo arrecia
venceremos juntos
no te detengas entonces
cuando griten
que siempre vendrá un dedo
a señalarnos
y te dirán aquél es como el ave
que no tiene rumbo
y te dirán que no tengo
raíces
y te acosarán, como el mar
obstina lo que empuja sobre
las rocas el naufragio
todo lo dirán de nosotros
pero yo que creo en ti te guardaré
de verdad

 

14

Para esperar que crezcas sobre
la mentira
como una torre que podamos juntos

 

15

Si tú caes serás la tierra con la
tierra y de tus ojos crecerán
las espinas
donde un pie también se vuelve ciego

 

16

Toma mi grito como un barco
tú tienes un arco
en la garganta
para levar anclas en la flecha
y liberar la paloma de tu
alma

 

17

yo que he sido alargándome en la savia que sube
desde un huerto.

 

18

He vencido tantas veces como no he sido muerto
y a veces ni siquiera he sabido dónde estaba la batalla
hoy me encuentro en cruz sobre la cobardía o la metralla
Partir o quedar, las dos maneras de un puerto

Y yo que he vencido que no he luchado tanto. Vierto
el odio necesario para perder el miedo. que halla
en los héroes vencidos que no en todo lo que falla
hay un pecador sin pecado de no haber sido cierto

Yo que no he sido muerto sin saberlo tantas veces
Que no he logrado en el barro la impasibilidad
del acero
con un rictus impasible en cualquier lugar
espero
el fallo ciego desde siempre de cualesquier
sean los jueces
Hallada mi verdad perdido el miedo verdadero
de ser condenado al olvido por no haber tenido
preces

 

19

yegua. legua. tregua
destituirme
que yo me espero pasar en cualquier parte
yo soy mi propia verdad

 

20

Afluyo a ti y te copo
como la lluvia se hincha en los
hormigueros

 

21

He aprendido la extensión innumerable
del nunca desde alguna vez,
y ahora que
siempre desde mí ha perdido la
vigencia eres por delante una semirrecta
de historia vacía.

 

22

En dos momentos del día un reloj parado
da la hora.

 

23

Con el silencio en ristre y la frente enarbolada
como una proa yo soy mi razón y emprendo
el mundo que no me detiene si yo creo en mí.

 

24

Creo en ti porque tu verdad existe
aun más allá de las clausuras
que te asumen. Porque asiste
siempre a la soledad donde perduras
Tu tácita presencia, tu dulzura
el costado donde no eres pero fuiste.
Más acá del mundo que tú acatas y te apura
creo todavía con la fe que te resiste
Tienes el tiempo de lo que queda cuando pasa
porque el olvido no te logra ni te intenta
por eso el amor, amor tiene una casa
azul para guardarte sangre afuera
que en la fe que te cree y no te inventa
existe tu verdad por verdadera.

 

25

Ahora voy a hablarte amiga mía
pon el alma vacía sobre mis palabras
tú existes más allá de mis lugares
pero los recodos que te llevan no te acaban
tú eres verdad por eso digo
que eres mucho más que lo que pasa
que tu tiempo me excede y tu lugar existe
en alguna parte donde la verdad te alcanza.
Por eso y porque soy aún más extenso
que mi sitio y que mi hora cotidiana
Porque puedo buscarte y encontrarte
y buscarme luego más atrás de tu mirada
Porque todo lo que el tiempo ya no viene
a buscar porque no tiene mañana
porque nos dijimos tal vez
pero el sueño no basta
Porque el mundo te embiste y te devora
y porque el mundo manda
tal vez también porque nosotros
somos un poco el mundo que nos pasa
Por eso digo amor, amiga mía
no se ha perdido nada, nada, nada.
Tu verdad sobrelleva los nombres y los días
y subsiste siempre más allá de la distancia
Por eso creo en ti por aprendida
y porque creo en tu recuerdo que me alcanza
y conservo tu tal vez como un camino
donde andamos de la mano por mi alma.

 

26

Hay cosas que se te encarnan cotidianas
poblándote las horas diariamente
esas cosas que se te hacen familiares
esas cosas que no están en todas partes
ocupan el lugar de tantas otras dondequiera
que no han sido porque fueron éstas.

 

27

He amamantado las manos
como raíces libando en otras tierras
y el verano fue en mis ramas
y el tiempo fue redondo en el camino
de la fruta
que se busca y se espera sobre el tiempo en
un anillo.
He tragado el mundo también
con el insaciable infinito vacío en los
espejos
y he recorrido caminos
y han crecido caminos como estelas
en mis pies que emprendieron las selvas.
Tolo lo he girado, porque aunque no lo he hecho
todo
ya nada me sorprende

Y hoy que tengo el rumbo sin señales
hoy que mi sendero es una esfera gigante
hoy que mis velas no se aferran del viento
hoy te encuentro y no me sorprendo
me desquicia tu existencia
completada total en un instante
con toda tu verdad que empieza
recién cuando te aprendo
aunque haya sido siempre antes
hoy, hoy que te encuentro
tal vez para aprender dónde está atrás,
y para saber por dónde hay un regreso.

 

28

me desquicia tu existencia
completada total en un instante
con toda tu verdad que empieza
recién cuando te aprendo
aunque haya sido siempre antes
hoy, hoy que te encuentro

 

29

Se habla de ti pero nadie recorre la dimensión
de tus horas
tu rostro es un rictus de los ojos que te existen
porque eres las manos y los ojos
de los que pasan a recogerte diariamente
Pero aunque se hable de ti
nadie viaja por los rostros de tus horas,
nadie vuela tus manos liberadas
donde sea
liberadas donde fueron
o donde son mi sueño
Nadie puede abarcarte, gigante de lejanía
Y sin embargo se habla de ti
y allí voy a buscarte
a equivocarte yo también un poco
porque no eres las cosas que te nombran
aunque allí te encuentro como prefiero
sin tu verdad señalada por afuera
para poder soñarte como quiero.

 

30

Hoy te hablo amiga
de las flores que cantan con la voz del verano
de mis manos que vuelan con las alas del canto
de la voz con que canto, que creció de tu espiga
Hoy te canto con la voz que bebí a tus caracoles
Hoy canto
Y en un himno de fervor y abeja te levanto
El telar en mi garganta que se te acerca y rompe
como una ola lejana que tú empujas
corazón, galeote, golondrina mía
beso callado para mi melancolía
Por eso grito o callo con la voz que es tuya
canto a tu canto de la voz amiga
callando el ruego de que no falte nunca.

 

31

Como un espejo sin atrás
un espejo donde nadie ha sido

 

32

Tu soledad se ciñe sobre la mía
con la voracidad de las grutas descubiertas
que no han sido guaridas
sin viajero

 

33

El silencio se ciñe.

 

34

Ceñirte como el agua sobre mi búsqueda
sobre mi proa que te emprende
como una garganta en grito
abierta u obligada en el pecho de la tierra
buscándote las tumbas como un topo

 

35

Para cerrarte la soledad de tu territorio
tendida en cada árbol como un espejo sin abrir
que nunca fue ocupado porque nunca en él ha
sido nadie

 

36

La ciudad me topa, me acecha con los
ojos cuadrados sin atrás o sin respuesta.
El sol se multiplica en los espejos
se sonríe en los relojes que chillan por
los vidrios rechifles

 

37

Para amarte aprendo de la lluvia
que hace dulces caminos mojados en la tierra
Tu cabeza ha rodado por los ríos
como las piedras redondas suavemente
Y yo aprendo a conquistarte la cabeza
como un cóndor que ahueca el invierno
en tus espacios
o que ahueca en el invierno tus espacios vacíos
Dueño de todo como el primer hombre de la tierra
como un habitante solo como abarcando
una larga soledad con sólo un nido
todo lo aprendo
y te remonto por la savia vertical
para volarme al viento y disolverme
como un pájaro entero
A veces vivo largos siglos de durazno
en tus rodillas roncas como las nueces
subiendo por la trilla
que aprendí de las hormigas
hasta el caracol hinchado de miel
acurrucado como un nido
donde la garganta hace un remanso.
¿Recuerdas todavía?
Nos vivíamos
turbios en el vino
en la miel y en la neblina
atroces en los dientes
y en las uñas de ceniza
congregados
en el dolor alegre
con que nos dolíamos.
Todo lo recuerdo todavía
la arena agria de mi cara que decías
el camino de la sal que te bebía
abarcando tu sonrisa florecida
Recuerdo tus manos sucumbidas
como palomas voladas dulcemente
bajo el cangrejo voraz de mi rapiña
Y recuerdo tu pelo sublevado
que poblaban mansamente las avispas

 

38

tu risa como el agua
que se quiebra

 

39

mi risa como piedra que
se rompe

 

40

tu risa aletea
como tiemblan
los pájaros
en los árboles

 

41

Tu risa se parece a los pájaros que aletean
en los árboles.

 

42

El mundo se abrió
pero flor sin adentro
el hombre pensó que no había más

 

43

No siempre los caminos tienen bordes
a veces son anchos como toda la tierra
Entonces quién lleva el rumbo
sino la certeza absoluta
de recoger en cada lugar lo que se busca.

 

44

Ya me voy amiga, ya me voy.
el lunes me espero en cualquier parte
pero voy buscando mejor
el principio de los días.
De guardarte
llevo raspados ya los ojos
contra el techo del insomnio.
Nadie puede contestarme
cuánto camino lleva recorrido
ya mi olvido
De buscarte
para llenar las preguntas
sin sentido
llevo andados los espacios
infinitos y los siglos

 

45

Amiga mi corazón te guarda
hoy me extiendo por todas las flores de la tierra
para poblar el viento, por eso
creceré en un águila de hierro

 

46

creo en ti aunque de verdad no
creo

 

47

Para el ciego de mañana
más allá de nosotros
águila
rapaz voraz cangrejo
hoy
sobre tu tierra viva
se me cae una palabra muerta

 

48

En la extensión de mi altura inaccesible
ni el hambre me alcanza ni el frío me toca
lograda mi estirpe absoluta de roca
si la derrota me intenta soy más invencible.

Y el mundo me traspone donde soy sensible
por eso toda la devoción es poca
del dolor que me acecha y me desboca

Por eso el dolor es un vano imposible
y aunque la herida arrecie toda herida es poca
para mi vulnerable humanidad que se trastroca
en augusta coraza un tesón insensible

De la pusilánime fragilidad, insensitivo
alzo el rostro de escudo o de bandera
que al final de todo mal siempre estoy vivo
el dolor me invade pero no me alcanza
y nunca la enfermedad me fue tan pura
si me guardo el anticuerpo: la templanza

 

49

Ocurrimos

 

50

ah! tus dulces alimañas

 

51

Un día me dejarás ocupar tu esclavitud
yo que habré allanado tu rebelión
como enderezándote la mirada
que se te dobla por adentro.
serás invadida
será tomada tu esclavitud como una
mano,
como una cruz sin cruz
y el rey esclavo,
arrodillará los pies a tus rodillas
para besarte el beso con las plantas.
un día ocuparé todos tus sitios
como el verano
irrumpido en la tierra en la vena
frutal
y en todas las cosas,
serás sitiada
recorrida en el hambre
o recorrido tu hambre
será viajada tu entrega
como se siembran los hombres en los países
nuevos
y haré mis casas de palo
sobre tus comarcas abiertas
sobre tu esclavitud
que me darás como una mano
tú de las manos infinitas
del camino de la sangre
como el relámpago de las venas
para que me agregue a tu sangre
a tus manos pobladas,
vencidas, dulces, conquistadas
para romperte el silencio por los
hombros
y abrirte caminos
y mostrarte el mundo
que tú crees que se anda por el
sendero de las
hormigas
sudor de rey grito de esclavo
sangre sin dolor de niño sin guerra
tiempo ciego de los viejos
o largos ojos
todo será recogido
descubierto dos a dos
como el labriego que averigua
sus manos sobre la tierra
Para sernos,
hasta el tiempo transitado
la vez abierta de par en par
y la devoción de las abejas
para beberte el beso en la sonrisa
como los ciegos que le cantan a la luna.

 

52

Caña en el pan
tu cuello manso
como un animal del hambre
y tu ojo arisco sin embargo en el
punto (íntimo tú) del recelo
donde no sernos el mismo.
Caña en el pan tu cuello manso
como la cadena sorda de tu espalda
tu espalda de garganta, tu cuello dorsal
y en realidad todas las cosas salen
de ti
o se encuentran sobre ti
porque se te parecen
aunque yo te diga transitando

las cosas donde recojo la voz.

 

53

El río viene siempre detrás
del agua.

 

54

La porfía ciega del agua secular.
Tengo la esperanza sin cuenta
del mañana vacío.
y digo sin embargo el sueño
el paseo en la locura
el vino desenterrado en el insomnio
el delirio de la sangre en voz baja
como el agua primera de los ríos
Todo lo digo
Todo te lo pienso
Todos los caminos te acuden, porque
Tu silencio está lleno de mí
como esta noche mía es un sitio
de tu silencio
Amiga amiga amiga
¡el verso
qué pobreza de aceros y de números!
cuánto huerto sofocado en las macetas
donde la tierra subsiste
cuando la ciudad se cierne como
una horca.

 

JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT

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