Con el canto de mis manos te iba haciendo estelas en el silencio de tu piel como la tarde

A Marta Sánchez Villarón

 

 

 

(POEMAS)

 

1

Mi querida, si es que puedo decirte mía, mi adorada, si es que me das permiso para quererte; la meta de mi rumbo; si es que no te avergonzar de que intente alcanzarte; mi esposa, si es que me dejas soñar y deseas hacer vida la irrealidad del sueño; no sabes cómo se quiere si es que no querer como yo, no sabes lo que es desesperación si en este momento no vivís sola y enamorada; no sabes lo que es idiotez si no te sentís nada como yo no me siento, como yo siento que soy tan poco que me siento nada; no sabes lo que es amor, estupidez, desesperación, soledad, ansiedad, lágrima y ruego; si no sos yo.
Hace mucho que llegó la primavera
y aunque un poco retardada;
como si mis ojos fuesen plantas
florecen lágrimas.
Hace poco que llegó la primavera
y, aunque muy adelantada;
cuando aún era verano
florecía amor en mi alma
La primavera acaba de llegar
recién la primavera llega
recién vino el final del invierno,
yo tuve un año de eterna primavera.
Estoy llorando; qué triste primavera
son flores saladas no, como de primavera
mi soledad es fecunda semilla
en mi amor que es tierra.
Acaba de empezar Rita Pavone a cantar qué me importa del mundo; eso, esa música, esa letra que no comprendía, que antes no sentía; que no me apartaba antes, del mundo, esa misma letra que se espeja en la voz de Rita Pavone y que es el sonido de mi entrega. ¡Qué me importa del mundo! si debo arrastrarme entre las piernas de todos para buscarte; ¡qué me importa del mundo! si tengo que, como si fuera un libro, pasar página por página los millones de caras, para leer la tuya; ¡qué me importa del mundo! si he de cachetear los brazos para no pesar y volar hasta las nubes y tomarte; ¿qué me importa del mundo? nada; ¿qué me importa de mi mundo? la vida el amor; yo; todo, porque mi mundo sos vos.
Ya acabó Rita Pavone de cantar mas sigue nada importándome el mundo porque no te tiene; porque el mundo es voces, es colores; es formas que no son ecos de los tuyos; que no te imitan; que no se te parecen; que no son vos; ¡qué me importa del mundo!; si no estás en él; si sólo quedas en mis recuerdos; si sos la meta lejana del arroyo de mi amor; si sos un mar tan distante donde desagua mi vida; que la más lejana lejanía es toque; que la distancia más larga es cercanía de beso; porque estás tan fuera del mundo; que sólo el infinito alcance de mi amor te llega; ¡Qué me importa del mundo! si no es vos, ¡qué me importa del mundo! si estás lejos de mí, y yo quiero asirme de vos ¿Qué puede importarme del mundo? si quiero alejarme de él para remontarme a vos. ¿Qué puede importarme del mundo, si me importas vos?

 

2

qué sientes ahora que la lluvia acomoda la tierra que se ajusta sobre los huesos?
la lluvia que tirita, comprobándose sobre los techos como el
crepitar de la leña.

 

3

mucho mayor.

25 de Febrero (horizonte)
Es estúpido pensarlo, por supuesto, mas también es inevitable la fecundación de las ilusiones.
¿Quién puede evitar al hambriento pensar en comida? ¿Quién puede evitar mi borrachera de esperanzas?
no, tanto como idiota es el pensarlo, por lo imposible, o también, y en la misma magnitud dentro de lo irremediable, es imposible desvestirme de mi ilusionada fantasía.
bien Si la fantástica nada de mis aspiraciones se evapora al dolor de una postergación al desabrigarse en el frío de la realidad, ¿quién puede desembarcar de ese dulce mito el vago itinerario de mis ficciones?
Ni yo mismo podría hacerlo porque ese pensar no es parte de mí, es algo como una irreal atmósfera embarazada de imposibles horizontes, que me aborda la mente, es algo de lo que no puedo descondimentarme, pues no podría desnudar de sentimientos el alma.

 

4

Si yo supiese hilar en la palabra la inexplicable simplicidad de un rebalsamiento, si supiese expresar la comprensión de un engendramiento, quizá pudiera traducirlo y empaquetarlo en las fronteras de mi extraviado cariño y de mi error: quizá llegase a poder sellar de tinta la conclusión a la que habría llegado sondando mi imprudencia y sed de mi pasión Mas no podría materializarlo, no puedo maquillar mi alma de gramática y es por eso que sólo lo comprendo en la complejidad de mis ansias y de mis sentimientos; y no en la incomprensible superficialidad de las letras
La más punzante pupila no puede sumergirse más profundo que la superficie de lo que ve; y quien no sea el objeto mismo, no puede sentir su interior.
Por eso, escurran las razones y opinen los que hayan visto, mas sus conclusiones serán una redacción una descripción una réplica de la exteriorización de mi alma, mas nunca arribarán al sentimiento que la tripula.

 

5

Simplemente siento, siento algo ni agudo ni oscuro, ingrave, ni pesado, tampoco dulce o luminoso algo que es imperceptible al tacto y a la pupila algo inaudible e impalpable, algo que está abstractamente empotrado en el alma. Simplemente, amo. de allí tanta sentimental erupción, de allí la visualización invisible de mi alma.
No fue mi equivocación, el agua del sediento, no fue la oscuridad de una ceguera que engendró el pecado fue

 

6

sin
tiendo todo
hacia nunca

 

7

ah! tu pecho
loba mira
y no soy edificio

mañana es
siempre todavía
pero poco me falta
para recoger

 

8

sonarán tus
ojos
vasos de cielo a silencio
como caracoles
y el mar
infinito para
siempre
pero el huso de música
telar innumerable
no habrá dicho
toda tu alma

 

9

Qué más da si soy un inmigrante
un desterrado de la nada
un ausente sin pasado un nunca
un testigo errante pero tal vez loco y entonces nada
testimonio.
Qué más da si emigro de los ciegos de hombres cerrados
de embriones de música fantasma
Qué más da si mi alma o no
Qué más da si mi alma, hago sombra en alguna parte
Qué más da si mi voz hace sombra si queda si
existe o es sólo un silencio que se anima poco a
poco como alguna piedra que alguna vez haya empezado
a saberse.
Qué más da si llego o si parto
si soy o me imagina

 

10

seminal

 

11

Pero estaba desmentida la palabra umbilical.
con un mismo viento se nos gesticulaban los árboles
y eso era todo.
qué importaba entonces saciar mi vez en dos

me sentí transparente como una hache
¿qué es una línea a partir de nada?

 

12

Cada día te digo adiós cada día me despido de algo tuyo
Cada cosa nueva es un nunca para nosotros
A veces no sé si contribuir a las ocasiones es imprudencia o no hacerlo es cobardía.
abrir un ciego cuando todo lo visible es espantoso.
en un rostro bajo la mano fundamental como
una red o un buzo
A veces se naufraga, se pierden los hitos
los árboles que numeran el camino, alguna
cosa cualquiera que sea otra y nos pueda
un rumbo. a veces se ciego todo como
la nada

 

13

Hay contradicciones que no entiendo. Empezar a obrar de acuerdo con ciertas pautas porque una de ellas nos previene un tiempo de acción determinado. y luego toparse con que hubo pautas falsas o equivocadas que nos ocasionan diferentemente. esto siempre incluye un equívoco en la primera apreciación del tiempo. y cambiar la tónica del obrar.
Por ejemplo. acatar una circunstancia tan real trivial absoluta como relativa y transitoria como definitiva, como lo fue el casamiento de anita. un mazacote de gente irreproducible. Tu marido, tan tu marido. tan mi arrepentimiento, mi error, mi estupidez mi bondad mi maldad como tal vez la verdad devenida por esa fuerza genital de lo ordenado (obligatorio inexorablemente al fin). Entonces una situación pálida insustancialmente descolorida chocante forzada, preguntas fatuas y respuestas evasivas y estúpidas. Situación estúpida. Pero corresponde me pregunto formalizar una flamante imagen acompasada con la farsa, que nos desmienta, nos mienta en verdad. es necesario, por respeto a cosas que sólo nos llevan de verdaderas la vigencia de tener un tiempo anterior, que nos preanula., aunque lo genuino lo basal lo seminal sea hallarnos (porque buscarnos no nos es verdad, si no habernos forzado) hallarnos en un rostro de dos o tres veces en un tiempo sin historia sin testigos sin hábitos sin cotidianeidad sub o suprahumano. y después naufragar en lo trazado lo inevitablemente nosotros como es ser siempre lo suficientemente cobardes o valientes como para resistir.

 

14

De habernos descalzado ya tantos rumbos
de haber inexistido ya tantas historias
te busco como teniendo derecho de anular sistemas
como perdiendo la razón de las cosas habituales.
como retomando un tiempo que regalé o presté
o ganándolo con una vigencia que antes no pude.

 

15

Y aceptamos. la consigna de redimir cadenas con cadenas.
acosa. Todo nos algo. la marea obligatoria
irrumpe. Tropel.
Ahora que nosotros.

 

16

altura baja, profunda

Como saciar la expectativa

 

17

caminaba con un tango en cada hombro.

 

18

A veces, porque todo a veces
en tu soledad de túnel
irrumpe un sol que equivocó su altura en una
lámpara.

 

19

vas nombrando enumerando tus ojos como los cementerios
porque todo es testimonio
como un camino que es pies sobre la tierra cerrada
y creces tu espalda rostro a rostro.

entonces qué más da morir
si es cerrarse una vez siempre
quedar sonando por dentro el último instante
como persiste el mar en los caracoles ciegos.

Pero todo lo eliges. nada es aceptado
y si no puedes sacudirte la nuca obligatoria
la redención será un vientre por un hijo
que la espalda se nos viene por la frente.

La consigna es cambiarnos la consigna
ya es hora de cambiarnos la consigna
Todo brota sobre las raíces.
Toda flor es una raíz que canta.

 

20

no somos como parecemos porque parecemos a los sentidos, que
son el parecer de los que nos ven, que tampoco son como parecen

 

21

Para tu costado despoblado de silencios
para tu soledad de ti misma
para tu verdad hecha de testigos
mi silencio es un largo lenguaje de sombra
para que ordenes la sombra que hacen las palabras
con la sombra de cada cosa
para que detengas el tiempo por afuera
sin detenerte el tiempo por adentro.
Todo irrumpe suavemente
el silencio es el himno de sonar a uno mismo
entonces te asomas a ti misma
un paisaje infinito como enfrentar dos espejos
la eternidad que eres
el tiempo que llevas
el ojo íntimo a la orilla del tiempo
puede verlo todo.
como detenerse en la imagen instantánea
y descubrir en horas de contemplación
presencias alrededor de la vez
que no se advierten.
Todo necesita dos instantes para ser.
si somos en la pobreza de sólo testimonios
y en uno advertimos en otro reconocemos.
Por eso tiempo adentro de los ojos
sitio afuera de las cosas
existimos infinitamente
la eternidad y el sitio absoluto que no nos liberamos
siempre contenidos en lo manifiesto

 

22

A pesar de vientres y de estrellas, no estamos prefijados.

 

23

Algún día conoceré tus pies.
ya no me extraviaré en tus abismos. conoceré tus
vertientes tus túneles tu soledad, tus pájaros muertos
las viejas ciudades los cementerios sin historias con
algún nombre tal vez de extraña lengua.
Algún día seré yo el pastor de tus ríos
de tu silencio.
remaré todos
tus vientos
me habré lavado
tantos rostros de las manos
tanto habrán masticado mis dedos el musgo de tu
pelo.
tantas veces te habré viajado y guardado el barco errante
en tus guaridas
y el ancla y la savia y el este en tu luna invadida
y despertada en la marea.
Sí algún día conoceré tus pies sabré dormir mis cosas a la
sombra de todas las cosas.
y el silencio convocado en mi actitud de absoluto.
Sí es cierto, me faltará tu historia
pero ningún cerrojo tuyo me guardará un
nunca, habré vivido todos tus testimonios
y habré vuelto a tus pies como a la raíz
para arrancarme el viento de la boca
que me madura en la garganta frutal.

 

24

Y qué estamos dispuestos a decir
sino nuestros propios parapetos.
hacer un caracol de grito
y escondernos
topos en nuestra propia garganta indescifrable.
Y las cosas siguen en pie. fantasmas impalpables.
como asir las ideas con palabras.
Y las cosas siguen en pie —mientras haya
alguien que las piense—
(el pensamiento es una manera de existir que
no se repite)
Pero decimos diariamente como haciendo camino
hacia nosotros que nunca termina.

 

25

Y ahora que puedo decirte torre honda
y el pájaro magnífico que emprende tus nunca
ahora que puedo serte
me suben barcos aprendidos hace mucho
como una esquina que acechar en la garganta.
Pero me sacudo la sombra
todas las lámparas que me testifiquen sobre el suelo
todo lo niego.
como ahuyentando la nada que nos asume sin
testigos
hallada una manera de ser más
a nosotros de los sitios

 

26

Yo soy siempre ahora, aquí, el tú que acepta mi costado
el designio de los que me existen.
cualquiera es yo, una manera de ser alguien de cualquiera
pero acatada la vez ya soy irrevocable.

 

27

Y el fatalismo de los derrocados que anticipa
escombros la sistemática desistematización de todo.
el espiritualismo maquinal de los que ya el veneno
inexorable

 

28

encalla.

 

29

Pero venimos chorreando muertos por
los ojos
hombres rotos, máquinas abolidas, ojos nunca
como caracoles sin testigos, sin silencio a mar.

 

30

Para irme todos los barriletes de tu piel viviva de silencio
para callarme todos los regresos que vengo por tus manos
tus manos de raíz
como la lluvia a las raíces
Para caerme por tus ojos como el verano se agrega a la
tierra en la fruta derrotada
Para habitar tus acechos
enderezando los pasillos de tu sombra
con la mañana a los dos lados o una lámpara
clavada en el silencio
Para arrancarte el buzo de los ojos
y echar al viento todos los pájaros que hasta ahora
Soledad.

 

31

Aquí traemos (ahora es siempre) a madurar los días
a sernos la historia mutuamente
resignados al fin a ser testigos
el silencio es un sitio para cualquier
palabra
palabra — allí esperamos siempre
No hablemos de palabras
ni de espejos por supuesto. no hablemos de testimonios
de ininteligibles símbolos desiertos
Olvidemos también que aunque hablemos de otras
cosas las palabras hacemos sombras.

 

32

Con el canto de mis manos te iba haciendo estelas
en el silencio de tu piel como la tarde

 

33

Somos palabras y así nos acepto
pero ahora mezclémonos las manos
subterráneas del silencio

 

34

Vuelvo al hombre y golpeo
de inexplicables dogmas he venido el puño
y no pregunto a la espera
por el ruido de los cerrojos hambrientos
he vuelto al hombre y golpeo
...y espero.

 

35
EN EL MURO

Está bien, me pondré los zapatos de irme, y los ojos de nunca y las manos de ramajes despoblados y el silencio azul de los caminantes y la anticipada resignación de los que no vivieron su propia rebelión. Me pongo los zapatos de irme, de muchas partidas (y sólo dudo de mí como ante un espejo donde descubro rostros ajenos y no allí ecos ni sombra siquiera)
y siento que yo soy el que pasa el que les pasó a los otros el que siempre se va el que no existe
Porque eso ser solo sin distancia ser ausencia sin partida. Porque parto una vez más y es no haber sido nunca, como caminar sobre el barro sin dejar huellas.
Me pongo los zapatos de irme, de haber quedado tantas veces como perderme el rastro o dejar un hombre existiéndome yo mismo es cada parte y seguir adelante hacia mí mismo tantas veces, tantos testigos tantos puertos y el único ojo único, que no puedo quedarme ni dejar en ninguna parte siéndome la larga soledad de los andenes y los zapatos que nunca me descalzo.

 

36

Muéreme.
como un espejo cerrado me niega un
testimonio
como volver para saber quién soy
y encontrar ciegos a todos los que me vieron partir
Muéreme
como un espejo cerrado se abre tal vez hacia
otro lado
Muéreme como tal vez espero como un rostro
vacío en un espejo
que me vuelvas sobre mí mismo
para recogerme los ojos que quedaron del lado
de la imagen y no del de el cuerpo.
Muéreme pero regrésame
que me espero en ti para seguirme
por tu testimonio
como hallado un abierto entre los ciegos

 

37

Te he despreciado tal vez como si sólo pudiera ser apariencia y no obstante golpeé todo lo que pude para saltarte la pintura, para hacer un lugar en tu coraza y poder mirar el frío y el miedo que abuzan por adentro. Entonces me encontré. Como si tu segunda defensa fuera pintarte de espejo debajo de la primera apariencia. Me encontré y me sentí solo rodeado del miedo de haber entrado imprudentemente, en el que comprendía era mi último minuto mi último sitio como alguien que comprende en un salón de espejos que lo acaban de matar (cuánto tiempo —tal vez la eternidad—) para presenciar la propia muerte)

 

38

Una vez más todas las veces
una vez más todas las veces, y esta vez
una cualquiera pero ésta
(porque la verdad es ahora)
me vuelvo desde mi propio miedo
para medirme la larga espalda que te dejo.
Ahora comprendo
que no siempre partir es la soledad de un puerto
que tal vez el regreso es la soledad
de no volver a tiempo
y que el tiempo a veces es jamás.
Ahora comprendo que la espalda
la dejamos los dos en una historia
en un sitio sin mañana...

 

39

Estoy en un lugar a donde no he llegado.

 

40

Entonces

 

 

Voy a buscarte todos los días
con el alma descalza como un balde
como tú misma pozo y vasija
para temblarnos

 

41

No me seas falso.
Yo sé que entre nosotros no ocurren cosas que existan
culpas

 

42

Hoy he vuelto a olvidar algo. Una carta de Florencia está en un libro de Vinicius de Moraes. Me hace acordar a un huevo frío que en algún lado... También me olvidé de eso.
Cuando se ha olvidado tanto que ya no queda tiempo, se grita.
Esto es un grito: ¡¡¡No te vayas!!!
Siempre parte algo que no se alcanza. Se grita para pedir: ¡¡¡espérenme!!! Tal vez el por favor no suena muy claro (tal vez porque se corre)
No tenés barco Jaron. pero puede partir el tiempo. La espera entonces ya no me sería vigilia. Entonces faltaría yo también "en la medida de un llamado". Pero el llamado parte también y el muelle es un sitio de soledad; entonces sí, ya no se tiene otro "grito que el del último silencio".
Jaron amigo. Jaron mano. Jaron silencio. Jaron bueno. Jaron Jaron.
Todo está de una manera
Y el silencio que música vacía
y la sombra que dolor occipital de rastro
y la nuca que soledad de los que quedan
Y los otros que se mueren
penetrados del odio que no les pertenece
y todo que algo, Y vos que Jaron
vos que todo lo que vos
como la única manera de que seas
como la sola forma de que faltar sea ser irremplazable
Jaron que se nos van los días y ¡qué lástima! y ¡qué importa!
si estamos siempre juntos
Querido Jaron,
cualquier día en cualquier parte (todos los días, donde sea)

 

43

algo

 

44

agarrada la boca en el silencio
como un perro

 

45

estoy enamorado de tu cuerpo y
eso es suficiente para
hacer gestos de colores con palabras

 

46

terminar aquí
intermitentemente

 

47

Estoy parado en el
andén del tiempo
me faltaron días
para mi historia
me faltaron los
hechos para
la vida
y veo hundirse
en el innumerable
nunca
la nuca de la vida
y me vuelvo caminando
pisando el vacío que voy

 

48

Abrirte
sobre tu silencio boquiabierto
como los caracoles
sonora de sombras y savia cerrada

en el ventrículo caliente
clavaré mi invasión
como un grito infinito
para poblarte el acecho de tus
ciegos
después. todo después
todo tendrá una palabra
porque somos pobres de silencio

 

49

Tensaré tu sangre como un arco

 

50

ciertos callados adjetivos con
que el ánimo acata la presencia de lo emocionante

 

51

colores indefinibles que exceden las
calificaciones del perfectísimo vocal
preciosismo técnico

 

52

El tiempo hace ruido en todas las cosas que tardan. Ese sonido a nunca.

 

53

No es la medida de Susana. De las Susanas. Es la mía.

 

54

No sé qué pasa. Y es evidente que lo que pasa pasa. Que cuando yo sepa.

 

55

Si mi fervor te desiste

 

56

Ha sonado tu silencio
el ala de la tierra se aferró a un viento entero
tú no has sucedido aún
pero eres ya en otras voces como la muerte me viene buscando por mañana
La tierra ha partido
viajar es partir por tantas veces...
y tu silencio está sonando
en las palabras extraviadas
o en mi vigilia ciega

 

57

Búscame el exilio sin haber estado
bébeme el olvido
para envenenar la golondrina o cerrar el camino tras tu espalda

jamás es ya no ser y no haber sido
Alza la mano, pájaro de los días
la historia te chorrea por la espalda
y la frente te sangra hacia mañana un vacío que no reconoces
El tú se sucede por la gente
yo que no he sucedido
Nosotros que no hemos sucedido
perdemos el acceso a alguna historia
abriendo a destiempo alguna esquina.

Pero la soledad
ésta es sin principio
esta que nos nombra
a veces tiene rumbo

 

58

Mis manos te significaron toda la noche
como la sombra, como el eco
como las aves
vaciadas de un hornero
Te fui gesticulando la tristeza ritual
para nombrarte un poco con el verso.

 

59

Transitándome la historia he llegado hasta mí
yo que me anduve todo el rastro
Después de haberme sido tanto.

 

60

Las cosas brillan como chillidos de frío
trompetazos de luz tienen sabor de agua
total
Miro mis manos y quedo detenido
ratos frente a los ecos simétricos de
los espejos.

 

JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
Tres veces Premio Internacional "Peliart" de Madrid
(Periodismo, Literatura y Arte)

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