(POEMAS)
1.
Te levantas como un faro
(la soledad se adivina cuando
pasa)
lanza roja de sol
grito de hierro
para demorar el ronco silencio
de hace mucho
largo pasillo de pan y savia
peregrino
tu brazo se desboca hasta la
tierra
tu cuello de cadena
(tu espalda sin vez)
es un ventisquero camino de sombras
a la hora de tu boca sin partida
hora sin veces
tu boca lacia gaviota sin partida
como la tarde desde el silencio crece.
2.
Donde mi sueño no puede tu verdad,
tu imagen es mucho más mi alma
la tarde lisa y la mano solitaria
que tu vez y tu donde sin certeza.
Tu principio, a la mitad de tu historia
es el día
una tarde cualquiera que ya tiene
nombre con un rostro.
y sobre la torpe manera de las
cosas diarias
(un/el) remoto sabor de profecía te señala
Eso es porque o porque sí
(todo sí es un no)
el tal vez, quizás nunca preguntado
recogido de su hora sin presentimiento
Por eso las tardes como ésta te
llenan de preceptos
los pájaros el ruido voraz el mundo
el íntimo fragor que hace silencios
el viento
3.
traías el domingo entre las piernas
4.
Esta noche el mar ronco de
luna
bracea infinito como el
árbol delirante de azul
que intenta desbocado su
suicidio
ciudad siempre lejana
5.
Sin saber cómo es te pienso pájaro
6.
Siempre todo es distinto
7.
A la hora de los pinos
quietud de ancho silencio que crece de los
ruidos
me desnudo del anónimo fragor de las
ciudades
8.
El recuerdo no te guarda
aún no ha habido tiempo de guardarte.
9.
Cuando te asomes ojo atrás del mundo que te
enfrenta
camino a la espalda y veas mi huella.
10.
Yo te recuerdo azul y sin trincheras
fácil y lejana conmigo sin distancias
con el pecho frutal pleno de espera
y la mano de pan de paloma y de manzana
Yo te recuerdo simplemente como eras
con tu costumbre regalada de enderezarnos las
esquinas
y el alma volcada ojos afuera
trepando por las manos hasta comernos la
risa
Y recuerdo tu pelo, largo pájaro de silencio
donde enjuagué las manos y sudé sobre tu historia
y recuerdo tu frente donde rompía el beso
y quedó dormido un sueño que no tiene memoria.
Recuerdo tu naufragio, para tenderte la mano
y recuerdo mi zozobra asido de tu fortaleza
y recuerdo tus embriones perseguidos de verano
donde fuimos Nosotros hasta la tristeza
Todo lo recuerdo, la palabra siempre
alta
la poesía sin certeza
la ternura aprendida sobre los muelles últimos
el orden del mundo riguroso por
afuera
Todo lo recuerdo un poco mío un poco tuyo
El refugio final mientras el tiempo arrecia
y el olvido inapelable porque sí donde nos vamos
O el olvido necesario para que el mundo sea
O el olvido hacia siempre donde recordamos.
Yo recuerdo pero ya no es hora
y se me rompe la sangre y el presagio te alcanza
y para que viva aún tu palabra que has dejado sola
como una iglesia vacía te regalo el alma.
11.
Si de pronto te refugias en el silencio obstinado
y la mirada vacía es una manera hacia el
mundo
porque tu recodo no me vence yo te sigo
esperando.
Porque el día último nunca ha sido el último
y no basta una tristeza para devastar tanta alegría
yo me acerco a tu naufragio para salvarnos juntos
Te tiendo la mano para tu fatiga
alguien debe levantarte si tú no te levantas
Por eso a tantas cosas que no fueron mías
Mi incansable espera que no ha sido tanta
para alzarte al fin de la tristeza, amiga.
con el alma abierta se te acerca y canta.
12.
Yo que nunca he sido, seré sobre tu tierra
porque por tanto invierno equivocado primavera
te clavaré un grito de sol para volver espera
la larga tristeza que te encierra.
Y cuando venzas la derrota que te aberra
y la ilusión recuperada vuelva a ser la primera
crecerá la alegría donde un día fuera
y se alzará tu sangre con rumor de guerra.
Por tanta soledad que te acompaña
y tanto insomnio sin testigo en que recuerdas
toda mi voz que te resulta extraña
te ayudará al olvido que crees imposible
te servirá de antorcha para que no te pierdas
y después de la derrota te logrará invencible.
13.
Te recojo de todas las cosas que me son esta tarde
has crecido de pronto donde el olvido no pudo nombrarte
y aunque queda mañana por delante
yo te guardo y no puedo guardarte
Esta tarde es tuya ¿cuántas tardes serán tuyas
Nos vamos por tu sombra donde mañana es nunca
por eso quiero ahora que me escuchas
dejarte mi raíz que ya no tendrá lluvia
Desde otro mañana que ya no será y no tendrá
espera
Un niño dice adiós para cambiar el
rostro a medias
y porque siempre será en ti la primavera
yo te bendigo desde la tristeza.
14.
Perseguida de clausuras y trincheras.
15.
Quiero que sepas
que siempre queda mañana todavía
16.
Que el tiempo al fin es de segundos.
17.
Que nos falta todavía la primera vez
18.
La luna nos seguía como un barrilete y a veces
entre las hojas se volvía de diario
19.
La luna me seguía como un perro redondo
20.
Nos cambiamos la ropa y él sería yo, pero
igual tuvo la vergüenza de tener que ser
yo y avergonzarse porque la gente no
pregunta el nombre aunque sean ridículos.
21.
Ella. la gente cuando se llama
con un pronombre asume la importancia
épica de los que han muerto o de los que
no están cuando se los espera
22.
Gozando porque yo también lo ignoro
el antemano de tu dolor inexorable
y la estrella tiritaba a lo lejos
como un grillo.
23.
la vigencia inmutable de mí sobre mí mismo
que no suplanto a nadie
24.
Tú que vienes por los días
desde los siglos y los órdenes primeros
que en un día sustituyes infinitos
simplemente
como se dejan atrás las posibilidades sin
nombre,
tú que te traías desde siempre este verso,
(porque cada cosa tiene un desde siempre
que se vuelca en un presente)
Que venías sin saber
a desenfrenarme la ignorada primavera,
tú que recoges mi costado
sin oficios sin veces y sin venir a buscarlo
tú, que te digo tú, como el lugar de
los que están a mi lado
tú compañera, que nunca has sido conmigo
quiero que tengas mi campana
liberada esta tarde para hacerte un domingo.
25.
Es la hora de las cartas, de las sirenas en los
puertos de los barcos de las casas vacías a la
vuelta de los muelles, la historia es siempre
por delante, es la hora de buscarnos el
nunca por la frente es la hora de los púlpitos
desiertos bajo tierra. de las raíces cerradas
del silencio infinito en las campanas. Es la
hora de haberlo todo espera
Todo lo pude todo lo, que todo es sólo algunas
cosas
Y ahora nada llevo cuando nada parto
pero nada quedo.
Todo nos queda palabras. sitios donde
caber cosas que no existen.
26.
como un ciego que se abre por la noche, no lo
sabe
27.
Hoy te llamo, palomar de sombras
donde es partida mi tristeza comenzada.
Hoy te llamo. El silencio que te nombra
es un alarido de garganta postergada.
Hoy te callo desde aquí la distancia
empieza ahora
y cuando pierda ya la hora de los pinos
cuando tu vez se arranque de las horas
palomar de sombras yo ya habré partido.
No importa qué donde sea atrás del día
serás mucho más en mi recuerdo
y el mundo recogerá tu profecía
donde el mundo es cierto.
Pero te llamo igual para apurar el sueño
las palomas me crecen desde el cuello
y este rezo azul que es de silencio
me junta las manos desde adentro.
28.
Para la casa azul de tu corazón ventisquero
29.
Para llamarte
se vuelve barco mi luna de madera
y mi voz sobrevive del olvido
como las cosas que quedan
Entonces te pareces a la tarde
azul por detrás donde es distancia
y callada tristeza de presagio
cuando mueres y llamas.
30.
Se te cae por la boca el gusano de las venas
31.
Para quedarte
quiero que aprenda tu garganta mi
silencio
que tu mano haya
32.
Hoy que las venas se te caen por la boca
que serás una garza con la sangre de la
luna
mi corazón se vuelve de campana
y aunque mi tristeza se te
acerca donde
el sol te toca
levanto ya lograda, mi por fin mañana
y deshojo mis flores en tu risa una por una
33.
...Y romperá el mar en tu garganta
por una lanza de hierro un poco de sol
por un grito de sol un poco de hierro
para irte por el pan
y comerte los horneros y aprender
en las batallas el telar de la tierra.
No será tuya la locura
pero te espantarán destapados cementerios
ya no verás el otro lado de las cruces
y te reirás un poco por los gestos de los muertos
Alzarás el pan, te enrollarás sobre la
historia
que precedes.
empujarás mañana por el vientre
y en el dolor del hombre te volverás dos veces.
Yo no seré contigo, ni siquiera habré
sido para entonces
pero igual este canto que nunca tendrá
donde
se acercará a tu olvido donde tal vez recuerdes
y tal vez te haga llorar mientras te llama
un niño.
34.
Toda herida deja cicatrices
35.
Y comerte la música en las manos.
36.
el Este y el Oeste me encontraron en el día
cualquier punto es el medio de la tierra
pero yo vengo del medio del sol sobre la tierra
donde los dos hombres me encontraron
por los dos costados
yo soy raíz en talón de américa
soy un árbol crecido de la tierra
nueva
Los dos principios me buscaron en la
lluvia
largo rastro de razas a la espalda.
entre Dios y yo toda la historia congregada
en tanto yo no sea raza sobre ninguna
espalda.
Éste es mi tiempo erigida la semilla
sobre el lugar donde la tierra es toda
me empujan las guerras y el amor desde
otras vidas
y al fin yo soy un poco la historia que me
acosa.
Cuando retroceda el ancestro que me obliga y me precede
cuando pueda en el orden riguroso de las cosas
evitar el inexorable antes de las veces
seré yo desde mí mismo en un espejo
y podré por fin cerrar mi sombra
dar la mano a Dios y completar
el círculo del tiempo.
37.
Recogiendo nosotros en todas partes
he sido solo todas las tardes
38.
Tú que has vivido de espaldas hacia el nunca
39.
Hoy que un pez se muere suicidado
para consagrar países preparados
desde siempre
hoy que muere
para ser altar donde asumir
el día largo
Hoy que ya derogas la mitad del
sueño
y clausuras el presentimiento
y el presagio no te toca
hoy pierde sentido la distancia
porque estarás distante aun sin
lejanía
40.
Si quieres acusarme el silencio que medra
en mis lugares
Con el vano fragor de la noche tañida por el vino
mezquino
camino
41.
Haberme recogido la voz por las palabras.
tanto encontré sobre la tierra
tanto acorté el silencio.
42.
A ti que quieres entrar por mi garganta
y lavar tu silencio en mi silencio
erijo mi cabeza como un doble campanario
para que tus golondrinas hagan verano en mis campanas.
43.
Si tú no sabes por qué para tus noches sin luna
dejo mi lámpara en tu ventana
Por qué quiero que tengas mi canto que
tal vez no sirve
si quieres saber por qué te acerco mi
mano de barro
por qué tras el rastro del silencio mi
fervor te sigue.
Si quieres saber por qué no ha sido tanta
la agonía de la tierra
que después de morir de sed tres veces
en algún lugar se sacude el invierno
y en una flor despierta,
si quieres saber por qué lloran los
soldados cuando la muerte los acosa
por delante
y aunque tengan un fusil una sangre y un camino
se olvidan de las balas parados al lado de
un cadáver,
aprenderás a acompañar a esperar y a llorar
por un amigo.
44.
Mis pies sobre las piedras ayudaron
la tierra
hasta que se toquen mis brazos
redondos y totales como el mundo
después de haberme habitado las
hormigas
45.
destapar la lejanía que no hay distancias sino
silencios.
46.
CANTO AL CANTO
Cuando se alza la voz para poner a los dos lados
el mundo y el íntimo telar,
se tiene un embrión de canto madurado
que fluye a cuello abierto de par en par.
Hoy busco la voz para nombrar la voz sin luz
vano intento de hacer sombra con la sombra
Nadie pone una cruz en la tumba de una cruz
y nombra
47.
Nada es partido si no tiene rumbo, porque ir
implica un donde. Por eso un canto a nadie
es como un silencio.
Un pozo se guardó las estrellas antes que el
cielo se apagara.
Nada canto tus nunca.
48.
...entonces ya no me importó decir algo
que no fuese nuevo.
...ya no era vital romper sistemas o
inventar nada para poder caber un nombre
que también yo inaugurara.
Abolir costumbres.
Y la costumbre de abolirlo todo.
si es cierto que todos los usos pierden verdad
cuando el anillo encuentra su principio.
Pero desusarlo todo por temor a bajarme del
tiempo. como si repetir fuese quedar.
49.
la flor en luna
los hormigueros de la luna
50.
Yo te quiero salvaje como el mar indómito de luna
Gigante como el silencio cernido sobre
un ciego
rapaz como la abeja sobre la flor
encinta
Y quiero los caminos de pan en tu
cintura
y el silvestre olor de fruta por el pecho
para florecer yo mismo en tu
semilla
y caerme madurado, por el camino
de la fruta.
51.
Llevo siglos en el potro desbocado de la tierra
(con la luna desbocada en la marea
y la sucesiva taquicardia de las olas)
dejando atrás jardines de olorosas estrellas
En lejanos mundos habité los hormigueros
nadé por las raíces
52.
El trueno despeña su estropajo de
piedra de gatos de lata tiembla
53.
A darles de comer a las hormigas de la luna
Deja que los hombres trepen a la luna
que se peguen el sol como una araña de oro
que se les vayan despalomando las manos
poco a poco.
hasta volverse sistemáticos cangrejos
por las uñas
Deja que los hombres se entrecrucen
la sangre y el acero
Que se despeñen por el orden riguroso de los
túneles
Que levanten altares y banderas o los tumben
Y se vayan por los días sin mañana y sin
regreso
Deja que los hombres enfermos de la guerra
Deleguen su tiempo a la orfandad y el luto
Después iremos los dos juntos
a dar de comer con los muertos a la tierra.
54.
Yo soy un poco el mundo y porque el mundo
es torpe
puedo romperte un pájaro por jugarte
las manos.
Por eso para desclavarte el sol
de tus ojos de hornero
enjuago mi albedrío de montañas
en tu sencilla paz de barrilete.
55.
Escribía palabras sencillas de tus cosas fáciles
hoy, tal vez porque ya no tengo cosas
escribo palabras oscuras.
56.
Para llegarte al sueño
para clavarte mi raíz entre las manos
y hacerte un canto de silencio
con mis manos que no sirven para el
canto
para arrancarte la mañana de los
ojos
y regalarte la mañana de mis pájaros
levanto mi grito sin cerrojos
y callo.
57.
Quiéreme así: con un cariño de agua
Rotos los diques de la rienda indiferencia
Quiéreme así: con un calor de fragua
con un amor que quiera aun en el sueño y la
inconsciencia
Quiéreme leve y también profundamente
profundo por que seas tan sólo para amarme;
y quiéreme también muy levemente
para que no te hastíes y llegues a olvidarme.
Quiéreme así que te querré igualmente;
y nuestros dos cariños de agua tendrán beso en un
lago
y con calor de fragua fundirán eternamente
dos almas que se dan y que se exigen como pago
Quiéreme así con el ser desprendido
no conserves ni tu vida, como quien la
perdió;
yo mi ser de amor ya lo he perdido
ámame, entonces, como te quiero yo.
58.
El pasado aroma mis recuerdos
mis recuerdos aroman mi memoria
59.
Cuando el tortuoso pasadizo de la sangre
empecina el peregrino silbido del silencio
y como un remero sin fatiga
tu pájaro soltado a travesía
vuelve por la soledad de tantos días
como un barco ahorcado mar adentro
te parecerás un poco en eso a mí
que antes, tal vez de tu abandono
te escribo mi dolor y te lo dejo.
60.
Desde tu altura busco la sombra
visceral de tus
aljibes
61.
Un día, amor, será cierto
y el mundo se inundará de música
porque el sol amanecido será un
pájaro gigante
equivocado sobre el canto que hallaremos
juntos.
62.
Quiero en ti las catedrales
las raíces afanadas en la tierra
la lluvia innumerable sobre el techo
o la devoción telar de las abejas
Todo lo quiero en ti
cisne y buena y lejanía
pero no quiero la distancia. En cambio,
Quiero por ejemplo
ahuecarte un caracol en las entrañas
donde el mar se quedó guardado y canta.
Y quiero beberte los ojos extendidos desde
el pelo
(como un largo pájaro de sombras)
hasta las manos de ojos cerrados dulcemente.
Quiero guardarte también y que me guardes
Más acá de la distancia el sol no tiene
invierno
por eso quiero quedarme
y quiero hacerte en la cintura
el camino del beso
Nómada azul el beso peregrino
que baja desde el pecho de pan o de vino
hasta el musgo en los rincones de la herida
o la trinchera.
Todo lo quiero amor,
todo contigo
Desde el día en que ya nunca no serás
Desde el día en que siempre ha encontrado
ya el principio
Todo lo quiero ahora
ahora amor que te he aprendido
que he enjuagado mis manos en tus dedos
Y se ha limpiado la tristeza de los ojos
con la tristeza nunca más
que yo lavé en tus ojos buenos.
63.
cierro los ojos para pensar tu imagen
entre pasillos de niebla
creces
como se puebla de cantos el silencio
entonces el que crecí por dentro
cierro los ojos para existirte
como ciego, la tierra, en el ojo completo
de la sombra infinita.
64.
Desandando el día hacia el primer
crepúsculo
la boca de raíz hará un pájaro mustio
y la mano un barco renunciado el rumbo.
allí me hallarás; Quieto. el sueño
tuyo
mordiéndome los ojos por la nuca
los ojos poniendo más allá la luna.
y la carne retrasada que la tierra
empuja
cuando empieza a diluirse
en el camino de la fruta
65.
De la tarde sola,
del cielo lívido sobre las últimas casas
de la mansedumbre
con que es hermosa para otros esta tarde
me viene esta tristeza
de ver temblar al viento entre las hojas
Tanto se depone
acortando mañana
aunque siempre queda todavía
Vendrá la noche entonces
y se agremiará en los últimos rincones
y vendrá el espejismo
a vivir desde las manos
Nada demora lo innumerable
y la tristeza sólo cambia de calles
por eso el cielo lívido y los otros y las casas
y la tarde de los otros mansa
y mi tarde
66.
...Y tus ojos como dos gorriones huecos
tu pelo
largo pájaro de sombras y silencio
Todo lo recuerdo
y tu pecho roto
donde quise quedar o queda todo
La noche era nosotros
por eso
todo lo recuerdo
Y desde ti estoy solo
67.
Me voy amiga,
no te vuelvas.
mi espalda es triste pero mi frente
será llena de flores
Me voy a madurar los ojos en veranos
nuevos
a lavarme los rostros con los rostros
y abrevar las golondrinas en otras
catedrales
Emigra mi silencio pero no es destierro
me voy amiga
no te vuelvas
de sal quedará lo que ya no tendrá
tiempo
Pero para ti volveré
que no hay diluvio más largo que
mi pájaro primero
Voy a alargarme los pies sobre la tierra
a extender la sombra en las montañas
y a limpiar tu recuerdo con olvido
como si atara el sol a una ciudad oculta.
Guárdame tú
el regreso es fácil
pero la espera es ciega
hasta la vuelta alargaré una vacía pregunta
por tus días
Me voy sin despertarte
te dejo este beso que se extiende hasta
mañana cualquier día.
Porque me voy sin guerras
a agrandarme en las venas de la tierra
un poco a amarte en lo que encuentre
a contar la longitud del viento
y luego volver
volverte
a restituir lo que queda y lo que llevo
cuando vuelva por tu sábana nocturna
sin obedecer la primavera o a la lluvia
que el ave doblega razas y no muere de frío
y subiré por el silencio que me ha sido rastro.
a restañar la lejanía
y te miraré sin decirte he vuelto
porque no querré despertarte como ahora que no quiero
para decirte que me voy amiga mía.
JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
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