En la sien azul tiritarán grillos de nieve

A Silvia Krivosic

 

 

En la sien azul tiritarán grillos de nieve

A Silvia Krivosic

 

(POEMAS)

 

1

la lluvia de la soledad me está haciendo
barro en los huesos.

 

2

Pero el relámpago de savia te va
sonando el hambre bajo
tu tierra de pan
tu grito es el último silencio
y yo no puedo morirte
nada más que por nunca
inimposible siempre de historia
vacía.
¿Sólo por eso derretirme las manos
a silencio?

En tu sien romperá mi costado,
tantas veces azul
como hayas muelle

Tus ojos me vendrán con las gargantas abiertas
grito de ciegos surgidos en la nada.
y te pondrás la sonrisa
campanario en el cuello
convocada al día
como todas las locuras en
el espejismo de creer que viven
jugar al ajedrez con nuestros
propios sueños y cada hombre
que inventamos
teje también su juego.

Y nos topamos con el mundo
y en el delirio ciego
de pensar que el ahora de todos
es el mismo momento.
Soledad es eso
el destiempo terrible
de estar a la deriva en el tiempo
perdidos sin salida
como quedar existiendo
sin salida en algún sueño

 

3

El error del que mal sabe
es saber al ignorante

 

4

me caí al cielo

 

5

el frío brilla de
chispas

 

6

Ahora que nosotros
el nunca se destapa un rostro
esperar es una manera de buscar
por eso rompemos un costado en otro
como el mar en la tierra
como la tierra en el mar.
la profecía nos vino buscando
qué más da si el destino es lo que queda
después de haber pasado
ahora el destino era
implacable rumbo
de hacer historia siempre
como el camino que se deje
y el tiempo que nos hubo.
Ahora, amiga ahora
el nunca que seremos tanto
el siempre que siempre nos vamos
nos vino hasta la hora
en la raíz del canto.

 

7

Al sur de tu sangre
desclavo la raíz de mi canto
como ir a buscarme la noche en
una mano
O la imagen que es tu sitio
de vigilia sin cerrojo
tu acecho incansable porque
tu costado es alguien en alguna parte
alguien que recoja
su historia por tus días

 

8

fruta mineral. luna vegetal
luna frutal

 

9

Remanso de tu vientre
remanso de tu oreja.

 

10

no hay derecho de estimular el equívoco de
la gente.

 

11

...pero éste es el canto que sigue siempre
y no se repite...

 

12

En el atrio de tu cuerpo
pájaro muerto a boca
abierta
el grito que te invade
tiembla en la estrella
de tus sienes.

 

13
A MI FAMILIA

Mi estirpe numeral
mi verdad reglamentaria
mi cotidianía regular que
me doy asco...
(Soy libre como el viento
en el atroz infinito
de una casa)

 

14

Somos más extensos que todas
las palabras
somos de verdad pero sólo
las palabras con
que andamos tapándonos la
soledad que nos acusa
tu soledad es algún hombre en alguna
parte
algún día tal vez por tus lugares
en el destiempo feroz de no
encontrarse
y que ciego sobrellevas
no saberlo
que ciego te destierra ya
de todos los costados
te asume el nunca
de todas las palabras que te
viven silencio

 

15

El canto turbio del silencio
caliente
un canto suburbial de olor
a gatos
la gente pasa poblándome
los sueños
el testimonio regular de
ser sin nombre
sin donde

 

16

Y tu pecho frutal
mansos volcanes de nieve
caliente
de tus ojos emergen cerrojos descalzos
la lava de savia irrumpe el caracol
vivido

 

17

Pájaro de raíz una flor te cae de los
ojos,
mi beso se dormirá en tus pies
pájaros de raíz como una flor
me caigo de tus propios ojos
Barco de sangre
naufragio en sombras
el remanso de silencio
que te luna en el acecho
un ciego iluminado
Morir de sombras dentro de la
luz
piano ciego
tu madera derretida a
música

 

18

tú no eras ni estabas fea
yo te estaba fea.

 

19

tiritarme entre los dedos
los grillos que te espuman en el pubis.

 

20

Nos pasó el día por los ojos
nidos de silencio
nos ahuecaron las manos
el nunca nos dio un rostro

 

21

Cuando el tiempo nos pase
como el fuego va sobre la pólvora
ayer es siempre ceniza

 

22

como un pájaro de espiga.

 

23

Pero estamos convocados en el día que nos
existe.
ayer es un mañana sin
después
nada quedará por nosotros.
y nos vamos alargando la ceniza

 

24

Nos pasó el día por los ojos. nidos de
silencio nos ahuecaron las manos
el nunca nos dio un rostro
para echarnos a la espalda
tanto nunca que se ignora
tanto se abre en un
instante
todo el silencio convocado
todo el costado que partirá
con la soledad nombrada
todo el hambre que se vuelca en
la mirada
en la primera raíz asume su verdad
toda la tierra.
Pero nunca nos invade
nos topa el mundo
la hora inexorable
nos obliga
la estirpe numeral que nos
devora
y alargamos las cenizas
con un muelle más
una historia vacía que ya es
nuestra
y la pobreza
de sólo encontrarnos
de no poder buscarnos
como ciegos.

 

25

Estás muriendo la hembra
en el cerrojo de acecho que te vive
estás muriendo la tierra
a ciego y miel rota
en tu garganta de espera

 

26

Si yo no fuera yo y vos no fueras vos
Juan estaría enamorado de Juana.

 

27

flor de caracol tu oreja
y la pequeña oreja que arrojo al medio de tu vientre.

 

28

Por tu espiga (barco de estrellas y grillos
derretidos)
mi savia azul
trepa íntima hiedra, relámpago
de la sangre vertical

 

29

Remontaré tu sangre como un expedicion-
ario en tus túneles iluminaré animales
clausurados abriré ciegos,
en cada antorcha arderá un grito
caliente
toda tu sombra acudida en una
lámpara
En la sien azul tiritarán grillos
de nieve
tú dirás cielo yo atinaré estrellas
en la sien azul tiembla la
rama como una paloma redonda
El agua viene cantando desde la
historia
serte un día un rostro que ya
no cualquiera existiendo tu
mirada.
La luna azuza el mar topaje
invacional de la lluvia
enguantada en un hormiguero
late el topo
vena de sombra embestida
ariete de toro
vena calada en sombra
águila vertida en música
dolor occipital de nunca
el antes es siempre en un día
cualquiera

 

30

Faltar en la medida de un llamado es no acudir, o a veces mucho más, seguir siendo necesitado; pero faltar en la medida de uno mismo, es ser insustituible, es dejar un silencio que no se llena con otras palabras. Jaron, qué lástima que no vinieras.
Últimamente pienso que se puede decir qué lástima cuando no hemos tenido más, pero que sería más justo el qué suerte, aun por haber tenido lo que fuera poco.
Qué suerte que somos amigos Jaron, que nos somos, porque es como llevar remontada la ausencia siempre. Ese lugar que es el sitio para cada uno y que en nosotros (qué suerte) no tiene días. Siempre faltamos, siempre estamos. Siempre sabemos que faltamos y que estamos.
Por eso Jaron qué suerte, aunque no hayas venido, aunque la ausencia duela un poco como una presencia vacía porque ya es una soledad que tiene sentido.

Faltar es estarnos en los otros
como un muelle de vigilia defraudada.
Tal vez yo no te esperara
tal vez sea eso comprenderte
Pero la sonrisa era un barco de
oro
pero estaba rota por la proa
por allí me fui desangrando
flores
como te desbordan racimos de
palabras que tú vives que tú
existes.
Por eso Jaron qué suerte
que el 5 de agosto
para saber que no estabas.
y que sí

 

31

Tu grito mineral

 

32

Tantos siglos en el instante que está fuera
del número

 

33

Por tu pelo pájaro de sol y trigo
voy lavando los recodos de mis manos
tantos ciegos me vacío
tantos peces numerales caen como
estrellas en nieve
Tanto vuelo en tu ciudad de barco
tanto sol enderezo en mis esquinas

 

34

caerá el pájaro el ave mineral

 

35

La sobre vida inmemorial del púlpito
nos vive
tu sed se va cambiando el hambre
De ala y tierra
vamos descontando diluvios que no nos lejanía
que arribe sonando el hambre sustancial
fruta por fruta
pero el símbolo está vacío entre la verdad
y el oficio
y la esencia acorralada de clausuras
en cada agua la sed que equivocamos.
está a una distancia más de la
última fatiga
siempre algo es nunca vivir

 

36

Todos los diluvios que llevas en las alas

 

37

Para morder tu luna, gato de
cal redondo que empecina
tu marea
me tragaré tus olas.

 

38

Hacía invierno
en mis manos de ciudad partida
pero tú perdiste el día de las
espaldas
O regresabas desde mañana
y semilla.

 

39

Ahora es siempre
mañana que paso

 

40

Será ayer
yo perdí mañana.

 

41

Mi primer pájaro
pasaba la historia
yo miré como un
árbol
partió hacia el naufragio
ahora tú lo vives.

tu ojo estaba remanso
como un cerrojo de luna
te tragaste mi voz
largo silencio empezado
en cualquier palabra primera
te tragaste mi voz
como se traga un hijo
Ahora te canto
con la voz que te guardé
cuando me venías mañana
raíz a presagio.
Y yo te estoy ahora
como tu herida
estar a mi espada
como te duelo
yo la (no le) duelo
a espera
y tu colmena me existe
en el dolor del invierno

 

42

el árbol que canta

 

43

Esthercita, tú me miel.

 

44

Templo al Dios desconocido

Roca tallada con cinceles de angustia
en cornisas de cielo
voy creyéndome ciego
voy creyéndome loco
voy creyéndome Dios
Multitud de plegarias

GABRIEL SAINT

 

45

Los ojos te estuvieron en el día

 

46

un hombre derretido en una cama

 

47

Nunca es tarde llegar

 

48

En el delta de tu sangre palpitó un pájaro

 

49

los mineros de la
mente (Psicólogos)

 

50

fui seis ventanas
o cinco ventanas y una puerta
ciego
y no asistí durante
nuncas a la nada.

 

51

Durante nuncas eternos hilé un espejismo
ahora mis sueños pretenden haberme soñado.

 

52

A veces te escondes entre palabras
como una tortuga
Durante nuncas enteros yo asisto a la
nada seis ventanas ciego.
Después emerges de tu propio silencio
como una palabra viva
que no intenta significados

 

53

Me vives un sueño.

 

54

Por laberintos de nunca te derramas
siempre hay un pasillo más allá del último

 

55

En la eternidad y el nunca no hay manifestaciones. Por eso el tiempo es una abstracción del movimiento de lo manifestado que es lo único sitial.

 

56

Paso por tu acecho testimonial...
mi historia es verdad sobre otras historias
que entonces verdaderas.

 

57

desde tu larva inmemorial mi testimonio
es vez, hito de soslayo que te da un número
manera de antes y después.

 

58
REENCARNACIÓN

entre un puerto y otro
en cada puerto
pienso que tal vez llego desde alguna parte.

 

59

Pero un día sonó un grito en tu
sangre
toda tu sombra se abrió en un relám
pago. y el caos comenzó a dividirse.
yo entonces estaba viniéndome
con una actitud de silencio
entre las manos
y un grito desocupado
cerrándome el relámpago.
y allí nos vivimos
cavándonos la entraña de la
sombra en la garganta
apagándonos la sombra
con lámparas con cóndores con
olas
con anclas de pan en la madera
Allí nos vivimos como las hormigas
como dos golondrinas y media lejanía
pierden la raza que las dejó un verano
atrás.
Entonces vinieron los himnos
llegamos a los días
nos creció la sombra en la
garganta descalza
y no nos pusimos de rodilla
y no nos pusimos la sonrisa
y nos dimos la sombra sin
recodos
andándonos la historia sin
esquinas
Entonces renegamos

 

60

yo
que tu dolor
que la historia que me vine barro
a barro
¿¡qué puedo irte! ya?
que serme por tus días
en el hijo que nos vamos.

 

61

Estos cisnes han surgido de las vísceras de la tierra
son tus manos
miga de luna raíz de nieve

 

62

Amiga luna negra
pero luna en mi noche sin rumbo

 

63

un templo se durmió en el frío redondo
al regado zaguán de otro templo que dormía
ése era yo amigo
que pasaba a tu lado
recogiendo mis veces
que no son historia

 

64

Porque muero una vez en cada miedo
y aunque llegue un barco a mi naufra-
gio
muero una vez en cada náufrago
y el día va quedando en el sendero
cada ahora cada rastro cada paso
y se queda tantas veces retrasado
tantas veces que se ha sido tanto tiempo

Cómo decir entonces que me vengo
que me voy que no me muero, que
me quedo
si nada llevo nada existo nada guardo
si todo quedo pero queda sin estarlo
como al fin un cadáver, un hombre
muerto
una ciudad fría que existí sólo
una torre
aunque viví y vivo pero sólo muero
en cada miedo en cada sombra que me acose
aunque el día no tarde más que un miedo
y me encuentren dormido contra
la sombra del
espanto
que nunca haya sido
más que un día demorado.

 

65

tus manos de cisne
surcan
mis playas en sed
la vigilia de
pero el silencio
una manera de que existas
tan atroz.

 

66

Un día me convertiré en cisne
entonces yo también seré ángel
después. nosotros.
Te habré seguido.

 

67

Va
la música que remonta tu sangre
se me ha venido como el hambre
a hueco y caracol de carne

 

68

Canto contigo, corazón
el pecho cíclope
mar y párpado en un punto se repite

en los pasillos las banderas rojas embisten
el canto ya con sonido de
ya caracol
canto contigo
los pájaros se dan el vuelo

mi campanario guarda tu mano

como un ariete azul
queda latiendo en los naufragios
y los peces de después
hasta siempre nunca

 

69

remanso: ovillo de agua

 

70

tu corazón, huso de aguas dobles
que un pájaro rema
reloj y potro
y árbol dormido como una guitarra
nido de sangre

JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT

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