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(POEMAS)
1
Te pareces a una guitarra sola,
como un templo de silencio,
y una soledad de muelle abandonado
mordiendo tu vacío.
Estás llena de imágenes sin nombre
porque nadie se inclina sobre tu ara
a encender el fuego de su misa
Un día te arrancarán la savia,
quemarán tus manos secas
y harán rosarios de rezos
sin palabras
con las cenizas de tus manos.
Y en tus ramas vivirán los pájaros
llegados
que estuviste esperando tanto tiempo
Y las antorchas ahuyentarán la
oscuridad de tus sótanos
y descifrarán el misterio de tus
rincones.
Como las páginas cerradas de un libro no escrito
que nunca leyó nadie.
Y un día pondrán un candado de
mordaza a la savia de la herida,
y se incendiará tu templo de
los ecos de esa antorcha,
y crecerá como en un telar
hasta llenarte y apretar tus
muros desde adentro,
y serás como una iglesia de tres
cúpulas, de tres cruces,
y de un solo altar bendito.
porque habrás sido encontrada
y crucificada
y una estocada de Dios
morderá tu rincón último
como buscando darte la mano
verdadera.
Pero ahora,
ahora todavía sueñas,
sólo sueñas con eso,
y tienes el alma detrás de los ojos
como un inválido sentado a una
ventana.
y esperas sin nombres en las cosas,
porque estás sola sin estar abandonada.
Tus manos de piano y de durazno
se parecen a los cálices,
el aro de tu sangre pasa como el viento
por la veleta de tu corazón,
tu sangre que se repite como un anillo,
y tú sigues apagada o no encendida
como una iglesia nunca inaugurada
con tu corazón lleno de campanas,
que nunca ha sido
campanario
2
Y mi raíz te daba el nunca
que nos vamos hace nunca
mi raíz como un relámpago de sed
latiendo en el pan de tu nuca
y mi rata vertical lanza de estrella
golpeando con silencio el silencio
de tu techo sin adentro
tu dolor de luna lanza de estrella
tu dolor de techo mi rata vertical
estando hombría y mi raíz te daba
el nunca como un árbol después
del último testigo.
Ah! cisne de luna pan y relámpago de savia
temblándote en los muelles que nunca estuvieron
las naves de mis manos.
Ah! (iba a decir amiga)
el sueño no olvidó inventarte nada.
¡qué fácil encontrarte cuando te da un
siempre que tú no conoces!
pero mi raíz te da el nunca
(ahora que lo sabe
soñando como un ciego
con un pájaro de otro diluvio)
como un árbol después del último testigo.
Que todo sólo cuando haya sido
porque antes o si no sólo tal vez
y solo sólo cuando haya sido.
El nunca es una vigilia
donde el siempre es ciego y allí nosotros
de la tristeza aquí.
3
Perdón
antes que nada perdón y antes que todo
aquí antes que nadie contigo
4
siempre he querido saber la verdad, todas
las cosas tienen una verdad. Pero no la
verdad que les hace la gente. Esa otra
verdad, ser donde se debía ser, Estar
cuando se debía estar, Esa verdad de
faltar pero estarnos aquí, de antemano,
antes y para siempre aprendidos. y esperé
arriesgué y nos hemos vuelto a encontrar
esa verdad, eras aquí y somos y esperar
hasta aquí y ahora ya no haber
callado de nuevo. Era la inexorabi-
lidad de pasar por aquí una vez para
aprender el lugar, otra para buscarte
5
Llamaradas de música
6
tu pastor de palabras vacías
naves de viajeros suicidados antes de los muelles
acomodando símbolos
como armando un rostro ojos adentro
tanteando el borde de la esencia
como para ocupar el barro con un
hombre
¿qué puedes de verdad?
¿que no el delirio que no el embrionario
espejismo de haber sido creado?
tú que tiempo
como camino un caminante
¿pero qué distancia
si nunca alguna parte?
para qué bates los brazos
(si ni siquiera brazos)
bandera de naufragio a una
nave que lejana
si ni siquiera naufragio
ni tú ni todo ni nada.
7
Suicidio antes de la muerte
sueño prenatal de ser antes del día
doblar por una esquina
antes de la esquina
Pero chocar con un espejo que la propia
espalda
cuando ya perdido el tiempo
de ser en el tiempo que nos nada
8
Has asistido a tu historia
testigo esencial de tu existencia
y te preguntas con un dejo de memoria
por el fundamental significado de la esencia
Reconoces algo de embrionario un rumor de
símbolo extrahumano
de estancia original de sur primario
y no puedes sacudirte el ciego humano.
9
Para beber de luna en luna
el navío de sangre
Pájaro remado en el latido de la ola que temblamos
a tu boca de pan y fuego frío
caen mis vampiros
callados.
como la abeja ritual
y el caracol sobre la miel de piedra
como la mariposa de guerra
sobre tu beso frutal
como un perro duro que te murió su derrota
un candado en el útero final
de tu original espera
barro de pan y sangre
y la luna agargantada en la gaviota
como el linyera
caracol
redondo en el frío de la esquina
mi beso brutal ya te persigna
el sendero peregrino que te voy.
10
seco. Viejo.
tus manos arañas de madera
árbol viejo
cangrejo de caña.
11
Tu ojo latía
como una mariposa que labio
sobre el caracol de luna seca que estás.
12
tu corazón rueca de savia
13
A la otra orilla de tu silencio dulces monstruos
encadenados se buscan los ojos como caracoles.
Tantean su ceguera sin entrada sin cerrojos.
14
Visitaré tu ciudad
como la lluvia en cruz sobre tu techo
tildado
racimos de palomas latiéndote en las
plazas como en una mañana
de linyera iluminado
los perros (caracoles) sin el frío redondo
en los zaguanes
y el sol reído en cada charco
donde al cielo le crecen mariposas
Hay algunas ventanas sin después
caracoles con lunas asomadas
y en el beso visitario cóndor de sangre
tu piel averiguada
como tierra entonces en la primera raíz
15
No sé cuánto se espera una partida
No sé cuánto los puertos no tendrán
mi espalda.
importan los muelles en la frente
lo demás es nunca. Nada.
algún día
invadida
como una iglesia que despierta en
un grito
mis velas habrán sido tus campanas
y el rastro que me raspa los costados
también será tus pies lo que camino.
un himno hondo de tierra
como el sonido que emerge el ojo
original en la hiedra que bebe
el caracol me abre las manos
allí el cóndor
barro de savia y pan.
si algún día encuentro el haber sido
si ante una tumba no he llegado
tarde
todo lo que habremos amiga
en el grito que el templo
en el grito que el himno
nos irá cantando
16
que siempre es
después de cada cosa.
17
tú que estás hacia el hacia
como un barco ciego
abierta sin costados
como un lugar sin donde
con la garganta en el hambre
de la esencia original
tú que te buscas en un rostro solo
que tienes el silencio
como un hueco de palabras
que no será nadie
tú que te buscas
en un sueño que nunca pudo delirarte
llevas en las manos
una espera largo
un ciego en cada hambre
que nunca te sombra
18
...Y me acercaste tu perro azul
tu cántaro de música caliente
y anduve lunas en tu furor marino
clavado a tu infinito con un ancla.
y yo fui rompiendo azul sobre tu perro
equivocando el hambre sobre el cántaro
y todo lo equivoqué con mi lenguaje absurdo.
Tú eras como que el agua fuera un animal
sin huesos.
y la música se me desasía como el agua
como el fantasma de tu perro que yo me bebí azul.
Y el náufrago aprendió el camino
un túnel en el agua
un hormiguero de peces
una vena que huir la cobardía cotidiana.
Pero ya la luna nos costaba un sueño
y ya el cántaro estabas sonora de silencio
y tú eras como que el agua fuera un animal
muerto
y tú eras como que el agua fuera un animal que fuera como que la
música fuese un mar sin luna
y yo era como que el viento fuera un agua
muerta
19
Hoy el alma está anclada en el puerto de tus cosas
todas mis velas mis distancias mis anclas
mi silencio ermitaño
late a tu costado como las alas del mar sobre los
muelles.
Hoy digo el alma
pájaro fundamental
manifestado
sobre la espera secular averiguada
en el temblor de una estrella que te responde.
Ah! subsistirte el barro
la diaria muerte numeral
ejercida día a día en la ceniza
como un rito elemental
de nombrarnos la frente con espalda
y la espalda fugaz con la arena.
Hoy digo el alma, amiga
hoy digo amor
la palabra hinchada como un barco
Toda mi sombra grutal que ya te acude
la alimaña feroz
lava las guerras sin muertos
con sol de pájaros
mis dientes se mezclan en la miel
hacha en el agua.
Soledad y sombra asumida en una antorcha
Y yo que asisto a mí mismo
tanteando con el estupor de no haber muerto
el grito sideral que nos existe
atino a comprender cosas sencillas
y digo el alma por fin
pájaro manso
árbol de sombra
que tembló en tu estrella.
20
tu espera litoral en los andenes
21
Es cierto que tienes el fusil redondo
Es cierto que tienes la espalda de ceniza
y también que llevas el odio de
los otros
mordiendo los talones de la vida
22
Al este de tu sangre
un pájaro alba
una nave florece como un muerto
al este de la nuca de tu sangre
en los suburbios de tu sangre
una ciénaga te da un ciego: olvidas.
remo a remo ala por ala
asparé como el mar sobre tu roca
hasta cavarte un puerto
ola por ola
hambre a hambre
día a día hasta ser más largo que tu olvido
porque somos mucho más que una historia
en los hombros de tu savia fuego
flota una raíz que un día
habrá sido primera
ola a ola, remo a remo
poblar tu torre hasta volcarte un campanario
y crecer por debajo
una imagen que me
reconozca.
entonces
ya no alguien algún día alguna parte tu
costado
Un día al este de la nuca de tu sangre
una nave florecerá como un árbol
no se habrá dicho
puertos ni partidas
nuestra raza de naves no tendrá
lejanías
y el pájaro que vive por tu frente
redondo como el día
a la orilla de tu sangre tendrá un nido.
23
Y sin embargo cada soledad
te está latiendo
a la nuca de los últimos ojos
como gargantas que palomas
como playas que mares de silencio
como las vainas de la tierra antes de la lluvia
en tu costado redondo
en tu sitio que despueblas sin respuesta
24
Subiré por tu espiga
como una hiedra de savia
hasta que me sangres
volcarme de tus ojos
como un pájaro de música vacía
25
Perdiste los pasos
cuando ya no más camino
26
Me duelen tus esquinas
tus nunca apilados como puertas
que fueron viajeros
tus estigmas
agua de estrellas muertas
que yo mismo muero
todo me dueles
tus odios sin guerras
tu panal de invierno
Me duelen tus dientes
me duelen tus ojos
que no se mezclaron con la piel de los hombres
me duelen tus hombros
como tibios muelles
que duelen a flores
Me duele nosotros
tus horas con nombres
y tus manos de dientes
cuando me odias
tu historia desocupada
27
Remé durante tanto viento vacío
que ya no tengo fuerzas para izar las velas
ahora que hay viento.
28
ocio patíbulo pálpito
numeral frontal acometida
sagital persecución
29
En la garganta de la espera
la arena es un grito
el tiempo es un pasillo que termina
pero después.
la eternidad es un nunca sin arena
después del último después
(hacia el hacia)
círculo infinito de lo incomenzado.
Tu lenguaje numeral que me desnuda entre grano y grano
de la arena
sin que me haya detenido tu tiempo doble o triple o simplemente
mas me deja en un nunca innumeral y yo sin embargo
contaba mis pasos con las letras de mi dimensión
30
Cierra tus oídos
viájate la sombra con tu grito interior
desenreda tus recodos suburbiales
31
Mis arietes rompiendo como
un toro sobre tus rocas de miel.
mis mástiles.
32
todo el velamen de tu sangre
33
Hay un tiempo sin veces
donde el testimonio no tiene ahoras.
Un tiempo de ciegos
itinerario sin rumbo
largo cerrojo sin puertas
escalera sin alturas
como la luz y el hombre sin sombra
un tiempo pleno
un tiempo absoluto
punto de altura
infinitud de lo no elementado
eternidad de lo innumeral.
34
A ese tiempo te vengo
el pasillo de la nada en un lugar sin
más allá
cero total
el silencio es de todos los lenguajes
y tiene aún los que no se inventaron
punto de todas las palabras
35
Se nos manifiesta
perdemos el siempre y la esencia y el infinito
porque ahora aquí de esta manera
36
En el círculo numeral el infinito es cero
como tu frente es tu espalda en el anillo
temporal
siempre es nunca
eternidad es suspensión.
37
Hay un tiempo sin sucesión
lo simultáneo lo aquí lo cuando lo donde lo
después son finitudes de lo numerable.
38
A ese tiempo te busco
39
Se me vinieron sin diluvio las palomas de
tus ojos.
40
Una paloma gris se expandió por el cielo
41
...Ahora óyeme.
Tanto se ha dicho ya se ha muerto tanto
se ha cantado con la sangre de las piedras
tanto comieron en campanas
nuestras abejas delirantes
tanto acortamos la garganta
acomodando lenguajes sobre los elementos
tanto dijimos infinito
por una distancia mayor que nuestras alas
tanto hablamos de ciegos por cerrojos abiertos
tanto dijimos raíces
por manos echadas a sed sobre la ausencia
tanto encendimos templos
anticipamos recodos
y equivocamos mañanas
en ventanas sin después muro en el muro
tanto recogimos los ojos de los sueños
tantos pescadores morimos en redes sin respuesta
tanta historia nos buscó por tantas puertas
tanto rumbo tacha mil senderos
tanto soportamos la extensión inútil
de la espalda
(y nada vuelvo ni reniego)
tanto alucinamos el mismo delirio de soñar
o sernos
tanta mirada nos volcamos
por los talones ciegos
que ya nos queda nada más que un árbol
una raíz (digo de nuevo) al viento
para esperar un pájaro que busque el rumbo
que venga de siglos que no nos abrimos
ahora nos queda el barro la lluvia
el silencio primero el vacío original
para poder un canto sobre gritos muertos
animales clausurados y arena hecha
con templos
Nos lavamos el tiempo que se acumuló en nosotros
el camino es un nunca que
42
y no empezamos nunca.
43
caigo, la gruta inmemorial me abarca de
sombras
Volver es haber estado
caigo, un poco vuelvo,
nada reconozco
tal vez no haber partido nunca
44
Tu sangre lacia como un gato de
música caliente.
45
Ya mi historia te desborda
46
...Ya no llegarás pidiendo que te dieran de vivir
47
El absurdo unísono del tiempo y de la nada
del silencio y las palabras
48
Fui desenredando peces de tus rincones penúltimos
vaciando el miedo y el asombro en cada esquina
y no tuve miedo de atrás
la nuca sólo me dolía la soledad de haber sido
y no había orillas para llevar la cuenta del
camino
(y alguno era el número y el sitio
cada cosa me ahuecaba la duda de su verdad
y era cuando, porque al llegar habrían
muerto marineros traspasados por un ciego
y habría días que decir y esperas y ocuparon
las vigilias.)
A cada zaguán un niño desmentía un asesino
Tañidos de silencio me enrojecían las manos del
cuello
Saltaban gatos como campanas de una raza
de muertos
tus telares urdían campanarios de silencio
y yo pasaba mis manos sobre pianos
de extraño lenguaje
(porque nunca hubiese pensado en la posibilidad
de mi sordera)
estoy sordo.
49
tus molinos urdían campanarios de silencio
50
Cuando te digan que me mató la guerra
que fui ciego en el ojo de una bala
que se enredó el veneno con mi sangre
hasta el adobe
que mi corazón se atragantó con viento
como un campanario al que le crece silencio
cuando todos te saluden y te ayuden a llorar
cuando ya tenga el derecho de haber sido bueno
por el temor que tienen de hablar mal de los
muertos
tú desata campanarios en tu cuello
ríe
con mariposas, con pájaros de plata
con piedras y sienes
y saca mis zapatos a la luna
que tendrán olor de haber sido andados
tira la cadena para echar aún
más abajo el olor de mis almuerzos.
lávate las manos y los dientes
pásate un hombre por la soledad de las
piernas
arroja al fuego la foto que no supo
repetirme tantas veces
lávate los ojos con puñados de mediodías
ventila con un hijo la vena que nos envainamos
y mézclate con las calles
con los periódicos
con las fechas que yo nunca desperté
ni me lavé los dientes
y sé todas las cosas que te vivan
hasta que alguien diga cosas que
ayuden a llorar a un hombre
que se lavará los dientes
y ventilará tus zapatos y...
o y se mezcl.
51
tu cuello de pan y cadena
52
Ahora que nos comemos el día
masticando las venas del nunca
todos los pasillos que no desatamos la sombra,
ahora que destapamos
o peor inauguramos un ciego
ahora que ser es dos silencios que nos vamos y
vinimos
todos los muelles que te estuve
todos los diluvios que no tuve alas
todas las palabras que no supe silencios
todas las manos que merodearon la tierra
te acuden
asisten a tu hora como el pájaro
fundamental
que toda la espalda se nos viene
por la frente
enumerando el barro que nos queda
53
(¿qué otra cosa?)
54
Voy dejando atrás como el ciego que no tiene
atrás
55
Gracias por quererte
así tienen sentido las aguas
ahora que eres mar
soy río en una parte
56
Si puedes amarme
tienes corazón de paloma mensajera
y remará como un reloj en el silencio
y revoloteará sobre las sombras
y llegarás a mí a soñarme
y yo no estaré contigo, sino que estarás a mí.
Yo aquí de lejos tomo todo para ti
Y el silencio es tuyo porque es silencio de ti.
Yo aquí a tu distancia,
guardo tu imagen como un faro
para la costa de la noche;
y como el eco que vuelve de las montañas
caigo a ti en el sueño
como escarbando mi alma.
Tengo todo vuelto carta
como si viviese mirando por ti que eres mi ángel
me habitas compañera de mi alma
y tú miras por mis ojos
porque todo lo miro para ti
por eso si me amas
tu alma de paloma volará a la idea
para darme la mano y hablar
mirándonos a los ojos de silencio
mientras yo siga estando solo
hasta soñarte.
57
Un grito naufraga en alaridos neuróticos
de fábrica
no hay tiempo de llorar entre teléfonos
y válvulas eléctricas
que tienen los gestos de las voces humanas
no hay un grano de tierra puro
de probetas.
Ya no quedan guitarras tímidas
de esquina
ya no quedan faroles apagados
como cómplices
se ha perdido el misterio de los pájaros
58
tú me acercas teclados de perfumes y sabores
59
La bondad es manera y costumbre de
los buenos y virtud de los malos
60
Hoy los peces laten
—como estrellas acercadas—
contra el vidrio infinito de la pecera.
Y yo desde este lado en el mar profundo
de corales de sol y de mañana al fondo
JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
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