Un día mi hombro será tuyo sobre el sendero de los dos

A René Villar y a la Fundación de Poetas

 

 

(POEMAS)

 

1.

Dame la mano toda la soledad se nos parece
aquí el silencio encuentra la raíz del verso
y nos decimos con la verdad recuperada en
una noche
comiéndonos el sol para alcanzar el fuego.
dormirnos de la mano entre las guerras del
mundo
y hallarnos cada día a la vuelta del sueño.

Sobre el silencio último de la noche doblada
puedo en mi mano mirar las estrellas por un
hueco
con el vino clavado a media asta en la garganta
logro el verso con tu nombre nuevo
Aquí te espero para poblarnos juntos
para callarnos con el grito y gritar con el silencio

es la hora de mañana y aunque se cierna el mundo
se duerme con tu sueño el pájaro del beso.

 

2.

Hoy gotean torpes sonidos de tus ojos ahuecados
tu pelo redondo se va por otras venas
ya no tienes los mendigos
suburbiales para ser feliz con
cualquier beso
y te escapas de tus propios zaguanes
porque has sido invadida.
Recuerda
corto recuerdo pero basta para un sueño
infinito
Nos aprendíamos los miedos fácilmente
perplejos de nosotros
como del primer espejo
Recorríamos la luna
aun por las raíces
y perdíamos la cuenta del mar innumerable
sublevado
de ciego plenilunio
buscado en las raíces.
Hoy te recorren otras lunas iguales
otros pánicos enarbolan tus marinos
tus mismos viajes buscados al espanto
en un minuto.
Otras cosas de ser igual que siempre
Tú no habrás cambiado ni tanto
Es seguro que todo tiene el sabor de haber
sido siempre en ti
Soy yo que no he cambiado tampoco
y que ya no estoy igual.
También suelo irme por absurdos suicidios
que despiertan tarde las mañanas
con las cenizas y la tristeza de las batallas
sin muertos, arrugadas
en la alcohólica ronquera y en las
ruinas sin vestigios
que tienen los muertos sin batallas.

 

3.

Un día mi hombro será tuyo sobre el sendero de los dos
Ahora digo para siempre; pero tal vez...
algún día...
A todas partes agrego la misma tristeza
Y ya no estás
pero sobre todo no estás donde solías
Y será así amor el encuentro prefijado
tú con la miel que aprendiste en la lejanía
con la misma sonrisa
y los ojos en algún punto asustados.
y nos encontraremos en el recodo
donde es rigor callarnos para todos
y parecernos a los otros
y saber aunque no sepamos
que el recuerdo es de nosotros
aunque no lo digamos.

Algunas cosas que tenía ya no tengo.
por ejemplo me ha crecido más el pelo
y están poco más duras las puertas de los dedos.
y tú tienes caminos trazados en la cintura
y como un remoto sabor de música
de ya ser con certeza mujer para siempre
y no te lo pregunto
yo sé que me escondo todavía debajo de tus uñas
y corregiremos el recuerdo un poco
no recordábamos bien los rostros
y en seguida nos daremos cuenta de esas cosas
y a tu lado el rostro definitivo de: los otros
cambiándote las alas de la boca.
En verdad irá a tu lado un hombre bueno
aunque yo iré solo.
y aunque en verdad de todos,
el único que me reconozca sea el perro.
Y el encuentro habrá pasado.
y yo querré gritarnos a tu cara
extraña
y si te vuelves extrañada
yo no sabré qué decir por haberme equivocado.
Y este cáncer milenario aquí me alcanza
a través de laberintos de guerras y de
razas
íntima hiedra inexorable

 

4.

Como la leche crecida de la sábana
y tú dormida inmemorial y dulce o inofensiva.
Cuando te desangras hacia algún sitio
remoto
con otra raza de horas y lugares
y una sangre distinta que yo no conozco.

 

5.

Sin haber destapado los espejos.

 

6.

Muerto igual me daba miedo el león.
¿quién abarca la dimensión de la muerte?

 

7.

tal vez si fuera más alto
en vez de tanta monserga

 

8.
LO QUE LLEVO

En mi bolsillo llevo todas las cosas últimas
la estrella de tus uñas
y los pies que no entran en el sueño
y como un ancho pájaro muerto
la flor negra del pelo.
Me llevo desde tu vientre donde no sé qué dejo
la extensión presentida de mañana
mi sombra viajada por la historia
aún sin tiempo
y tus manos que acarician
algún perro tal vez que yo no veo.
Todo va sobre mi espalda
Igual, partir no me pesa.
la mañana se agranda por afuera
y ya es la hora
Será más corto siempre haber partido antes
Nos hemos dado tanto que dejo tanto...
Pero nada queda atrás, todo va conmigo
Aunque yo no pueda traspasar la lejanía
y lleve tan sólo el regreso
presentido.

 

9.

Donde hayamos sido porque ser
es siempre alguna parte y cuando.

 

10.

Volveré con el sol mordiéndome la nuca
y una mueca grave en la mirada última

 

11.

Dónde están tus ojos
qué manos naufragan en tu locura
qué silencio se calla con el tuyo
qué historia se nombra con la tuya?

Yo que no puedo responder de ti
nada más que un solo sitio de tu lejanía
invado por el derecho que tengo de olvidarte
donde no logro que pierdas el rostro
perdidas el lugar de las tuyas con otras cosas

 

12.

Para tu recuerdo aprendido sin
distancia
porque nunca has sido lejanía
quiero dejarte la melancolía
que te nombra en las tardes solitarias

Yo que a veces te olvido, que a veces no te nombro
sino recuerdo
porque tal vez sin recordarte
tampoco haya olvidado
Y tú que te vas por los días donde yo
no paso
aunque a veces te regale mi silencio solo.

Nada basta para ser más que tú misma
por eso él

 

13.

En alguna parte estás, pero tu vez no es
mía
por eso, o porque otras manos atarean la
marea de tu sangre.

 

14.

Cuando no tengo batallas
se vuelve redondo el camino,
y me fatigo de andar
tal vez por andar sin rumbo fijo.

 

15.

Hoy faltas y faltarás siempre
porque ya no estás en tus lugares amigos
y allí te buscaré
entre el silencio vertical que hallamos en los pinos
y el primer olor frutal que nos aprendimos
te buscaré por el sendero de los perros
en las calles cotidianas y en los laterales
niños
como si te hubieras muerto
ahora que ya no te pareces a ti misma
Como si alguien supiera dónde has ido,
yo mismo lo sé
pero te buscaré
allí donde estuvimos
como para recogerte de las mismas veces
donde vives todavía
y todavía te pareces
a ti misma.
Y la tristeza de los mismos perros
(tal vez otros, nunca los miré)
y los pinos más calientes
y el silencio mío
como si se hinchara de ecos
allí donde te buscaré
Donde el verano no era todavía
Donde no me parecí a mí mismo
Donde fuimos buenos.
Y no me buscarás, o tal vez algún día
que yo no sepa mío.

 

16.

erigir mi casa en una lanza
y la brújula del rumbo en la bandera

 

17.

pedir permiso con la punta de una lanza

 

18.

De tanto pensármelo
he gestado un cáncer.

 

19.

que Dios me empiece

 

20.

y la soberbia de que Dios me entiende

 

21.

Que me busquen en las cenizas de la guerra
cuando todas las banderas sean una
y Dios baje a todos los altares.
Yo estaré empujando las banderas
en el viento de esa última tarde
y ayudando a cantar a los que canten.
¿Quién seré yo sino cualquier hombre
cuando no se deja de ser ya solamente
por haber perdido el nombre?

 

22.

El agua es un animal
carne de música derretida y relajada
sombra de cristal de música.
que respira en el lenguaje de los muertos

 

23.

Tus ojos descalzos sin fondo me bebieron
el miedo
Con el miedo de un ciego, como una nuca
agremiado como la mugre en tus rincones

 

24.
A FULVIO CARENA

Toda la historia se convoca en el instante
Yo te he visto alzarte
crecido desde siempre
numerando
el tiempo que embistes con los ojos.
Y ésa era la hora sin número
que ya no tiene nunca.
Yo te he visto surgir
como el grito de la tierra
despeñado hacia el sol
con las manos boquiabiertas
como un testimonio de ausencia.
Y te he visto perder las manos
en las manos que te asumen
como la tierra pierde el nombre
donde la lluvia pierde el nombre.
Te he visto hacer casas de barro en
la garganta
y vaciarte (sin comienzo) de tus propios
sitios como desexistiéndote.
Te he visto beber en los ojos donde la gente
flota
en el acceso a la historia, en el remanso,
la voz que te recorre el grito poblado,
inaugurado y hachado sobre la raíz
como el último soldado en la batalla
sin sobrevivientes.

 

25.

un día ya no tendrás mañana.

 

26.

Tú eres una mujer
y crees que la historia que te espera por mañana
ya la tienes prefijada
Tú deberás pasar a buscarte por los días
como un río se busca la sombra bajo un
puente,
Y aunque tú no derivas de los astros
y no tienes otro rumbo que tus manos,
crees en verdad que tu mañana ya está
designado
o que algo te ha hecho nido en el sueño.
yo no quiero separarte,
no quiero que te pierdas el rastro
y que un día por mí no existas y ni
en ayer ni en mañana.
pero quiero que todo lo sepas dos veces.
tal vez tú ya hayas visto todo como es.
pero como no tienes certeza
si te lo preguntas, dudarás si estás o no en
lo cierto.
Y si yo te alargo los ojos por los míos,
tal vez te ciegue un poco, tal vez te
agregue el espejismo que no tienes,
pero también es posible que por cuatro
ventanas tengas cuatro soles de verdad
y diferentes.

 

27.

Porque te rompes de azul
y tienes tiempo como los profetas
Porque tu soledad es una vasta
liturgia de recelos.
Porque yo no tengo principio
sobre tu historia vieja
quiero doblegar tu voluntad o tu miedo
Para tener el tiempo de tu historia nueva
Y ser el dogma de tu oficio nuevo.

 

28.

Dónde te escondes cuando asomas
lejanías
dónde tienes todavía los juguetes
dónde tienes el recodo en que mueres cada
día
Dónde empecinas el silencio en que te dueles

Porque quiero llegarte a las raíces nuevas
y crecer junto a tu voz que se haga canto
el canto con que creces se te acerca
Allí, hasta la tristeza donde has sido tanto.

 

29.

Cuando puedas responderte por mañana
depuesto el sueño y enarbolado el rumbo
Podrás recoger el sueño, sobre el mundo
por trofeo de emprender una batalla.

Y habrás vencido con las manos la tormenta
derrotando el delirio doblegado a un
espejismo
de ser tú misma
incierta.

 

30.

Si supieras la tristeza que te esconde a veces

 

31.

El viento tirita sobre los árboles.

 

32.

Cualquiera puede ser alguien
pero ahora que tú has sido quién
se te puede parecer?

 

33.

Esta voz de raza que me sale
Para emprenderte el insomnio por los ojos
Es la atónita agonía del pez sobre la arena
con el viento detenido en un cerrojo

 

34.

Mis manos emigran

 

35.

El mundo se cierne como un sitio implacable
se alzará la gente para nombrarnos
con veneno
Y mientras subas como una
dulce hiedra por mi carne
mientras yo llueva sobre ti mi grito de silencio
tratarán de inculcarte hasta lograrte las espinas
para matarnos por la culpa de ser buenos

Pero nosotros no tengamos trincheras
los fusiles no se alargan más allá de los
muertos
y la gente se romperá sobre nuestra frente
porque nuestras manos emigran desde
algún invierno
A anudarse como las golondrinas
mientras dormimos
con el mundo a un costado vencido y
ajeno

Si podemos responder por mañana en un
instante
si todo el rito que te empeña logra un rostro
nuevo
sobre el fragor de las ciudades se alzará
un himno remoto
bajado hasta nosotros como a un templo
para encender la soledad que nos precede
como un sol inaugurado que nos cae por el
cuello.

Álzate conmigo, mi fervor se te acerca
morarás en mis ojos de barro y hornero
y labraré tu tierra con mis manos de palo
para hacerte un vientre bajo el suelo seco
toda la historia nos persigue por la espalda
levantemos la hora que ha llegado el tiempo.

Mi raíz empujará en los pasillos de tu sangre
como por andenes hacia nunca partirán los
rostros viejos
Y el olvido será un largo camino por delante
mientras que el mundo nos señala con el dedo
y mientras en una calle inventada por nosotros
tragándonos las manos nos vamos por un sueño

Ya ves mañana es fácil si nace de nosotros
podemos emprender otra historia con los huesos
siempre un muerto se afana mordiendo tus
talones
aunque no importa si delante no hallaremos
muertos
Puedo agregar mi insomnio a tu savia
sin rumbo
y sobre tus cenizas o tus piedras arrancar
un huerto

Por eso grito y canto o callo si es preciso
la hora es mía y el mañana es nuestro
Y haré nido en mi garganta para tus
manos de paloma
y me iré como la lluvia por tus hormigueros
a medrar por tu carne desde los pies hasta los
ojos
para crecer con tu verano por adentro.

 

36.

y me pareceré a tu soledad porque creceré en tu silencio

 

37.

un día un rostro nos repetirá dos veces
ya nunca más no te sabré

 

38.

Ahora que el silencio arrecia
que recorro la noche para buscarme
más acá del rumor del vino roto
la soledad me entra por los dedos.
y yo recorro la noche para buscarte
tocarte la cadena del cuello y de la espalda
mientras te pareces y recuerdas a los gatos
no he olvidado nada
aunque no había nada que olvidarme

 

39.

Quiero hacerte un nido largo
que te baje por los ojos a la tierra
que se enrolle y cante por la savia
de la fruta doble que te bifurca el
pecho
quiero remar en tu sangre como
un náufrago
como un centauro sobre tu corazón desbocado
para llegarte hasta la luna grande
que te subleva la marea de las venas
Y quiero que mis manos vivan en tus
vértices
Amigas de la sombra y tu silencio tanto
y quiero hundirme como un torrente
milenario que te encuentra
por tu garganta a media asta
porque es un pasillo donde madurar mañana.
Y descubrir la herida anterior de la espada
y la batalla
con la feroz ternura de los barcos que parten
a tu vientre
y empujar un campanario en tu corazón
como un molino
y haber levado anclas para siempre desde
el nunca Todo eso quiero
Y quiero además bajarte como un buzo
hasta el telar del medio
donde guardas un espejo para alguna
primavera
y subirte por el camino de la fruta
hasta caerte por el pelo que no he mordido
nunca.
y quiero trepar como las enredaderas
por tus pies de pan y de raíz sin beso
buscándote las tumbas y el verano
para nadar hasta la orilla de tu muerte
conquistada
Y quiero olvidarme cualquier cosa
y que nos baste con morder el beso
o empeñar el insomnio en tu agonía
para despertarnos más allá de todo
con el olor vegetal que nos crece por los
dedos
y las manos juntas subsistidas
en la húmeda dulzura a la batalla.

 

40.

donde guardas un espejo para ser dos veces.

 

41.

Un día, amor, será cierto
y el mundo se inundará de música
porque el sol amanecido será un pájaro
gigante
equivocado sobre el canto que hallaremos
juntos.

 

42.

corazón nómada

 

43.

quiero lavarte el rastro con olvido

 

44.

Quiero en ti las catedrales
las raíces afanadas en la tierra
la lluvia innumerable sobre el techo
o la devoción telar de las abejas
Todo lo quiero en ti
cisne y buena y lejanía
pero no quiero la distancia. En cambio
Quiero por ejemplo
ahuecarte un caracol en las entrañas
donde el mar se quedó guardado y canta
(y atarear el mar que se quedó
cantando
la perduración del mar)
y quiero beberte los ojos extendidos
desde el pelo
como un largo pájaro de
sombras
hasta las manos de ojos cerrados dulcemente
Quiero guardarte también y que me
guardes
más acá de la distancia el sol no tiene invierno
Por eso quiero quedarme
Y quiero hacerte el camino en la cintura
del beso nómada azul y peregrino
que desde el pecho de pan o de vino
hasta el musgo en los rincones
de la herida o las trincheras
todo lo quiero amor todo contigo
Desde el día en que ya nunca no serás
Desde el día en que siempre es el sueño
de mañana.
Todo lo quiero ahora que te he aprendido
que he enjuagado mis manos en tus
dedos
y se ha limpiado la tristeza de los ojos
con la tristeza nunca más
que yo limpié en los tuyos.

 

45.

y quiero hacerte en la cintura el camino del beso nómada Azul el beso peregrino
que baja desde el pecho de pan o de vino hasta el musgo en los rincones de la
herida o la trinchera. Todo lo quiero amor, todo contigo. Desde el
día en que ya nunca no serás Desde el día en que siempre ha encontrado
ya el principio. Todo lo quiero ahora ahora amor que te he aprendido
que he enjuagado mis manos en tus dedos y se ha limpiado la tristeza
de los ojos con la tristeza nunca más que yo lavé en tus ojos buenos.

 

46.

Tú eres una ciudad milenaria que yo encuentro
acurrucada entre las selvas y las montañas de los
hombres
las calles azules que te viajan por la tierra
no tienen nombres
y tus casas no han sido abandonadas
porque nunca han tenido alguien
adentro.
Yo soy el que corta las flores de la tierra
Y voy cortando las flores por la tierra
y te encuentro allí como un hornero caído
como una flor distinta amamantada
de silencio
con las raíces tendidas a la arena
y los ojos sin campanas en las manos.
Yo lluevo sobre la ciudad
arrecio como tanto ha sido el silencio
para lavarte la milenaria soledad
que te habitaba
yo te poblaré y a cada primavera
en las torres y en tus iglesias
madurarán mis golondrinas
venidas desde siempre
a través del verano
Y tus balcones se volcarán a la mañana
y arderán por fin de noche tus ventanas
para el viajero lejano
como el cielo nocturno de verano
sobre un lago.

 

47.

Yo que lluevo, lloveré
me arrastraré por tu soledad última
hilándome en el íntimo laberinto
de los hormigueros
apagaré la arena
que el sol aplasta por la tarde
y luego te abriré hacia mis cosas
como un soldado herido
que se hace amigo de tus días
Sí, como un soldado
aunque tú no conoces la guerra.
Luego de nosotros cantarán
los pájaros empezados

 

48.

Yo estoy encendido a la tierra
por alguna extraña raza de embriones
o de historia aquí resuelta
y me empuja alguna primavera
por el tallo sucedido hasta las flores
como un tesón interno de colmenas
enredaderas

 

49.

tus manos lacias
brebaje para mis manos
como una copa de guitarra o de palomas.

 

50.
RUMBO AL HIJO

Y nos mordíamos mar adentro
de las cuevas, la soledad visitada
sobre los vestigios
Para extinguirte la historia
y dejar atrás la gente
con una proa sucesiva
te iré lavando las entrañas
Y me acumule enredado con
la húmeda y secular espera
ajustando por adentro una guarida
sin espanto.

 

51.

Amo las voces de los hombres
manantial de trigo de piedra
púlpito de altura y viento
donde la tierra se eleva por los brazos
Camino de la sangre hacia la luz
árida carne
como un terreno donde los barcos
hacen sus casas.
Amo la voz
el corazón de la tierra se vuela por el
fuego
Y yo amo el volcán
y los hombres que tensan un arco en
la garganta
baja luna que pone más
allá la niebla
porque cuando el viento se pueble
de silencio
cuando se cierna el silencio crecido
en todas partes
se habrá muerto de verdad la verdad
y la tierra será sola para siempre

 

52.

Aquí estoy amiga crecido sobre tu
verdad
Ahora se aquieta mi fervor de lejanía
se amansa mi ciego de distancias
porque ya te tengo
porque tengo los caminos de la tierra
alargados hacia siempre en la garganta
Ya he aprendido la otra mitad del mundo
¿Qué puede pasar ahora amiga
ahora que subes por el siempre
desde un día
como si recién hoy fuese verdad toda
tu historia?
Tus pies se han herido en los dientes
del camino
No me importa dónde venciste la
lluvia
Ni tampoco cuántas veces creíste haberme
visto
Nadie es tú mejor que tú
por eso nadie puede parecerse a nosotros.
Has tachado ya sé todos los nunca
una por una fueron pobladas tus
guaridas
Toda tu tierra fue sembrada tantas
veces...
Y qué importa si al fin amiga mía
Al fin después del mundo nos
hallamos
aquí así, como nosotros
simplemente
gastados
eternamente nuevos
que siempre sucede algún camino
pero todo queda todavía
todo amor todo en nosotros
porque no importan las manos
que nos llevaron las
manos
porque no importan los sueños
que no se nos parecieron
porque no importa nada de lo que nos
precede
como una inútil manera de ser
o de esperarnos o buscarnos
hasta hoy que ya todo lo sabemos.

 

53.

Si somos un pedazo del camino
pasaremos como todo lo pasado
y si no somos el fin hallado
con los rostros y los nombres del destino
Si aquí nos parecemos al sueño y al vino
hoy se vuelve el sendero caminado
siempre desde ahora por pasado
lo que ha sido es desde aquí. No
ha sido sino por el fin

 

54.

Cuando se hayan extinguido las banderas
y vayan los hombres camino de los hombres
el odio y el amor se cambiarán los nombres
y será por fin la tierra sin fronteras
Habrán sido vencidos los pronombres
y será todo nosotros sin afueras

 

55.

Me desconcierta un poco la mañana
el camino inexorable por delante
la partida.

 

56.

¿Qué dejarte amiga mía ahora que parto
para ser más extenso que el olvido?
cruzarte la cintura tal vez por un camino
donde el beso ha errado tanto
¿cómo quedarme desde más allá contigo
cómo buscarte ahora que ya has sido y que me
alejo
si yo mismo soy en todo lo que dejo
No me olvides, no me olvides nunca
ahora que emprendo la orfandad del hijo?
...Tanto anduvimos por los días cortos...
Aunque en cada rostro del camino te descubra
Más allá de nosotros el mundo tiene todavía
por allí andaré alargando la tristeza
acortando por delante la tristeza que nos
queda
Hasta que vuelva a gritar que te he olvidado
y sea mentira.

 

57.

Volcanes de música
enarbolado en ristre lanza fusil
alba fundamental
agua de acero

 

58.
AUTORRETRATO

Tu piedra de pan
tigre de niño
camina las venas de la tierra sin venas
está haciendo caminos
o se queda como un muelle
a la espalda de los que se van
Tu tigre de pan
anda viviendo hormigas
tu niño de piedra
pone la nuca
(todo nuca el ciego redondo de la
piedra)
para mirar la lluvia
como miran el nunca
los cerrojos de los muros sin puertas.

 

59.

Amigo mío el diluvio se cierne
los pájaros no volverán esta vez
el barco es de otra raza
ahora nos preguntamos
cuántas cosas más que morir es morir
ahora el alba fundamental nos cava una campana.
Ahora que podemos morir
es la hora de existirnos mañana
y nada viene a vivirnos
nos muere un testigo que se cierra
y giramos afuera de un ciego
como se debate un niño que no sabe
nacer.
Pero qué atroz es saber que niños
que nacer y no saber
y que la existencia innumeral del polvo
del rostro sin imagen
del cerrojo total
muro en el muro.
Amigo mío
porque aunque no estemos
la misma espalda
porque aunque la mano sea un
muelle ciego
y el costado un país de peregrinos
aunque la frente venga buscando
espalda
nos muere el mismo testimonio vacío
por eso amigo
desde el jamás conjetural que nos acorta
desde el siempre circular que nos mantiene
el rumbo total nos acomete
(la infinitud direccional del punto)
nos descalza la nada que estamos

 

60.

pájaros en actitudes de silencio
murmurando ruidos infinitos como la nada.
campanas de colores

 

61.

Tus pies tienen flores en el camino
lámparas en la noche manos y lámpara a la hora
del ciego.
Tus pies tienen raíces en el camino tienen testimonio
y tu historia.
pasan ríos de guerra y hombres y cementerios pasan
vientos de cantos de manos calientes y ventanas
pasan púlpitos a oírte y señalarte
pasan lámparas de sombras y estrellas vacías.
Pasa.
Y yo apenas en un día sin nombre y sin número
sin la sorpresa de ser sin el asombro de somos.
en un día sin historia (como los de las cosas que buscan
encontrarse desde alguna parte
o esa eternidad desde mañana) paso con mi ventana
ante la tuya sin frenar todo lo que nos está humanos,
y apenas sabemos que nosotros que aceptamos que nos
debatimos en el naufragio cotidiano más allá o acá o
más a tiempo y mundo de un día que no existe.
Entonces aceptamos otros rostros, la distancia,
como siendo más dulce esperar para otra historia.
Porque mis pies tienen espalda y frente y semillas y
sangre y testimonio y mi historia.
Pero donde no nos encontramos, donde sabemos que
nuestra diariedad no nos hallará jamás como buscando
con ojos de lenguaje diferente y carne de una dimensión
distinta, tal vez con la única verdad que es el silencio
la profunda mano tendida en una mirada sin carne
que a veces emerge de sitios donde no estamos o de la
nuca, sabemos, que nosotros en una espera que nos hallará
más allá de todo.

 

62.

Paso por los días a recoger mi historia
Hoy el canto me viene de tu rostro

 

63.

Una hormiga lleva la misma cantidad
de muerte que un rinoceronte.
¿La cantidad de muerte es la necesidad
posterior?

 

64.

Cuando se alarga el tedio meticuloso
de los escaparates
Y el oficio es un paulatino y absurdo
pasadizo
tu pájaro
se levanta y muere con un turbio
grito hueco
y un ojo final definitivo.

 

65.

Es preferible vivir por alguien
que morir por alguien.

 

66.

para que canten tus ojos ven a untarlos
de mi garganta

 

67.

la carne de la tierra

 

68.

tu pelo de manos de manos de raíz
de manos en silencio, tu pelo de silencio

 

69.

...Mientras es mientras.

 

70.

La magnitud del esfuerzo
valoriza el favor

 

71.

Sin el miedo no existen los héroes.

 

72.

La bondad no es sólo una actitud hacia
nadie.

 

73.

Cuando pueda con la última garganta de mis manos
rayar el cielo más hondo
tierra abajo de todas las cosas.
escrutando la última sombra
el número embrional sin antes
como un ateo destapando los escondrijos
de Dios
cuando haya levantado el último sitio
y pueda decir la nada entonces
cuando todo el tiempo haya sido veces
y entonces la eternidad y el infinito
sea en absoluta quietud de un
instante.
cuando haya atestiguado
todo como la mutua realidad de
cinco sentidos y todas las cosas
si no me apago —como se desvanecen
los rostros de los sueños.
si no me detengo en el inexorable
vacío de una imaginación que ya
no me exista.
y si el tiempo en realidad ha sido veces.
¿qué me quedará para dudar o creer a
Dios?

JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT

Jorge Lemoine es el mejor poeta de la Argentina y aquí en España no se conoce otro igual.

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