Túnicas y bramido

(POEMAS)

 

 

 

1.

Esta garganta argentina
es una guitarra e'carne
que anda bordando con sangre
el recuerdo pa' el que olvida
cantar la gloria e' los padres.

 

2.
LA PUERTA GRANDE

Para quedarme en el hijo
para morir sólo carne
el hijo es la puerta grande
para quedarme, quedarme... etc.
alargado por los hombres
que han visto pasar la historia
Y la verán como un río
asomados a la orilla.
como un brazo de Dios.

 

3.

Ya no quiero amordazar la noche con fatuas antorchas
y tampoco clausurar las sombras del silencio
con palabras de mentira como estrellas.
Ya me basta con la luz de una luciérnaga
para erigir incendios de música en el alma

 

4.

A ti que tienes la ruta de mi profecía
talón de sangre y azul de golondrina.

 

5.

Habían quedado tantas palabras incrustadas en
mis labios.
Herían.
Eran la verdad y la espada.

 

6.

Quiero que empieces ciega con mi frente
volver muros tus ventanas,
yo soy para siempre la mañana
soy el sol y el mundo, soy la gente

Tu mirada será un muelle ausente
mis barcos cancelarán tu vigilia vana
sobrarán mis alas para tu libertad ya sobrehumana
Y para hachar silencios en tus manos, te bastarán mis
dientes

mañana es un sueño, pero mucho más un miedo

Tus ojos terminan en un recodo de un sendero
deja que tu ruta sea mi dedo.
Morderás mi semilla, más acá de la tierra
tu silencio (tu mejor palabra) ya será sincero
por tanta mitigada soledad que ahora te encierra.

 

7.

Si tú me escuchas esta noche,
cuando haya madurado la
mañana que te sueño, cuando entorne mi silencio ojos
adentro

Cuando un canto un poco torpe
se levante de las ranas de mi pozo
si asomas tu recodo al canto en que me asomo
y tus manos maduras pueden flores

 

8.

tanto cáliz derogado

 

9.

Desde dónde nos vendrá
este hijo desde qué hora
qué olvido o qué locura?

 

10.

la muchedumbre
se cerraba tras de mí
como un barco entre
un mar de gente corto

 

11.

Para arrodillar el potro de soberbia doblegado
recuperado el niño, desnudado el
cobarde
la coraza más acá del acecho
vuelvo atrás mi trono es
mi destrono
de no haber sido y ser mi
propio amigo.
Y a los amigos insultados
me descalzo la garganta
todo el mundo fue mi tarde
(inflamado el rencor de ser
mi propio solo)
para todo el mundo una ventana
que será mi propia lámpara
(un
ciego
logrado a mis espaldas)
Hoy los ídolos tienen primavera
pero pueden sucumbir de
sed y de impaciencia.
Hoy alguna madre hará
una cuna en mis trincheras
en mis recodos dormirá un
mendigo
porque ya puedo un umbral
caliente donde hice buches
de invierno
Pueden comerme las manos
también me crecen flores en
verano
y se me caen los ojos en otoño
Puedo amamantar de poesía al
que ha perdido templos
olvido los candados de
mi puerta para que
puedan los que vengan mirar
las estrellas desde mis lugares.
mi silencio es una nueva
comarca de plegaria
un cementerio para empezar
(el otro lado de las tumbas).
Ésta es mi nueva voz
mi primera primavera.
me sacudo eternas golondrinas
y corro por mi sangre para
anunciar mis remos
lavo con música mis dedos
que no tuvieron dogmas
y desde niño lograré
mi sombra para subir
por mi talón hasta
acomodar
mi nuevo bueno
en mis ámbitos desmantelados.

 

12.

aquí estoy comiéndome la noche
el verso moja la noche

 

13.

la lluvia se despereza en mi
techo. gatos de lluvia

 

14.

Habré sido tan falso que
un día
mi nombre será
un seudónimo

 

15.

si mi historia sin vez es un sendero prefijado
si el ahora es una cláusula de ser en cuando
si me persigue un inimposible imperativo de astros y
profecía
acatada mi irreversible y larga espalda de razas
destino inexorable
alzo mi rebelión de ser mi propio encuentro
este suicidio, tal vez (y este tal vez) estén escritos.
y sobre mi propio barro
seré mi propia mano seré mi propia imagen
seré el embrión de mi propia idea
y mi orfebre

 

16.

en un punto mi esférico infinito
albedrío dirigido.

 

17.

inapelable disposición de escalonadas álgebras

 

18.

yo soy ahora y aquí en cada lugar y cada día

 

19.

el infinito de un pasillo anticipado en perspectivas

extensión de siglos en un punto

 

20.

Somos hoy. Inocentes de ayer y responsables de
mañana.

 

21.
I

progresión
desandada — desmantelada

II

gusano de sangre — nómada
peregrino
topo

 

22.

El gorgojo medroso de la sangre
circular ermitaño de la indescifrable catacumba.

 

23.

asumir la proa
del ahora que
ha sido todas las veces
y habrá sido todo
el tiempo.

 

24.
EXCLUIDO CONTORNO

(ahora, cotidiana
meta, fin y faro
punto de partida provisorio)
imprevisible

 

25.

colonizaré tus selvas y seré
amigo de tus ciénagas

 

26.

Mi tarde tendrá el canto de
tus pájaros y volcaré mi sol
sobre tus últimas montañas
seré buzo y topo de sangre
en un punto de tus hormigueros

 

27.

probable es sólo aquello de lo que
tengo pruebas. Cómo dudar
de mí mismo si soy
todas las cosas que existen?

 

28.

Soy más yo que la opinión
de los que se pueden equivocar.
por eso no importa
desmentir los detractores

 

29.

suficiente hablar de mí con lo que hago,
¿desmentir a los equivocados.
yo no los equivoqué.

 

30.

cada cosa da su propia medida, mi
inteligencia me habló de sí misma

 

31.

permanecer firme sea cual
fuere el precio de mi fortaleza
aunque
mi motivo
les llegue a
confundir y
nombrar
con vanidad

 

32.

los libros esperan a cualquier
altura de la vida ser abiertos, la vida
no espera a cualquier
altura de la vida, ser vivida

 

33.

tú, sistema frutal

 

34.

Donde trajinan tangos,
alimañas de suburbios

 

35.

tu pelo largo pájaro de sombras.

 

36.

El sueño no me alcanza para soñarte
la voz se me atasca en la garganta

 

37.

Para tu mano de pan y de guitarra
y la lacia gaviota de tu boca
quisiera el canto que ya no te alcanza
y el fervor del mar sobre las rocas.

Para tu voz azul
Para tus ojos con latir de mariposa.

Para lavarte las palabras con silencio
para morder tu corazón de mano

 

38.

Cuando te haya zarpado rumbo adentro de
los ojos mi palabra nueva
cuando sea ausencia mi diaria lejanía
roto el mundo crecido sueño afuera
seré yo un poco tu melancolía

 

39.

A veces un rito de ausencia te reclama
y ojo atrás emprendes un sueño de espejismo
donde no tiene rostro la voz que llama
y te vuelves canto más allá de un abismo

Y haces un recodo más allá de la mirada
donde no te alcanza el mundo que se vuelve
vano

 

40.

En ti he perdido el rastro de mi espalda
la historia que me alcanza no llega hasta
mañana
y en la duda de que levanto mi pregunta
¿siempre todo es más allá de una ventana?

Ya no importa desde cuándo el sueño cambia
el rostro
el tal vez de profecía se vuelve
te acata.

 

41.

acatar mi rebelión
y maniatar el grito
crucificarme la garganta
derrotada
una raíz vencida sobre
la arena.

 

42.

He llegado a la hora de retomar el talón de la garganta
La voz recupera primaveras

 

43.

Mucho antes te quise
mucho hoy, aún, te quiero.
Pero no de la misma forma,
con el último romanticismo
de mi triste adolescencia,
sino con el despertar duro,
material, íntimo, de esta mujer
Con la fuerza que me da
el comienzo de mi grandeza,
y con la lucha de lo irresoluto,
lo extemporáneo, lo inconocible.
Pero sin el poder de la templanza,
de seguridad, de premio cierto.

 

44.

Un despertar sin sueños,
un levantarse sin ánimo,
un vivir sin un mañana
ni un hoy que me conduzcan
ni un ayer que me consuele.
un divagar constante.
sin camino ni frontera.
en un dédalo pequeño, enorme,
circular, desierto.
Bajo un firmamento sin luz
y sobre una tierra estéril,
entre el grito del silencio
y el dolor de la indolencia.
Con los nervios distendidos
y la sangre circulando
dentro de esta cabeza hueca
llena de todos mis devaneos.

 

45.

Vivo sin saber vivir
pero vivo, y aún espero
de esta vida algo, eso,
aquello por lo cual soy esto.
Esto que no sabe nada,
esto que nada aún ha hecho
esto que es el ser, mi ser...
mi motor y mi tormento.
Esto que debe moverme,
agitarme, abrir mis miembros,
contraerlos de impulso de la
savia de mis sesos.
Explotarme, darme frutos,
señalarme mis deseos,
mis potencias, mis designios,
por lo cual vivo y espero.

 

46.

Las palabras se me escapan
se desgajan de mis dedos,
corren saltan y se posan
sobre el lápiz, y el cuaderno.
tan sólo
Palabras, inventos
de unos gramáticos viejos
que me sirven esta hora
para asir mis pensamientos.
Lloras voces que se fugan
y se pierden sin remedio,
pero aquí están las palabras
para interrumpir tu vuelo.

 

47.

Rápido, corre y alcanza
al tiempo que se te va.
No esperes que se detenga,
de esperar, más se te irá.
No creas, que ésa, tu marcha
alguna vez detendrás,
mas sigue corriendo, empero
tal vez puedas igualar
su andar, si continúas
como hasta ahora, o si
comienzas en cero igual
para que en el adelante
la distancia sea tal
como hoy, y no que mañana
ésta aumente, pues verás
que recuperar carrera
con el tiempo no podrás.

JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT

 

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