Sobre la noche echa a volar las mariposas de tu sangre

A René Villar y a la Fundación de Poetas

 

 

(POEMAS)

 

1.

De savia vengo
a treparte la hiedra
del beso
por tus piernas de pan
despeñado como un
pájaro inicial
a beber la locura
del mar
en la luna final
que late en tu guarida
De savia vengo
a buscarme la lanza
en tus heridas
a perderme el rastro
a cada sangre
como una tierra
que parte despoblada.
De savia vengo
a cantar por tus venas
como un ciego
como la lluvia larga
por los hormigueros
De savia vengo
a lavarme las manos
en tus dedos
a remar en tu navío
desbocado
cuando atraviesas
la locura conmigo
De tristeza venidos
a secarnos el mundo
como pájaros partidos
a sonarnos el sabor
de los templos
en el barro crudo
con los ojos desnudos
de savia y viento
De savia vengo
que de savia somos
como el pájaro de
altura que nos late
para hundirme en tu
ciénaga descalza
y dejar en tu paloma
mansa
mi mano de raíz
para que cante.
Amiga grita
de los pies emerge
grito de sol de savia
De savia vengo para tejerte
el beso sin vez por tu
espera solitaria.
De savia vienes
y en el nido entre las ramas
dormirá el cansancio
de diluvio
el pájaro que vengo
de savia

 

2.

Hoy quiero escribir que no tengo nada que decirte
nada que no te haya dicho
nada que no te haya sentido
como el murmullo azul que deja la lluvia en las venas
de la tierra
Hoy quiero decirte palabras vacías
como regalarte pequeños templos huecos
que tú tildas con estrellas con el polen de la luna
con los ojos en el hambre original que nos envaina
garza marina.
Hoy quiero soltar mis pájaros como un racimo
de naves que campanas
Hoy todo lo quiero
regalarte mis tigres azules
estarte mi actitud salvaje
y el alga sumisa que te flote
y quiero chorrearte como el pelo
lamiéndote los hombros de manzana
mi beso está vivo
es un animal
un alga que estrella sobre tu piel en
silencio. Mis manos son dulces
cangrejos o arañas de fuego
como tú las vivas suertes
Tu piel frutal, techo con luna,
mis manos te cantan caminos
como las ratas suavemente,
Ya ves todo te lo digo hoy
todo emerge canto
para errarte la sangre como un barco
que tú eternamente
Mis palabras no se parecen a tus sensaciones
¡cómo!
Pero todo lo digo.
Hoy que quiero decirte
gritarte con las manos boquiabiertas
que he naufragado en la música
como un loco
y puedo nadar contigo
golondrinas que inventamos otra raza
en el grito transatlántico
hacia el delirio sobrehumano.

 

3.

Serán decapitadas tus flores
en un principio un siempre
Luego todo será extirpado
en un principio un siempre
En el alba original que nos suceda
nunca nunca
El barro temporal que ya nos fuera
se desnudará el fuego
La ceniza sin espera
como el cuerpo abandonado
último rictus del ave
que voló totalmente
A ciego abierto y tierra herida de cerrojos
el canto será todas las flores
que todo nada nunca
ni el silencio
que tú tantas veces.

 

4.

Para volcar tu soledad
sobre mis manos
como un dolor de sangre
desocupada
Para vaciarte las manos
de silencio
Para beberte la sonrisa
solitaria
Para enjuagar las manos
en tu pelo
y buscarme el beso en
cada surco de tu pan
amigo
carne de raíz barro de
sangre y trigo
como un tigre que te brota
entre las piernas
y la sangre de estrellas
que nos digo
amiga porque nosotros
un tal vez cualquiera
el día es una palabra
que nos falta
un grito que habitamos
con los ojos
aunque sonemos mundo
afuera
donde no fuera vigilia
lo que nos pudimos espera
Aunque la historia nos
busque por los otros
Para sernos en la
palabra
donde beben dos silencios
para medir tus hormigueros
con las manos de la
lluvia
para comerme las
raíces secas
que te soledad en el
vacío de tus grutas
para buscarnos en un
nido el buzo que me
clave
aunque mi voz
venga sonando a estrellas
aunque no sepas en mi
flor de piedra ser la abeja
aunque no sepas como
lo que digo
es ésta la primera tierra
la primera lluvia
la raíz que ocupará
hasta el nido
para que tantees por mi
voz desnuda
la garganta larga
que te escribo.

 

5.

sangre desfollada
deshabitada

 

6.

los hombros de la ola

 

7.

si el remoto rumor
salvaje que mana de
mis...

 

8.

El tal vez es un
rastro dormido
que espera

 

9.

Nosotros que ya
hemos seremos
como recogernos
en tiempo

 

10.

Un día me voy amiga
a tragarme los
días por la espalda
a recoger los rostros
de mi historia
A destaparme
mañana por
mañana.
Llégame amiga
mi frente te guarda
si me buscas
Tal vez en la lejanía
encuentre el regreso
La profecía son las
horas turbias
si te existo cava la
tierra con la garganta
abierta
nosotros llevamos el
siempre o el nunca
Un día me voy
si el dolor del silencio
que te ocupe es mi
manera de ausencia
búscate las manos
en un día y un nombre
cualquiera
Pero si se abren los campanarios
como el sol roto
como los cerrojos de los
ciegos en presagio
los días nos tendrán la
frente
aunque los días sean
otros
cualquier mañana
nos sucede
De tus manos emergen
las abejas más tibias
los cerrojos más ciegos
dan el nunca en tu
nuca

 

11.

Hacia el hacia

 

12.

Las de música
extraña.

 

13.

Creo en tus manos
tibias palomas de pan
en la sangre que hiedra
reptil como la espiga
Creo en tu campanario
marino
latiendo la golondrina
de travesía
Creo en tu hora
que me encuentra
en tu rastro,
tu historia recogida
creo en la profecía
que se inventa cada día
en el será que es a cada paso
creo en el tal vez.

 

14.

Mordiéndonos
las manos con las
manos
Pero irrumpiste
mi sangre
como la luna
desboca el mar

 

15.

Vamos.
la espalda
me cuesta
un hijo que me
desangro.
hembra veneno
luna de vino
que me sublevas
la savia
que me tasca las
sienes como
el mar en los
peñascos.
en los suburbios
de mis venas rompe

 

16.

con la risa
tocándome campanas en el vientre de la
garganta
como un
mar de oro
tañéndome
los pájaros
y las peñas
de cristal.

 

17.

Este grito
me sale
de tus vísceras.

 

18.

las vísceras
de la tierra
úteros de la tierra

 

19.

clamor de silencio

 

20.

Estrellas
latiéndome
en la piel
como la luna
mariposa quebrada
en el mar.

 

21.

Morderás mi grito
lanza de sol de hierro

 

22.

tu cuerpo es una ciudad
vacía y yo una rata
azul que te destapa las venas

 

23.

pájaro de caña tu mano
tu cuello pan y cadena subterránea

 

24.

Cuando el mundo te duela por tu risa
Cuando tu risa te duela
cuando te entre por la risa todo el dolor del mundo
como un ciego más atrás
que se lastima por los ojos
cuando te comas la pobreza de los hombres
y tu pobreza abierta como un pájaro

 

25.

irrumpiré como un súbito
náufrago que emerge del nunca que
te late azul en un costado
Hay un nunca para cada rostro un silencio
para cada palabra en lejanía que no tendimos
nunca
El mundo nos topa marea azul que la espalda
rostro a rostro soledad a soledad.
de los barcos remotos que te llegan
cenizas lavadas de testigos
me volcaré como un grito caliente
en el tiempo redondo (completado)
de la eternidad en el instante abierto
Yo soy la voz en el acecho de tus caracoles
yo soy la vez que te existe
que te todos los púlpitos
soy el desde total que circunscribe tu
vigilia
soy la raíz que te tierra
soy el grito que te invade
grito de oro
como el sol en un templo sin muros
romperé tu nunca
mis manos caerán en el oleaje brutal
de tu locura conquistada
todo será ocupado como la lluvia en las venas
de la tierra
como la lluvia envainada en los hormigueros y las
cuevas
hasta volcarme en el siempre regresado
como la flor atestiguada en cada abeja
como la flor del hierro como la flor del pan
hasta que mi silencio rompa en tus
piedras existidas lamiéndote la
soledad que ya tendrá mi nombre
Hembra
para que se te ponga mi sol como una
navaja de oro
Dulce yegua de pan
latido para volverme luna
azuzando tu mar dormido
cómo no comer tus ojos de plenilunio
morderte con las manos el pájaro que estrella,
calentado de savia
Siempre la lejanía ha sido después
del día por eso alguna vez preguntarás
por la hora de este canto.

 

26.

Para ti que tuviste la palabra corta
porque siempre seremos mucho más que el verso
este silencio
el silencio tiene todas las palabras
porque no hay ninguna que niegue todas las
otras
en todos los idiomas el silencio es el mismo

 

27.

Hinchados de luna nos andábamos
trepándonos la sed vertical de las paredes
en las ciudades abandonadas
Tiernas arañas de pan y savia
en las manos que nos hiedra
Topándonos garganta y espada en la sombra
gutural de la guarida iluminada.

Por el caracol de tu espiga
fui desenvainando el tigre
En tus lunas de barro amamantaba el relámpago
marinero de la savia
a campana y ola

 

28.

tus ojos hacían ruido el ruido del sol
a flores.

 

29.

Un silencio a tierra nos viene buscando los ojos

 

30.

En un racimo de estrellas
mi pobreza en un ojo.

 

31.

Tu canto sideral yace de historia embrionaria

 

32.

Que haber podido más que mi riqueza de pobrezas.

 

33.

Mi historia pasa a buscar el tiempo por mis
ahora

 

34.

En el relámpago relajado de mi mano
tu beso luna comulga una flor en el agua.

 

35.

Y ganar el derecho de mañana
con la sangre echada a andar
en una carne doble.

 

36.

Anoté prolijamente mi nombre horario
y número telefónico
Agregué una excusa pertinente. Algo así
como que el destino nos había deparado
un mismo colectivo.
Está visto que siempre los colectivos
cargarán gente que tal vez.

 

37.

Tal vez pero nunca; Pobreza de tener
historia.

 

38.

Era la única manera de no perder
una historia. un puente desesperado
una golondrina que tal vez tiene las alas
más cortas que el mar.

 

39.

Un nunca nos sale al paso en cada rostro
que ni siquiera recoge un olvido.

 

40.

Se me vienen clavando flores en el cuello panecido
madera de nieve
tus dientes aletean.
el remanso de los pájaros
asomados a la vena frutal.

 

41.

Tu vientre derretido en música
música derretida que viento azul en tu colmena.

 

42.

tu silencio fundamental

 

43.

como una canción de cuna
para un niño muerto.
donde nievan manos como hojas.

 

44.

tu pelo pájaro muerto — violines relajados

agua de violines relajados

 

45.

En tu cielo de pan
barquito de sandía
luna tu boca quietita
como las alas en la partida que van
el silencio boya
en tus ojos clausurados
y tu manito de pájaro
tiene la savia

 

46.

Cantan de silencio
ángeles de luna
la canción de cuna
para el niño muerto

 

47.

Tu pájaro de sangre — inhóspito
anguila centauro de pez y víbora

 

48.

tu sangre centauro de savia y luna
La música que nos viene.

 

49.

varado en tu abismo tu tierra boquiabierta
hago mi campamento entre tus flores, como un barco que
se traga la tierra.

 

50.

Y el rígido silbido de los barcos

 

51.

Se nos fue viniendo la espalda por la frente
Ahora todo lo llevamos largo
la nuca sonando a rostros y las manos
y los ojos sonando a sueño de lo que viene

 

52.

...Y el olor a música que suenas en los ojos
cómo no chorrearme los tigres por las manos
los tigres de espinas y el pan que se subleva
y la espuma de grillos que nunca me
ardió en los dedos
sangre abajo en el abismo que se come
los silencios
Pero somos de la estirpe numeral
ceguera de cualquiera en algún lugar
Alguna hora
En el horror de morir sin testimonio
impenetrables submúltiplos
nos convocamos en la colmena de
piedra rito ancestral, instinto que obligamos
y nos morimos sin testigos, arena de ciegos
por adentro, nos llegamos a los cangrejos
agreste sobre vida del cacto
que morimos a cada derrota de tendernos
de ofrecernos de abrir puertas murecidas
de sonar campanas de lenguaje incomprensible
de vestirnos con templos y esperarnos
dentro, de vivirnos oficios
de insultarnos con ritos
de llamarnos y llegar lo suficiente
para no entender la pobreza del llamado.

cómo no volcarme entonces las manos
aunque ramas secas
cómo no clavarnos el buzo aunque ciegos

 

53.

sonarán azul tus ojos en una actitud de vacío. campanario de silencio un rictus de espacio
todo se acumula en la última imagen. la mirada detenida o repetida para
siempre en el último rostro como en la piedra. Y el rostro deja atrás la
mirada detenida o repetida. el rostro te vacía el cántaro sin cántaro
tu cueva sin montaña tu círculo sin circunferencia.
Tu dolor de espacio me irá repitiendo. veta inagotable de infinito.
rueca de silencio y el que no te duela su espalda no habrás sido testigo
abismo caído hacia la estrella túnel infinito. hacia hacia el hacia

 

54.

Cuando no tengo certeza de existir
Me siento desleal por no haber sido humilde
por haber inventado palabras para sentirme solo

 

55.

Amiga mía
en tu rosa de sombras mis abejas ciegas
aburren su rito de redes
todo el hambre existencial se congrega en la raíz de tu
barro
levanta el labriego chorreando el canto por la boca
el polen de luna que te existe
levanta las manos, raíces
todo lo levanta con olor a canto
pero se siente triste
todo lo levanto como a un hijo muerto.
pero se siente falso.

 

56.

Larva terminal
me espera una puerta
qué diré mi espalda.

 

57.

En tu carne, donde suena a silencio sin principio todavía
un naufragio diluvial sin náufrago. haré mi abismo
entrado a veta y hambre a huerto y a colmena.
El huso rema sin fatiga y sin orilla
se cae por el barro de sangre que te acorta
allí madura el acero que me vienes
la espiga nos vive el surco de savia
en la sien afilada
sonoro silencio que nos busca de todos los
costados que
los nunca
ciego como una esquina
el perro redondo en el frío de la sombra
duele a caracol
las manos que parten, golondrinas,
siempre que las manos raíces en la sed que nos espera.

 

58.

agua de espiga
agua de relojes
relojes derretidos.
luna, caballo redondo
tu sangre barro de himno y savia de acero
mar, centauro de piano y viento

 

59.

Veta de cobre, de silencio rojo
sonrisa de sal celeste
bajo la caricia del agua que oxigena el tiempo

 

60.

Asumirás la sonrisa
te pondrás la gente
flotando en la piel de los ojos
El recodo tendrá un espejo en la garganta
un cerrojo te buscará la sombra
que nunca vivirá la
lámpara que buzo
tal vez la esquina
sea un túnel con el sol a dos costados
con la sonrisa puesta
asumida la gente

 

61.

Hemos venido la sangre larga
el tiempo se despeña en la infinitud del círculo
Hemos venido y la sangre corta
es la savia redonda por la tierra y la fruta.
Hemos venido porque el tiempo es nunca
una manera infinita de ser siempre
en la ancestral quietud de los que no han venido

 

62.

el fusil se hace redondo
en el cielo inalterable
como el anillo de la fruta por la raíz
y la tierra

 

63.

De todas las cosas que me pasas
De todas las cosas que te paso
De la mano cotidiana a cada paso
De mi recodo imprevisible

te arraso más adentro de tu espacio

 

64.

En la piel de tus ojos están flotando las guerras

 

65.

en el ancho punto que nos vive nos existe ahora
los ojos congregados asisten la estadía de la hora
como el único ya nunca inimposible

 

66.

llevo la luz de tu piel en mis manos que
saben a sombra

 

67.

Escucha esta oración de siete versos
semana de amor desde un domingo solo en que rogaba:
Dios mío si llega sabré que es ella y podré decirle tú
tiene la cara que tendrá, la que en este día,
mañana no ignoraré
Señor dame una llave para romper
el candado de mi silencio, de mi noche,
de mi tristeza circular que me anilla
como el vacío que ocupo.
Lunes de ilusión, de buscar mi sueño
en mis preguntas
de evitar mi piel por temor de despertar
martes de amor supremo de palabras
de piel de temor inmenso de convicción
tan fuerte como el amor sentido
Miércoles de pendiente, de alud
de involuntad de piedra
de escombros en los diques
de riendas mutiladas
de amor crecido de alma hinchada
y ajustada contra el abrazo de
donde cabe.
Jueves de embarazo de amor de corazón
inflado, de ruego, de amarte
más que ayer de muros superados
de martes insignificante
de miedo de mañana
Viernes de hondura de lágrimas
de miedo de tu primera palabra
de ahogo en la garganta de
mil palabras rengas de voluntad
ficticia sábado débil de los dos
gastados de los dos inmensos de Domingo
con cruces de Iglesias con los dos.

 

68.

Se fue secando el silencio a mis manos
fui enjuagando mis pájaros en tus templos
uncí mis cangrejos a la luna
para latirte la locura de topaje marino
ungí mis anclas de tu costado azul
Todo lo dije estrella todo lo grité sangre
pero se me fue abriendo la veta ancestral que nos persigue
y me vine muriéndote como el ave
con el ala más corta que la lejanía
Todo fue quedar, no es necesario partir para partir.
No es necesario morir para morir.
se fue abriendo la veta ancestral que me existía
y fui surgiendo la sombra
el canto sin testigos como con rumor de lago
me vino la veta original que me suspende
y algo me moría más que mi propia muerte
mis manos se alzaban a silencio
como la cruz en la tumba del último muerto
candelabros enterrados
raíces como peces fuera de la tierra.
Todo me fue dormido en una sangre

JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
e

 

 

 

 

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