Palomas azules como manos de música

 

 

A Silvia Krivosic

 

(POEMAS)

 

1

se nos instaló la tristeza
como un sonido sucio y caliente.

 

2

Entonces nos vivimos palomas
palomas azules como manos de
música
entonces nos llegamos caracoles
guaridas del silencio
por eso tengo los pasos de irme
desde que la lejanía.

 

3

Vendrá sonando a frío tu espalda
un silbido de acero
donde tu ojo es un hueco de silencio

 

4

Tú me te
tú que me yo

 

5

Desmantelaron
Devastaron la casa
le pasó el silencio como a las calaveras.

 

6

como buscarte la verdad en un espejo infinito
como un rito de morir a cada cosa
el tiempo que pasa a recoger tu historia
la hora que te busca el sueño en cada rostro
Te vas mojando tus raíces en mi sombra
tu raíz mano de sed
te va buscando la nuca por la frente
a cada rostro una puerta
y todo tu pasillo de puertas
y en cada puerta un nunca
que te acusa de humana
y quieres arrancarte la sombra
como un gato obstinado
que te chorrea de la nuca de tus pies
y persigues la luz
un horizonte es siempre cualquier
parte y la lejanía siempre donde tú
y la lejanía siempre donde tu
mirada sigue de largo,
y andarás
con la sangre desbocada
hasta pisarte la historia
con la frente y los ojos en
una actitud de espacio
y el nunca existiéndote la muerte

 

7

Ah, estarte los ojos
existir amiga en tu testimonio

 

8

sobre un púlpito que llueve dientes y
patíbulos y vísceras de máquinas
y ahorta de relojes

 

9

apenas mi raíz apenas
florece
como el último muerto o el primero
de una raza

 

10

Pero todas las carnes harán
la misma ceniza.

 

11

perdidos los símbolos y los números
ocupado de silencio el ojo humano
ya nada será oro o madera.

 

12

El testimonio
exterior y ajena manera de las cosas.

 

13

...y cuando sea hallado el árbol que
florezca fusiles y cuchillos, yo también
seré la guerra...

 

14

Sobrellevar la humana necesidad de
ser vigente con testigos ciegos como
los hombres

 

15

Tu ojo es una alimaña encadenado
en el rincón último de un túnel
profundo que asoma la punta redonda
de su sombra

 

16

un espejo es cualquier hombre
que espera el propio testimonio

 

17

...y recordé las cosas que no
existen y me asaltan a la
luz de una lámpara como
si yo las soñara entre
sombra para existirme
de ellas.

 

18

soñé que soñaba que soñaba
que soñaba que soñaba
que no sabía cuántos sueños
me había hundido y que
no estaba seguro nunca
de haber despertado a la
verdadera vigilia
como quien se olvidó
contar al ir y no sabe
cuánto vuelve
para encontrar la salida
de un túnel que a cada paso

 

19

hombres dormidos
o muertos por adentro
hombres con hormigueros
hombres con recodos
hombres con lámparas y
espejos
en todas partes
hombres que hombres
hombres de ciudad
de Buenos Aires.

 

20

Reniego del humo, de las balas,
de los semáforos y los relojes que
enumeran el albedrío de los hombres
Reniego de la sonrisa que se asume

 

21

subimos un canto que tiene palabras nuestras
Para tildar un día que nos ejerce historia
entre todo el rastro que no tiene nombre
y cada día que ganamos al nunca.

 

22

Todo lo callo
aunque recorra todas las cosas con la garganta
aunque asuma todas las palabras
aunque me ponga lenguajes en el canto
aunque grite
y me vaya por una lanza de sol que voy creciendo
aunque ordeno rostros y cosas sobre las palabras que
me extiendo
aunque viva el canto que me existe
Todo lo callo
que todo es mucho más que las palabras
como un pájaro
que nunca se andará todas las alas.

 

23

Vendrá la estrella como el pájaro
vendrá la luna como el pez de barro
vendrá el día cuando lo lleguemos
a beber sobre los muertos
el sol.

 

24

Porque nunca ha sido todo el tiempo
porque nos quedan las manos aún
en otras manos que mañana
Porque nunca es un tiempo sin
cosas
y estamos poblados con estrellas vivas
Porque llevamos la frente larga
por la espalda
Pero nunca diremos: aquí toda la frente
Porque siempre es mucho más lo que
nos falta
Aunque nunca podamos decir siempre
Porque somos feroces como la tierra
mansos y salvajes como la tierra
Porque somos cualquier parte
como la tierra
Porque somos tierra como la tierra
y el tiempo nos crece en las esperas
Porque somos algún día que es siempre
uno cualquiera
Y vamos de sangre en sangre
poblándonos campanas
Hoy, un día que es cualquiera
aquí algún lugar que un tiempo
nosotros barro ganado a dientes en la tierra

 

25

Participa de los demás

 

26

el íntimo nudo de la piedra

 

27

tu pelo líquido

 

28

sólido silencio.

 

29

la contracción de la piedra

 

30

cualquier número en el tiempo
pero uno
punto impenetrable.
allí el símbolo
buscar la forma esencial de la
esencia
hallar el lenguaje
un ritmo insucesivo.
y el ojo total
completado en una sola imagen
última y primera
todo y siempre del infinito
sin bordes
como un punto o un instante
(que no alarga el tiempo)

 

31

...bordeando el infinito
como gira lo manifestado
bordeando el tiempo
el infinito inmaterial
de lo esencial intranscurrido
como el silencio sin lugares
sombra absoluta
sombra absoluta a la antorcha
imposible de las palabras.
Qué decir afuera o dentro
de lo que no existe
o dentro o fuera de lo total
sin lugares ni hitos
sin tiempo numerable
donde decir donde o entonces.
...infinito...

 

32

espacio inestable del todo indefinible
vacío.

 

33

y falta un número y todo lo
que sigue retrocediendo desde el
infinito y cada lugar es ocupado
pero el número que falta ¿dónde
acorta lo infinito?

 

34

agujero en la nada
actitud de espacio de las cosas
manifestación

 

35

número inasible en el nunca
hueco en el agua
sucesión de lo innumerable
tiempo.
sin cuando.

 

36

sitio de la nada o todo
(burbuja de vacío en el vacío)
símbolo inexplicable
el todo no existe el algo.

 

37

localidad de lo incontenible
algo
...pero el innumerable todo.

 

38

Mis estatuas soportan lanzas
con sonrisas
yo le tengo miedo al miedo
como ejerciendo la vida
por el rito regular de ser hombre
por las navajas de los hombres

 

39

tu voz pálida
piedra de agua
mariposa latida
en el espejismo de que tengo oídos.

 

40

tallo de sangre

 

41

como un cóndor
tu grito (lanza de hierro y sol)
expandió su catedral de sombra.
y debajo
una vela crecía la luna imaginaria
de los hombres que inventaron las
palabras

 

42

Beberé la vigilia de tus centinelas
ventana por ventana
te viviré el alba
dos acechos penetrados
mano a mano
tierra.

 

43

guarida inmemorial
cóndor lanzado al infinito
ventisquero de silencios
candado en la sangre del tiempo...
me miras.

 

44

en el filo de tu nuca
voy preguntando tu olvido
no pregunto sin embargo el día que
nos pasa
en la punta de tus ojos
aún tengo frío en la espalda
y echamos redes
al silencio lleno de palabras.
Los ídolos han perdido el rostro
nosotros tenemos la manera de una raza
y en el muelle de tu ahora
se me hace remanso el agua
y pregunto las sombras que nos vienen
sin embargo no pregunto el día que nos pasa
aunque el ojo sea corto
donde es un recodo mañana
y nos esperan pasillos
la vigilia de ventanas
nada preguntamos
como las algas
el ahora obligatorio
y el tiempo de andenes que nos pasa

 

45

Llévate mis héroes para comértelos en el
sueño
y mis panes
para sérmelos a hambre y tierra
Llévate el insomnio de mi espacio
para estarme de silencio y sombra
y mi temor a las esquinas
para hacerme la mirada larga
bébete mis fieros niños
hasta la garganta de tus guaridas
llévate la urgencia numeral de mis andenes
para que el tiempo sea una larga manera
de quietud.

 

46

Te abrirás
la luz siempre fue en principio
entonces
sabrás el ciego que dejas atrás
y el terror de regresarte.

 

47

soy mentiroso.
¿cómo puede ser cierto que lo sea si
yo que soy mentiroso lo digo?
Y si no lo soy
yo que he dicho que soy mentiroso
soy un mentiroso ¿pero cómo puede ser?

 

48

En tu pozo de estrellas
tu vaso de luna

 

49

todo lo que me repito es verdad.
o tantas veces mentira

 

50

el silencio vive en las palabras
que me repito
como la tierra en los hormigueros
y soy verdad en los pozos del agua
donde los peces son
estrellas
fruta jugo de sangre de silencio
tañido en las campanas solitarias
donde vuelven las almas

 

51

Todas las hormigas que maté sin
darme cuenta
todas las que maté porque estaba
de mal humor
todos los cementerios que me cuelgan
en la boca
todos los epitafios de silencio
que esperan en la tierra
todos los epitafios que esperan en la tierra para mi sombra
toda mi sombra
(siempre hice sombra)
(y en la sombra total)
mis palabras hicieron sombra de silencio
Todas las cruces que viví el costado
(mi costado fue la gente)
todas las siembras
que fui nieve
todas las golondrinas que muertas
que fui lejanía
el hastío obligatorio de las viudas
todas las hormigas que canté
como un niño
tocando el piano en tu pelo de tallos
azules
todos los cementerios que florecí
te los perdono

 

52

El zumbido de tus ojos.

 

53

Como el humo se diluyen las almas
en la infinitud inmaterial de la muerte.

 

54

Cuando vivas tu muerte.

 

55

yo que no soy poeta
sobre tus cosas encuentro las palabras de la poesía
...y sabes?
a veces me creo jardinero
y se me florecen las manos
de tenerlas espinas.

 

56

Mientras conjeturamos existir
por tener sombra
por morir
como si fuese probar que se hubo sido
nos vamos pretextando la inocencia
de matar
diciendo que vivir es menos que: verdad.

 

57

Nos floreció el silencio
como digo nadie
como digo nunca
como digo sangre
Nos florecieron manos
como a un ciego entero
como el invierno del árbol
como al último barco

 

58

un palomar de palabras sin cosas
espera como barcos nunca.

 

59

eres transparente
como un vaso deja pasar la luz
tu carne, vidrio de otra raza
transparenta mis dagas
de madera
como una flecha traspasa
un pájaro de nube
mi luz de pez te daga la
carne del agua

 

60

y tú entiendes un lenguaje,
de silencios luces de sombra
cuerpos de vacío.

 

61

No sabíamos contar, no existía
el tiempo y que estábamos allí,
penetrándonos las
manos como el
humo y el aire
como el viento y la
música desde siempre
que es nunca, desde nosotros, desde
el infinito; y me pusiste
cara con maneras con teléfonos
con cerrojos con avisos publicitarios
y televisores prendidos hacia silencios
de lejanísimos lenguajes.
y yo entendí que tu costado espera
cualquiera pero que te habían comido
el viento de los ojos y tenías sólo
una rama que espera un ave y
no un ave que intenta una rama
y me resigné a las palabras
a compararte porque ya no sabemos existir
las cosas en la medida de sí mismas
a ordenarte sobre los números y
las nomenclaturas y realizar cada
cosa con un símbolo como si todo fuera
en la medida de una razón o una capta-
ción. ascendí escaleras sin costados
perdí la cuenta de las nada que llevaba
sidas intenté participar de tus números y
me volqué un cero y no supe empezar
como si nunca y entonces un día.
y te fuiste fastidiada como una señora
que cree en Dios y reniega de los hombres,
entonces dije hombre escribí esto me
sentí inteligente entré en mi casa
que estaba llena de canciones beat
y tangos y todo eras yo transparente
como lo inasible y me bañé y
comí y reprendí a mi hermana
por atender al llamado telefónico
de un desconocido.
Luego dibujé un círculo pero no
pude olvidar dónde lo había empezado.

 

62

Todo me florece, la sombra el
silencio las palabras y la
lámpara las raíces y los peces
el pájaro y la piedra,
Me florecen las
flores y me florece el otoño
todo soy la misma
manera de infinito.

 

63

Como un perro cerrado.

 

64

batiendo los pájaros de vidrio
seco en las risas cuadriculadas.

 

65

La escalera blandía su silencio
relajado de olas quietas.

 

66

un silencio a hueco me llenó
de humo.

 

67

A la orilla de tu silencio fundé una
ciudad que me soy.
Llevaba un barco de larga sal
(la vela larga quilla en las olas del
viento)
Pero traía el hambre de no haber
tenido puertos, el hambre de ser
alguna vez la espalda de los barcos
Pensé en los monstruos de toda la
tierra y tuve miedo de bajar por muchos
días, yo podía seguir, pero tus árboles...
A la orilla de tu silencio, fundé
una ciudad que me eres.
Después fue el hambre impostergable
y los ojos que quería enredar en tus
parajes.
Todo lo temí la primera noche
alucinando fieras despertaba
acosado por tu silencio
como el último vivo.
el fuego latía como un pájaro
de sangre de música
una mano cada vez más remota
que se tragaba la tierra
quemaba tus propias muertes
manos secas que claudicaban
en tus árboles.
Y un día no pude soportar la
fatiga de mis centinelas.
Al despertar
tus pájaros tiritaban gotas de sol
que canto.
entonces confié en ti
le arranqué mi barco al agua
Y viví días como una tortuga
pasando las noches bajo el
bote.
Todavía sabía que las lluvias
y el frío nos duelen de noche
y un día que ya había quemado
casi toda mi nave,
quise hacer una choza con tus
cañas (tus dedos de caña)
entonces conocí tu voz
No sabías por qué yo decía techo
y frío y lluvia
entonces aprendí que llovías
agua de otra raza, como tallos
de música que se volcaba tu techo
de estrellas, y entonces aprendí
que no debía extirpar los ojos de tus
ramas que yo decía frutas,
porque estaban vivas, y tú no existías
el escondrijo del hambre.
Entonces aprendí a haber llegado desde
siempre
A perder los símbolos de los asesinos
a calentarme con la noche misma
a hablar con el silencio que era
un país de palabras sin lenguaje
de palabras sin cosas
de palabras sin espalda
desnudas de significados
de palabras infinitas

 

68

si me acudes.

 

69

...donde gotea chispas de miel una guitarra.

 

70

en tu sangre hacinadas, como se
amontona el silencio en un teatro
después de la última espalda,
todos los animales del silencio
salen de sus escondrijos, sucio
silencio de las campanas en las ciudades
secas sin oficios sin testigos
íntimo peregrino total de la savia
detenido con el sueño grande
como un árbol relámpago madera
adentro, andén enmaderado como
un muelle que queda para siempre.

 

71

Nos secamos la luna.
me sequé el ruido de la calle,
como un niño que soporta sin saber
que otra cosa el fragor de la digestión.

 

72

escultura sonora

 

73

Trepará mi beso como un caracol por el
muro de tus piernas

 

74

El empleo de la voz como la música está
regido por la vida emocional. No así
el lenguaje hablado.

 

75

Entre los niños amarillos una paloma
de fuego me reclama las culpas.

 

76

como pozos sombras nubes de silencio en el cielo del
silencio
nuestros gatos pesan en la sombra
latido presencial imperceptible
(que nos viene del suburbio lateral)

 

77

tienes olor a música

 

78

Todos los puentes de tu sangre
el acceso a la locura
que me incluye en la vez que me
estás
que me eras
que me existes

 

79

todas tus actitudes de
antesala

 

80

antesalas del invierno.

 

81

Hoy lavo todos los símbolos
abandono todas las trincheras
abro todos los candados de los
ciegos
Y alguien deja atrás conmigo
los lenguajes desmentidos para siempre
Todo se ordenará de nuevo
pero como el infinito
Los anzuelos ya no obligarán.
el íntimo punto de la horca.
que en el pájaro que muere
crecen eternas lejanías
como una primavera siempre más allá.

 

82

Grito mis manos sobre
tu vigilia cerrada.

 

83
NUDO DE NIÑO

Hombre de barro de hierro y miel
cueva de dulces monstruos
sobre tu cuchillo de pan
tu mano es una raíz.
Toda tu raíz
mano de sed
tantea por andenes de sombra
como un ciego
y toda tu vez es un lugar de lejanía
todo te vive la mirada indescifrable
impenetrable como un techo
pozo de luz equivocada en sombra
pero el nudo en tu cerrojo
es un remanso de niño
y vas el mundo tu candado
como ese ciego iluminado por
afuera
ningún pájaro acorta tu diluvio
y detrás del infinito azul
tu veta es un telar eterno.
Hombre de barro de hierro y miel
hombre de la mirada atrás de los ojos
hombre de navajas que no significas
de pasillos de savia con cementerios
dibujados
Hombre del silencio duro
del recodo agua atrás de los ojos
y del niño llorando a la vuelta del recodo

 

84

El hombre no nació de la computadora
sino la computadora del hombre.
¿y no has pensado que a lo mejor un marciano
de probeta se ríe en este momento en
un tiempo intrahorario computado
con lenguajes numéricos que
ignorados, se ría de nuestra ingenuidad?
Probámelo.
Estamos acostumbrados a probar lo
que decimos. Para lo imponderable
es necesario probar por qué no.
Probame vos que no es así.

 

85

(Lo que más me duelo es no haberte olvidado.)

 

86

(mar: una gran ameba)

 

87

Los pétalos de hielo se agremiaban en la espalda
blanca. Era el día hondo. Un viento
escuálido se escurría entre los dedos de
los árboles. El fuego se contoneaba
como un gallo sobre la leña.
Las flores esparcían su canto de otro
mundo como campanas
de mariposas. con el turbio dolor
de los peces arrancados.
Un silencio a templo a isla sola
sin acecho, un silencio entero
me mezclé como un náufrago.
Por un momento olvidé que habías
muerto.

 

88

y te creció el ojo
había andado pequeños siglos
en la espalda nómada de tu sangre
y un día te creció como la tierra
como una fruta en el espacio.

 

89

A la hora del tiempo
amigo
cualquier regreso es tarde
¿con qué pasos buscar el infinito,
si no alcanzan todos los
lenguajes para el silencio?
Cuando todo es antes

JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
Premio Internacional “Azor en vuelo” de Barcelona

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