MI ENCONTRADO MISTERIO
Cuando el mundo evacua los tímpanos de mis dedos,
y la piel de mis ojos queda tendida
sin búsqueda ni encuentro
ni tampoco soledad o exilio de silencio
se abren las glándulas secretas
del místico y profundo pensamiento
y con callada devoción de abeja
apoyo mi fervor en la imagen que te pienso.
Basta en ese instante tu nombre para el rezo
y mi apretada paz para el oficio nuevo.
Sobra para el infinito mi recuerdo incierto
La duda que te agrega algún rictus o algún gesto.
Y falta tu verdad y tu lugar que es templo
para llenar el vacío a mi costado hueco.
y falta tu certeza para comprobar la imagen
y una sola cercanía para clausurarnos dos silencios
Por eso cuando bajo al sótano del sueño
y acomodo tus cosas sobre lo que quiero
y aún falta un principio para enumerar el tiempo
y eres sólo una vez y muchas de recuerdo
tal vez entonces sube al púlpito secreto
la bandera de tu rostro que es la cruz de mi templo
y se expande por la sangre (como la primavera a un huerto)
todo esto tuyo que me levanta y crezco
Y ése es todo mi encontrado misterio
creer haber hallado el rostro de un presentimiento
morder con las manos las ramas del silencio
y alzarme con un grito callado que es un credo
y nombrarte llorarte o cantarte con la luz al cuello
y tal vez haberte perdido desde siempre sin saberlo
porque ésa es parte de tu quizás presentimiento.
ORDENARÉ MIS COSAS SOBRE TUS IDIOMAS
I
Para que me nombren tus palabras
ordenaré mis cosas sobre tus idiomas
y cuando quieras pensar tendrás mis cosas
como el único lenguaje que te canta
II
Este odio insensato que te arrasa
este necio derrocar que te apostata
la imagen con un sordo silencio que te
reemplaza.
III
Para la calma celeste que te aquieta
tengo el rezo ensimismado que es recuerdo
y a la luna desbocada en tu marea
la caricia que te amansa desde el pelo.
Para el ojo que amamantan lejanías
llevo el rostro que penetra hasta la imagen
y a la melancolía que el tiempo resucita
la palabra nueva que te ahonde y te
socave.
IV
Quiero amarte con piedad infinita de vigilia
masticando el fervor a las imágenes
para desnudar ovarios en el néctar
y erigir telares de tu nombre.
AL MÍSTICO SOSIEGO QUE TE EXPANDE
A la última garza de tus manos,
la guardaré a pesar del tiempo que te atrapa
para que en las tardes melancólicas como ésta
te alcance mi recuerdo con devoción lejana.
Al místico sosiego que te esparce
la íntima miel que te apacigua
lo podré como intentando un rito
cuando tu honda perduración me sea guarida.
Y a la silvestre inquietud que te desboca
cuando la savia de la vida te recorre,
la perderé porque serán tus días nuevos
mientras mi mente te detiene contra un cofre
Y quedarás como las cosas viejas
un poco porque fuiste un día
y más porque todo te es un canto
cuando te rescata de las tardes mi
melancolía.
SI QUIERES SABER
Si tú no sabes por qué para tus noches sin luna
dejo mi lámpara en tu ventana
Por qué quiero que tengas mi canto que
tal vez no sirve
si quieres saber por qué te acerco mi
mano de barro
por qué tras el rastro del silencio mi
fervor te sigue.
Si quieres saber por qué no ha sido tanta
la agonía de la tierra
que después de morir de sed tres veces
en algún lugar se sacude el invierno
y en una flor despierta,
si quieres saber por qué lloran los
soldados cuando la muerte los acosa
por delante
y aunque tengan un fusil una sangre y un camino
se olvidan de las balas parados al lado de
un cadáver,
aprenderás a acompañar a esperar y a llorar
por un amigo.
TODO LO INUNDA LA SOLEDAD
El buzo que puede el coral de tu rostro
cuando ya todo es noche
y el rastro hace un recodo espalda atrás
se ha vuelto ciego sueño a sueño
y tu imagen destituida
ya no tiene carne para tu nombre
Todo lo inunda la soledad
Tú, un viejo faro
un mástil con un ancla perpetua
para un puerto sin velas
ni esperanza terminada con sirenas
Tú,
también tienes una lápida de espuma
y un poco mi rezo cotidiano
por lo que no alcanzo
que tiene algo de mi mano.
El galeote derrotado dimite y cuando la luna
echa amarras y leva anclas el sueño
piedra por piedra
recobro ojos adentro tu ciudad en ruinas
Sólo tu voz,
alguna sirena aprendida y conservada
alucina tu verdad desmantelada
cuando el insomnio acosa
y el espejismo te intenta y no te logra.
Yo quise, talón atrás,
desclavarte la luna de una ventana
bebiendo tu sonrisa sin vez y sin campana
pero mis manos de palabras
se desnucaron al viento
tal vez porque una ciega paloma
no pudo hallar el rumbo.
Ahora,
ya sin tu espina tal vez,
sin tu jardín,
te acerco mi labriego extraviado
para recuperar los pájaros que le crecen a tu sueño
cuando el cielo florece
y la luna te lava la tristeza
con palabras sin garganta.
ERA DOMINGO
Era domingo. El tiempo sin veces. Un camino abierto. Donde no se puede.
Pasaba las manos de los ojos al silencio como revisando viejos miedos,
dulces trofeos de todos los niños que fui feroz. Cuánto me habré esperado ese domingo, o cualquier otro, o un martes si se hubiese empezado a contar dos días después.
Cuánto me habré esperado tantas veces, yo, todos los espantos que fui,
toda la gente que me fui poniendo.
La vida fabricándome los días
como una araña (y una tela tal vez siempre hacia,
pero sin bordes).
Mi cara de domingo, mi silencio de domingo. Todas las cosas que me ponía revisándome la presencia.
Mi soledad al fin, de todos los días.
ESGRIMO MI GRITO VACÍO
la noche, esgrimo mi grito vacío
un candado sin adentro
un sitio sin espacio.
tu actitud de intiempo me
desmiente
y detrás de la clausura de los templos
renegados,
¡qué importa si la verdad es un
pasillo que pierde el número
y ya el ciego irremediable que
seguirá buscando...
buscará...
SE NOS INSTALA EL SILENCIO
I
Ellos llegan y permanecen
en el sabor de la tierra
en los silencios mezclados en el aire.
II
Qué pesadísimo tedio el tiempo sin acontecimientos, que se arrastra como una víbora en agonía.
III
Confío en mí, en que si el mundo
volviera a ser mundo,
los diamantes volverían a ser
diamantes y el oro oro
Al nacer no pregunté
tanto como ahora para
ir a Europa
IV
todo lo puta madre, que es la vida
los pájaros hacen pie en el viento.
V
Amiga yo no tengo recuerdo
mi tiempo acaba en tu distancia
allí donde se nos instala el silencio
para después cambiarlo por palabras.
Amiga yo no tengo distancia
vivir es siempre aquí en un tiempo
y el tiempo es todo lo que pasa
LOS OJOS DEL OLVIDO
I
Ahora se abre mi garganta
por ella vengo quedando todo el tiempo
aunque el tiempo es lo que pasa
y nosotros nada más que eso.
Quiero que sepas que mañana
recogerás tus manos de otros dedos
se irá poblando con campanas
de renegado altar de tu silencio
Y más allá mucho más de eso
porque vinieron también de la distancia
quedarán temblando en mi silencio
sin testigo. dormidas mis palabras.
Más allá de nunca más allá de siempre
todo el tiempo que nos asistimos
la historia vacía que nos quede
nos vendrá en los ojos del olvido.
II
Hasta aquí hemos sido todo el tiempo
Más allá de nosotros. mañana
trae rostros nuevos
POR TODO LO QUE TE VAS Y YO ME QUEDO
Ahora descalzo como un grito
se levanta mi olvido sin cerrojos
para que no llegue en los ojos del olvido
lo que aún no nos llega por los ojos.
Quererte es fácil como el hambre
es una nueva manera de las cosas
es el hábito de sernos desde antes
que se abre en un instante sin ahora.
Yo soy menos que todas las palabras
Por eso amiga yo no tengo
mi recuerdo en la inhóspita distancia
tengo distancia en el recuerdo
Y a pesar de quererte como quiero
y a pesar de quererte con palabras
existo mucho más de lo que quedo
que es siempre mucho más lo que se calla
HACIA EL DÍA DE RECUPERARNOS
Yo no digo adiós, espero
Nosotros queda aquí conmigo
éste es el sitio de encontrarnos
Me quedo a alumbrarte tu regreso
Pero eso sí amor, hay dos caminos
hay uno de volver y otro que vamos
y los dos son uno solo, hacia el olvido
y hacia el día de recuperarnos.
ESA ETERNIDAD DESDE MAÑANA
I
Mi querida Marilói, ya han empezado las cláusulas (estoy escribiendo en el colectivo, "explicativo de los borrones").
Desde ahora la consigna es nunca, porque así es el imperativo de tus cosas.
Yo estoy más acá de mi propia tristeza con tu imagen al hombro del recuerdo errante, callada vocación de destierro acatada a la distancia y la luna de los otros. Mi mar late de propio corazón, como los sapos, pero no tiene plenilunio que desbloquee rebeldías porque el corazón es un galeote nómada, y es mejor si inventa solo el rito de nadar tanteando tumbas, pero tascando la fatiga y el vigor de ser su propio barco.
Un día eras de ritos silvestres. Los ojos de gorriones extendidos hacia el infinito de los túneles.
Y toda tu catedral de oro con el sol del mediodía multiplicado de ecos en tus ámbitos sin misa.
Después el mundo, la mano, la trinchera, la esquina ciega y el paso perseguido de navajas.
El plenilunio regalado, una manera más de hacerte profecías.
Pero el miedo estaba en los zaguanes y la luna era de pan y cal y tu corazón buche de savia en un punto de mediodía batallado, depuso la canción de hornero, el simple barro y el himno de presagio y mediodía que se comen los dulces asesinos (porque los niños nunca son desnudos).
Y allí no más esa tarde, derrotada, depuestas tus trincheras sin guerra y tus muertos sin sangre adherida a fervores sin canciones porque el miedo te impidió los héroes.
Yo soy un rasgo de silencio cobardía vertical sin asesino, pero me digo, me nombro y canto y sé el propio tallo de mis sombras, devoción crecida de las piedras como el submarino tesón que alza las hiedras con la obscena infalibilidad del cáncer.
Tu tú largo árbol azul, pasión de abejas sin la prostitución de las plazas a propósito, el mundo es un lento veneno que logrará tus mecanismos asestándote la ferocidad de balcones y engranajes.
Mueres, mueres, mueres, como las cosas que inauguran una nueva vida y pasan por el día sin alzar los hitos ni inaugurar las cruces.
II
Querida Marilói:
Dos cosas no serán en esta carta. Una, escribirte al final lo que vos misma dejaste en aquel papel, una noche que todavía importa aunque diga cualquiera; la otra cosa que no será es hablar de alguna carta que no te ha llegado y tal vez no te llegue.
Todos tenemos un tiempo. Ésta es la primera vez que te hablo del tuyo. Tal vez un día vos me hables del mío. En realidad no importa. Ahora me hago a la espera como un labriego que a la orilla de la tierra echa a andar un tiempo frutal.
Un día te tragué los ojos; ahora te los vivo como la tierra convocada en la semilla.
Por eso te hablo de tu tiempo, de los ojos; porque yo tengo un pedazo de tu tiempo y de tus ojos. En realidad todos tenemos los ojos y el tiempo de todos. Encontrarse es poner un costado en un costado. Por eso aunque tengamos el tiempo y los ojos de todos, no todos han sido por nosotros.
Aquí te alargo una hora para ser en los dos, nosotros que sí hemos pasado por nosotros.
En el escritorio de mi padre tengo un montón de cuadernos y papeles entre los que está tu letra.
Esta carta ya ha terminado.
No puedo cumplir (por ahora) ni con el formulismo de intercambiar lo escrito una noche, ni con el de pedir perdón. Por eso me limito a desearte suerte en los exámenes y tratar de volver a las cosas que no nos sobren.
Un gran beso.
Hasta mañana.
Tal vez te mande esta carta.
III
Te he despreciado tal vez como si sólo pudieras ser apariencias y no obstante golpeé todo lo que pude para saltarte la pintura, para hacer un lugar en tu coraza y poder mirar el frío y el miedo que abuzan por adentro. Entonces me encontré. Como si tu segunda defensa fuera pintarte de espejo debajo de tu primera apariencia. Me encontré y me sentí solo rodeado del miedo de haber entrado imprudentemente, en el que comprendía era mi último minuto, mi último sitio, como alguien que comprende en un salón de espejos que lo acaban de matar.
Cuánto tiempo, tal vez la eternidad, para presenciar la propia muerte.
IV
Y qué estamos dispuestos a decir, sino nuestros propios parapetos. Hacer un caracol de grito y escondernos. Topos en nuestra propia garganta indescifrable. Y las cosas siguen en pie, fantasmas impalpables, como asir las ideas con palabras.
Y las cosas siguen en pie, mientras haya alguien que las piense.
(El pensamiento es una manera de existir que no se repite.)
Pero decimos diariamente como haciendo camino hacia nosotros que nunca termina.
V
El silencio es un sitio para cualquier palabra. Allí esperamos siempre.
VI
Cada día te digo adiós, cada día me despido de algo tuyo, cada cosa nueva es un nunca para nosotros.
A veces no sé si contribuir a las ocasiones es imprudencia o no hacerlo es cobardía.
Abrir un ciego cuando todo lo visible es espantoso, en un rostro bajo la mano fundamental como una red o un buzo.
A veces se naufraga, se pierden los hitos, los árboles que numeran el camino, alguna cosa cualquiera que sea otra y nos pueda un rumbo. A veces se ciego todo como la nada.
VII
Qué más da si llego o si parto, si soy o me imagina. ¿Qué es una línea a partir de nada? ¿Qué importaba entonces saciar mi vez en dos? Me sentí transparente como una hache.
LA BOCA DEL SILENCIO
En la soledad, racimos de palomas
templaban contra la mañana.
Yo soy donde te duele haber
partido,
pero tengo tu imagen, el refugio
más hermoso donde guardar
los ojos de adentro. Los de la
cara, ya puedo rasparlos
sobre los días; los del alma,
crecen contigo. Como el silencio
con las palabras. ¿Lo que hicimos
ahora? Cada gesto que hacemos
nos vive por dentro. Pero en los
ojos estamos solos, distintos,
incomprensibles como la relatividad
de las palabras.
Cada cosa que digo me deja un
vacío, como si no lo volcara todo.
(Sí, está bien, qué pobre sería si sólo
palabras.) En cada cosa que digo se me sube
el alma a la boca del silencio.
ES TAN HERMOSO QUERERTE
Todo te quiero
En ti todo lo quiero
He llegado hasta ti
para descubrirme el amor
para saber que es una
mano de silencio
que sólo responde a la verdad
como una raíz que sólo
crece en cierta tierra
Es tan hermoso quererte.
Quiero quererte.
Quisiera poner un sobre alrededor de los
días y mandarte mi vida en un canto
"Dejemos la poesía para"... ahora sólo
hacemos eso.
FLORES QUE SONRÍE LA NOCHE
La única vida definitiva es el pasado.
*
Cada vez falta menos, y no sé
para qué.
*
Ellos llegan y permanecen
en el sabor de la tierra
en los silencios mezclados en el aire.
*
Qué pesadísimo tedio el tiempo sin acontecimientos, que se arrastra como una víbora en agonía.
*
Confío en mí, en que si el mundo
volviera a ser mundo,
los diamantes volverían a ser
diamantes y el oro oro
Al nacer no pregunté
tanto como ahora para
ir a Europa
*
todo lo puta madre, que es la vida
los pájaros hacen pie en el viento.
*
Hasta aquí hemos sido todo el tiempo
Más allá de nosotros. mañana
trae rostros nuevos
*
como la piel de una palabra
guardo en el remanso del silencio
sobre tu lengua
garganta
abismo
*
Hacemos gestos de estatuas y por
dentro nos comen las hormigas.
*
Este ruido a gente me despierta los
tímpanos hasta el fastidio.
Esta gente que este ruido, como
cantos rodados que no oí nunca.
*
¿Cómo criticar en presente a la gente,
sin comprenderla en pasado.
*
No nos preocupe recordar el pasado que tenemos
un presente que recordar en el futuro.
*
El espacio es una condición
de las cosas, si las quito todas
¿qué me queda?
Todo es la suma de los detalles.
*
Creo que no puede ser denigrante
nada que se haga por razones
nobles.
*
Los suburbios del silencio tu sombra
madura de las flores que sonríe la noche.
*
Mujer, nada guardé bajo el silencio de la tierra
no hice cruces en tus cementerios.
Volveré a buscarme
Me encontrarás una mañana
oyendo tus hormigueros
*
Del barro de tus manos y mis palabras
creció este alarido de silencio que se nos clava
ahora.
*
la luna pone arriba la altura
la luna como un reloj vacío
un reloj ciego.
*
entrar por un reloj al infinito
*
el silencio vocifera como el hueco
clamor de una iglesia vacía
*
Flotamos, y hablamos de salir a flote.
*
Encontré un lugar donde mirar el tiempo y me
quedé ciego.
*
Hoy te salió la luna en tu vientre
y los grillos de tu sangre
silbaron luces de sombra caliente.
*
Ponte estas palabras como te las vivo
Eres un templo
Después de buscártelo en.
*
Una gaviota que planea. un instante
una gaviota que planea muere. Una
gaviota muerta que parece que
planea pero que está muerta.
Así es la sonrisa ahora que te has
ido. Con las puntas de las alas vencidas
*
formalizar informalmente
*
Ahora una luz, fija hace ruido a
temblar, como el infernal ruido de
las estrellas.
*
No dudamos de lo que nos pasa, pero dudamos
de nosotros. Porque es tan tal
vez lo que nos espera mañana, que
nos sentimos como un alga flotando
en las olas.
*
Cuánto te has ido.
*
El número de enemigos es la medida del heroísmo.
*
No encontraba nada
que escribirte
y se me ocurrió esto.
*
El silencio es más extenso que
todas las palabras
por eso callarme
aunque mi silencio sea
igual al de cualquiera
no todos son de las mismas
palabras.
Y hasta aquí no he hecho
más que decir palabras
*
la sonrisa mineral de las
estrellas.
*
acomodando signos sin
*
Érase una vez en el oeste
Al este del paraíso
paraíso perdido
*
"fama y guita = valores: gente".
*
NO TE MATERIALICES.
*
¿Cuántos prudentes que yo diría
asustados envidiosos?
Cuántos envidiosos que nunca confundiría
con prudentes...
*
Seré más rico
porque habrá menos guita que me
ocupe la tacañería.
*
Siempre somos la misma cantidad.
*
Inflamar el físico, se desinfla el bocho.
Inflamos la guita y la avaricia se
desinflan los otros dos.
*
Como verá, ésta pretende ser una
carta sencillamente informativa.
*
Tengo la suerte de ser irresponsable
tal vez. Pero la rutina todavía no
me ha logrado la cobardía.
Ya el solo hecho de no tener ni una palabra de aliento
(al par de hacerme sentir incorruptiblemente
superhombre) me demuestra la envidia
*
Esta carta está pasada en limpio ¿se da cuenta
del destiempo? Porque esto también, estaba escrito
en sucio.
*
Entre los últimos gritos en el puerto, como
un niño perdido empezará a sonar
el silencio
*
Tú entiendes
esto; el tiempo y la
vida son un río y la orilla.
*
No tengo derecho de luchar por mañana
si mañana es un tiempo que te incumbe.
Es decir no tengo derecho de forzarte.
Pero también es cierto que de las cosas
sólo se tiene la certeza de que han sido.
Entonces es cierto también que si lo
bueno y lo malo de los hechos está
en ellos mismos, tenemos
que llegar a su tiempo para saberlo.
*
Nos movemos
en el tiempo y creo que muchas veces es la
medida misma de las cosas.
Pero para la evolución de algunas,
si bien cuenta, no es el tiempo
el que tiene la última palabra.
Depende de la energía y la capacidad
que tengan las cosas para realizarse.
En este caso, la medida
de las cosas es mi propia vida.
*
Creo en la gente. Con fe y honestidad
la verdad madura las esencias.
Pero según sean las personas, que
generalmente son las circunstancias
más cabales que nos pasan,
obviando la infalible ley de que todo
nos ocurra humanamente, las
ocasiones se dan más o menos
espontáneas y caudalosamente.
Aunque ya no puedo evitarlo,
quisiera haber sido más
sencilla y directamente claro,
por lo menos para una verdad
tan simple e infinita como
la mujer amada misma.
*
Ya es hora de pasar a cosas más
fáciles y directas, a la vez que impregnadas
de plenitud, así que vaya este anchísimo
abrazo.
*
Más allá de las palabras, también las
palabras pero en medio un silencio
lleno de cosas que sólo es nuestro.
*
Creo en la vida.
*
Vivir es la verdad.
ESTA CARTA ME ACERCO
Esta carta me acerco.
Busca entre las cosas más simples
en cualquier momento y elige una.
Entonces tómala como si fuera mi boca
enjuágala en tus manos como si
fueran mis manos roncas y torpes
Yo estoy contigo
en este silencio que ya me llega al cuello
mi costado busca tu soledad para encontrarte.
MI BESO EN EL LABIO HORIZONTAL DE TU CUERPO
Y mi beso aprenderá a amanecer y a ponerse
en el labio horizontal de tu cuerpo como el sol.
tu latido marino
mi boca te atrapará como el grito seco y vacío
te atrapará en la ferocidad de la luna
en la taquicardia del mar
el mar
y tu corazón campanario
aleteando en la agonía de la locura
y tu íntimo bocado de mis lanzas.
HE VENIDO A DECIRTE QUE ME VOY
Las razones del amor son siempre explicables.
¿Cuáles son las del olvido?
Si me disecaran el aliento hasta
el último nervio, si me desmantelaran
piedra a piedra la mirada
como un edificio hasta no dejar una
sombra, si emprendieran el recuento
de mi alma con las más minuciosas
tijeras el diagnóstico sería: amor
El veredicto sería la vida.
Tú tienes otra página que escribir tal vez más solitaria. Pero quizá encuentres más sonrisas en tus lágrimas de las que en la garganta esperas. A lo mejor un día te levantas con un anzuelo de luz, por la mañana, y vas a abrirle la puerta a un camino fecundo que te llama e invitas a entrar a la primavera y abres la boca turbia de los roperos prohibidos y echas a volar puñados de música por el aire de la casa y abres las ventanas para que salgan huyendo las incrustadas soledades.
Me voy como el que huye de un incendio. No quisiera despertarme lejos y preguntarme por el desastre sin saber responderme y tener que huir de mi huida durante el largo camino de la cobardía.
Quiero dejar una jornada con pies de honestidad. Quiero una travesía sin estelas como heridas una partida sin dolor irremediable por la espalda.
Las lágrimas son inminentes. Lo hemos dicho tantas veces. Pero por este arduo recorrido tus pies se han hecho árbol y los míos agua. Vos te quedas y te moran pájaros yo me voy y me habitan a veces unos cielos reflejados. Las piedras de la ruta acomodaron nuestra identidad irrevocablemente. Irrevocablemente alas, ya no me quedan anclas, el viento del otoño me desgarra los mástiles del corazón mis venas se hinchan con demora, hay horizontes en mis ojos que emigraron hace mucho.
La vida no tiene perdón para la vida.
Mi alma zarpó a una nube hace ya tanta partida. Ahora me toca a mí que me quedé demorado a acomodar algunas cosas que lloraban o llorábamos demasiado.
No nos juntamos para vivir, sino para amarnos. El amor era la vida. A veces partimos de la vida para recuperarlo pero ya el tiempo nos pide la cuenta de nuestras cosechas. Hay horizontes verdes en mis sueños.
Pongo tu foto sobre esta página mientras escribo, así es más decírtelo, más vivo, más serlo, y esta carta no se vuelve uno más de los tantos mohos que nos derrocan, un poco más del inconfesado armamento de la traición.
Quise oponerme a la sequía a veces con obstinación de cacto. Mis espinas te picaron. Me volví lagarto y repté por tus días con silenciosa muchedumbre de vacío, entonces me pisaste porque no me veías, me intenté alacrán para asustar tu pie y tuve miedo de serlo demasiado, sólo me quedaban los pájaros y quise volar para adornar con algo de poesía nuestro páramo desértico y no hice más que levantar el vuelo para inventar un rumbo de rosa y vi a lo lejos (en esos lejos que nos pasan a veces tan cerca) un jardín incalculable de flores que yo no conocía. Entonces supe que siempre había sido ave y recordé ese jardín que venía buscándome inmascarablemente por entre brotes y altares y tránsito de despedidas.
He venido a decirte que me voy, que me he ido que tal vez nunca he estado aquí. Nada de eso es verdad. No existimos hasta que no encontramos el espejo. El que fui te quería. El que soy no te ha querido nunca. Por lo tanto debo haber venido a decirte que estoy muerto que Rolfi ha muerto que se transformó en pájaro carpintero y se metió dentro de un tronco y nadie puede ahora adivinar cuál de todas las flores del árbol soy. Para qué contarte que hay una abeja que salió del corazón del oro que sabe mi flor y viene a veces a encerrarse conmigo?
Cada vez estoy menos triste, me cuesta pero creo que es inapelable, que estoy obligado a vivir rotundamente, que las anclas que pesan más que el barco tienen algo de suicidio. Sé que fundé mi zozobra en la isla de otro navegante. Buscando leña y fruta para abastecernos encontré la mía, había un paisaje que reconoció mis ojos, huellas que llamaron y saludaron a mis pies. Vengo a dejarte la fruta y la leña.
Allá lejos me estoy esperando a comer me estoy esperando a vivir a besar a ser a crecer. Encontré la tierra de mis raíces. Nunca sabía por qué era estas abejas; allí las dejé, había tantos pétalos. Y ese hondo zumbido en mis ojos como el de los caracoles... ahora sé de dónde traía la canción.
Debo pedirte perdón por la tormenta que me arrinconó en tus costas, por haber encallado en tus dientes por haberme quedado a pernoctar en tu isla, por no ser en fin ni un buen piloto navegante ni un buen carpintero para arreglar el casco roto de mi embarcación. Ahora me voy, dejo un poco de devastación en tus selvas estragos de hachas en tus troncos, me llevo en mi estructura un poco de tu madera he calafateado mi buque con la saliva y la sangre de tus plantas y después de agotar tus racimos me voy dejando los pecíolos desnudos.
He venido a que me digas que soy un hijo de puta. Ya lo sé.
HERMOSO E IMPLACABLE EN LA FEROCIDAD DE LAS ESTRELLAS
Está bien, soy un animal
un animal como el mar o como un sueño
o como el silencio que siempre queda
girándote detrás de los ojos.
Soy animal como tus manos
y pretendo clavarte las mías de raíz
como una lámpara.
Sí, soy el animal
hermoso e implacable en la ferocidad
de las estrellas
y ya me ha sangrado la boca
de raspar en el silencio
como en un huevo infinitamente duro
mucho más que mi instinto de
nacer
o peor mucho peor
como un muerto equivocado
que despierta.
Como un animal que soy tengo
algo de pájaro
la lejanía.
que siempre es lo que está más
allá de nuestro tiempo.
tendrá mis horas.
Por eso digo que mis ojos se pondrán
en tu cabeza
como la luna
inimposible y brutal
hasta tu mansedumbre de acatarme
con la ferocidad del mar.
QUEDARÁS LAMIENDO MI SOMBRA COMO UNA GATA CIEGA
Un día me iré
y quedarás lamiendo mi sombra
como una gata ciega
Nada habrás olvidado
pero tampoco responderás
de nosotros
Te parecerá atroz haber subido a mi costado
atrozmente dulce como el suicidio que
obtenemos.
Recordarás que te decía reina
cuando me enjuagaba los pies en tu
pelo
mientras me pedías perdón por ti
como una esclava
todo lo recordarás.
cuando te lamía los vértices como un
—gato ciego lamiendo tu sombra—
como el mar que respira contra el
muelle.
Un día me iré
y el genital imperio de los astros
que te hice sombra
te quedará en tu orgullo
como de hembra
orgullosa por el soldado muerto
ESTE HONDAMENTE NOSOTROS
I
Intento medir la poesía con tu nombre
pero no me alcanzan las palabras
para contenerte.
*
De tanto llorar alimenticias muertes
hay cal en mis ojos para esta catedral de llanto.
*
Hay rincones que arrecian sobre mi corazón
tú arreciabas mi corazón.
*
as never
as possible
*
Vivir somos esto.
desollados como la harina
*
Quiero morder tus ojos
caberte en un firmamento de párpados
y no mostrarte nunca la salida.
*
HUELLA
Por aquí pasé y dejé esta huella como testimonio
de mi búsqueda. ¿Dónde estabas
durante toda la lejanía?
*
No me dejes en esta tiniebla de tu vida
con mi soledad. Dile que se vaya, que me deje
solo.
*
Estas horas me acantilan detrás de mis ojos.
Soy un rey de traje chamuscado, sentado en su desvencijado
trono, en el medio de una ciudad derrumbada y
arrasada.
*
hondamente flor de
ausencia
hondamente flor
de soledad, las
sirenas de la noche
llaman pero
el silencio no
tiene partida
*
Esculpo inmensidades de
sed en mi boca, anticipan-
do el polen de la tuya.
*
Como un hechizo, surge entre vahos de silencio y delirio
el milagro peninsular de tu cabeza, como un faro
para las naves de la espera
*
harapiento de lámparas
tu voz salta como un arco
como un gato cereal en el teléfono.
*
ven, bébete mis manos en celo.
bébete de un sorbo mi deseo
como un monstruo acechante y oculto.
*
Aquí mi boca te buscaba en el aire
y recogía una promesa
*
Besos, besos
como pasos de eterno
caminante por tu
cuerpo.
*
en el fondo
reseco de los
lagos viven mis
caricias como
alas arqueoló-
gicas.
*
Siempre
empieza
constantemente
como un río
este amor
que no termina
nunca
*
Me sumergí en tu cuaderno
*
inexpugnable
como un ciego
*
amarte
con mañana
a tu estatura
*
exiliado a un sueño, como un sobreviviente
exiliado al vino
*
travesía a verso traviesa
a recuerdo traviesa
*
A noche traviesa
como un oscuro jinete
A verso traviesa
como un ciego demente
Alta mar de páginas
marejada en las sienes
pleniluna tu cara
y tu distancia llueve.
*
Como un pabilo ardiendo constante (como una
vela)
tu imagen arde.
*
tu boca es la desembocadura del
alba
manantial del universo
cerrojo de palomas emigradas
y además la canoa de mis besos
(y la quilla de tu lengua)
*
Como sigue tu cara después de las fotografías
como se desinmovilizaba que decías
*
efigie
Tu pelo de gaseoso trigo
terrestre anatomía
*
Tú me abundaste las manos de vertiente
*
Con tu voz al rojo vivo
*
Como una estrella de sangre
el pájaro frutal de tu boca
tirita el barco del beso que te tiemblo
Boyará flor viva de pan
luna que campana
aleteando en el latido de las olas
*
Déjense de cómos y de
*
El flujo de mi silencio rompe contra
los muelles de mi corazón
*
con dedos melodiosos
deletreabas la menta
*
para cantarte
mi amor
a quemarropa
*
If I could lock your memory
with my dreams
If I could
*
entre esta gente extraña
no puedo deletrearles la mirada
*
Un día, de tu carne gritada amaneceremos.
Yo te lameré el dolor para sentirme menos inútil.
*
A veces creo que para qué unas pocas
entre tantas cosas que serían
y otras
que por qué no esas pocas
ya que no tantas otras.
II
LOS CORALES QUE ME HABLÓ EL SILENCIO
Un día no eras, hasta que fuiste
Hoy ya has sido y has pasado
como una costa que seguirá siempre
siendo detrás de mí.
*
Estoy en un balcón de costa sentado a tu
carne de río.
*
Mi corazón de pupila isla anillado por el
candado de un iris de silencio.
Soy un oído que no ha podido comprobarse
*
Se ha evaporado la poesía de los párrafos
como ojos secos sin detrás, sin perfume
Las manos han quedado atrás de los vientres del
canto
*
Voy a morder las estrellas de tus manos azules
las estrellas se envenenaron de otoño y nievan
sobre mi alma
no importan las lunas simétricas de las aguas
el corazón del agua tiene dos puños de lunas.
*
No me importa contar las aspas de las flores
son molinos quietos
o vanas veces de molinos encimadas
*
con un caracol de corazón coronado de
espuma como un nido arrinconado
entre las ramas de un libro.
*
Ahora que se ha secado el agua del fuego
puedo recoger la sal de cenizas
*
Túnicas de música salada perfuman
de flameos de sabor los jardines del
alma
Yo guardo la sal como un recuerdo
cuando ya la música se ha evaporado.
*
El silencio se ha endurecido como un rictus ya
en las cosas habituales de mi soledad.
Porque estar solo es tener
la imagen del que no la viene a recoger
*
Como música de agua de fuego derretido.
*
el mar late - el cielo doblado
*
La lluvia como un escalofrío del mundo.
*
Ahora que el hoy hecho de mañana,
la esperanza de ayer del corazón exilia
comprendo que la víspera sólo fue vigilia
*
corazón arriero de molino
luna pastora de las olas
*
Entonces,
medíamos el mundo con palabras
ahora
parados en la punta del amor
como en un muelle
echamos las manos a la vida
*
fui sonido que se clavó en tu oído, íntimo,
Secuestró tu hondura el desbarranco de mi carne
*
Porque cuando miro el mundo como si fuese
un párpado
nada veo si no te he visto
quiero verte pues estoy ciego de ti,
quiero mis cerrados ojos abrirlos.
*
Sobre un púlpito que llueve dientes y
patíbulos y vísceras de máquinas
y aorta de relojes
*
Vendrá sonando a frío tu espalda
un silbido de acero
donde tu ojo es un hueco de silencio
*
se apagó el mundo en
noche y en el cielo
otro mundo se ha encendido.
disperso
*
perdidos los símbolos y los números
ocupado de silencio el ojo humano
ya nada será oro o madera.
*
Tu ojo es una alimaña encadenado
en el rincón último de un túnel
profundo que asoma la punta redonda
de su sombra
*
Sobrellevar la humana necesidad de
ser vigente con testigos ciegos como
los hombres
*
al místico sosiego que te expande
*
El silencio revienta en tus ojos como una campana
*
Por eso, tu lejanía
más que acercar la otra manera de
tus cosas
a tanto silencio soportado lo mitiga.
*
Este silencio azul te restituye
*
Como el mar queda en los caracoles, las olas
del silencio se han quedado en mis tímpanos
y ululan.
*
Pero quiero gritarle a tus países
para que el árbol de tu tierra
me recoja
*
No me damos pena
No nos sufro
Llevo esta partida
como una lámpara
para encontrarte cuando yo sea conmigo
y nosotros.
*
He llegado hasta la soledad
al puente del tiempo
al lugar donde creciendo
se quiebran las palabras y me canción
Me. Canto.
*
No tengo paciencia para quedarme dormido
los sueños revolotean asustados sin posarse
mejor prendo la luz, enciendo mi garganta
necesito verte aunque sea en esta página.
JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
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